martes, marzo 03, 2009

A mi querido Fontova

Querido Fontova,



Nunca fui un fan tuyo, pero deseo agradecerte por el bien impensado que nos has hecho a toda la barra de amigos. Hace años publiqué esta caricatura en mi revista y aunque a todos nos pareció muy buena en su momento, hoy día había perdido bastante de punch.

Tenía que venir una persona como vos, un autor autóctono, sangre y tierra, para recuperar lo delicioso de este sentimiento que vos y yo y muchas otras personas conocemos y disfrutamos.




Ojalá te haya gustado el detalle del puro en la boca del judío y la cara de desconcierto del alemán. ¡El judío le pide un lugarcito y se apropia de todo el banco! Apareció en la edición Nº 28 de la revista. Fue un flash.



Aquí está el archivo de mis obras, por si de casualidad puedo proporcionarte más inspiración. Pero desde ya que considero que ha sido un gran honor haber inspirado estas, tus palabras inmortales:
"Pero, ¿como se puede definir a los que usurpan en forma sanguinaria y desmedida un lugar en el que hace miles de años también vivieron sus antepasados, lugar habitado hoy por sus mismísimos descendientes?
¿Qué son? ¿usurpadores de su propia tierra, luchando contra su propio ancestro? ¿qué mierda les borró la memoria?
Es raro. No suena muy leal que digamos. Ya la historia se hará cargo de ellos."
Horacio Fontova


Con todo mi aprecio,



Julius Streicher

Editor

Der Sturmer

Alemania



PD: Un sólo detalle, mi querido Fontova. Esto que dices no es cierto:
Menahem Beguin era polaco, al igual que el polaco Ben Gurion, al que seguramente en estos días la juventud de la moderna, occidental Israel lo debe idealizar como algún antiguo cow-boy al mejor estilo Roy Rogers.
Simon Peres también polaco. El fundador del sionismo,Theodor Herzl era húngaro, Chaim Weizmann ruso y Golda Meir una ucraniana criada en Wisconsin, USA. (Tal vez una buena cantante de jazz, porqué no?).

Menahem Beguin, Ben Gurión, Shimón Peres, Theodor Herzl, Chaim Weizmann y Golda Meir no eran ni polacos, ni húngaros, ni rusos ni ucranianos. Eran judíos que se quisieron hacer pasar por gente de esas nacionalidades para usurpar su espacio vital. Es una suerte que nosotros pudimos ver a través de sus engaños aún cuando no nos pudimos hacer cargo de ellos, como tu tan ansiosamente esperas. Espero que tomes esta crítica con buen talante. Tuyo siempre, Julius.