miércoles, julio 30, 2008

El Shuk


El shuk de la Ciudad Vieja de Jerusalem. Cuarto cristiano.

¿Cuanto peor, mejor? Una falsa ilusión resucitada

Norman Geras comenta un artículo que sostiene esa visión tan común de los partidos de la extrema izquierda marxista - al parecer no es privativa de los troskos argentinos: la gran expectativa puesta en "cuanto peor, mejor".

Una falsa ilusión resucitada.



Aquí hay una ráfaga del pasado en el presente. Escribiendo en el Monthly Review, Gregory Esteven resucita una perspectiva sobre la transición al socialismo que solía ser llamada a veces "catastrofista". Pelada a lo más básico, su tesis es que la izquierda salvó al capitalismo. Lo hizo gracias a los beneficios que fueron ganados para la gente trabajadora a través de los sindicatos y la organización política, consiquiendo mejores condiciones laborales, el estado de bienestar y esas cosas. Esto suavizó las contradicciones del sistema. Humanizó al capitalismo.



Pero esos días ya han terminado, piensa Esteven. Las buenas noticias para los socialistas - ¿o deberían ser malas noticias? - es que "la versión más humana del capitalismo es irreconciliable con la globalización". No está "nada claro si el capitalismo puede continuar siendo reformado"; y "parece que el tiempo de revivir el proyecto socialista ha llegado".



Mantener el proyecto socialista vivo está bien por mí, pero esta no es una forma atractiva o convincente de hacerlo (dejando de lado el hecho de que la incapacidad del capitalismo para cambiar y adaptarse es un tema que ya ha pasado hace rato su fecha de vencimiento). Porque parece más bien que es sostenido en base a la hipótesis de que cuanto peor le vayan las cosas a la gente, lo mejor que va a ser para el movimiento socialista. Eso no es exactamente lo mismo que decir que tu quieres que le vaya mal a la gente, pero está bastante cerca. Ha sido siempre una política ilusoria. No hay muchos que vayan a unir fuerzas en favor de una posición política según la cual las perspectivas de largo plazo serán mejores si sus intereses sufren.



Además, las chances de lograr un cambio progresivo no son más favorables cuando las organizaciones dedicadas a defender los intereses de la gente trabajadora y luchar contra las desventajas y las injusticias son debilitadas o derrotadas. Aquellas fuerzas sociales capaces de ganar cambios para mejor están mejor equipadas para hacerlo cuanto más fuertes sean.



Finalmente, la idea de que lo que sale de una crisis capitalista es probable que sea un cambio político de tipo positivo es una idea que uno podría pensar que se ha transformado en problemática a la luz de la experiencia histórica.

lunes, julio 21, 2008

Después del cambio con Hezbollah

Ami Isseroff escribe:



Para el resto del mundo, y para muchos israelíes, incluyéndome, el "cambio" de cuerpos de soldados (y partes del cuerpo de otros - no olvidemos esas partes provistas por el fantasmagórico Nasrallah) por el asesino Samir Kuntar fue un poco menos que idiota. Como yo lo predije (con sangre en las manos y el cambio de prisioneros de Hezbollah: no es demasiado tarde para salvar a nuestros hijos e hijas), los soldados estaban muertos y el cambio fue una gran "victoria" para Hezbollah. Después de todo, todo el mundo puede entender como un animal depravado como Samir Kuntar, que golpeó en la cabeza a una nena chiquita, entre otros, debe ser el héroe nacional de un gran país como El Líbano y el objeto de admiración de "líderes espirituales" como Hassan Nasrallah.



Los libaneses más sanos, que no entienden a Israel y nunca pudieron hacerlo, ven el cambio como parte de una conspiración sionista para vender El Líbano al Hezbollah. En esta visión improbable, son los israelíes, entre todos, los que son responsables por socavar la Resolución del Consejo de Seguridad de la ONU 1701. El ejército libanés que no desarmó a Hezbollah, el gobierno libanés que accedió a darles poder de veto, UNIFIL que está parada sin hacer nada y los deja contrabandear armas, y Siria que les suministra las armas, no tienen ninguna mancha. Sólo Israel es el culpable, por los "crímenes" de tratar de negociar la paz con Siria y negociar traer a sus soldados de vuelta, y por no rendir inmediatamente las Granjas de Shebaa basado en el argumento falso fabricado por Hezbollah. Y esto, les recuerdo, es de Michael Young, un libanés "moderado" y opuesto a Hezbollah.



El cambio ya le ha otorgado la victoria predicha a Hezbollah, y causó la predecible e inevitable depresión y desilusión en Israel. Pero es un regalo que sigue entregándose. Los israelíes creen que ahora que el cambio ha terminado, Hezbollah va a tener ganas de "vengar" la muerte de Imad Moughnieh matando a varios centenares de personas, aunque no hay prueba de que Israel estuvo involucrado en el pequeño accidente de Moughnieh. Lo más probable es que la gran victoria de Hezbollah los va a tentar, y al Hamás, a llevar a cabo más secuestros, y lo más probable es que no les va a importar si los soldados son capturados vivos o muertos, porque los rehenes muertos parece que tienen el mismo valor que los vivos. Los palestinos comentaron que el trato prueba que los secuestros son la manera para liberar prisioneros.



La aceptación israelí del trato, cuando era virtualmente seguro que los soldados secuestrados Ehud Goldwasser y Eldad Regev estaban muertos, le parece bizarra a los que miran de afuera. Sin embargo fue apoyado por la mayoría de los israelíes, y ciertamente por una mayoría de los soldados. Pero a los israelíes no les parece tan extraño. Prepárense para una lección de relativismo moral y diferencias culturales en la moralidad. Cuando Pompeyo sitió Jerusalem alrededor del año 63 a.e.c., los sitiadores romanos se asombraron de que la fiera defensa cesara en Shabbat. Algunas consideraciones son más fuertes que la lógica. Correcta o incorrectamente, la tradición judía pone un gran énfasis en que "nadie debe ser dejado atrás." Esta tradición creció no sólo por respeto a los muertos y sus parientes y amigos vivos, sino también por las experiencias de los Prisioneros de Guerra en Egipto y Siria, que habían sido torturados.



Ariel Sharón era famoso por su adhesión e inculcación de la idea de que nadie debe ser dejado atrás. Supuestamente, un grupo de soldados estaba viajando en un auto de comando abierto y pasaron por una parte de un camino muy difícil. El auto rebotó y uno de los soldados se cayó. El comandante temía una emboscada y le ordenó a su conductor que continuara. En su lugar, el conductor hizo marcha atrás y recogió al soldado. El comandante le hizo una corte marcial al conductor por desobedecer órdenes, y el caso llegó hasta Sharón. Sharón exoneró al soldado y reprendió al oficial por no seguir el principio de que "nadie debe ser dejado atrás".



El principio se convirtió más en una obsesión del ejército israelí por el caso de Ron Arad. Arad fue capturado por la milicia Amal en El Líbano en 1986 cuando tuvo que saltar de su Phantom. En su momento, se argumentó que los esfuerzos que se habían hecho para rescatarlo habían sido insuficientes. Israel estaba sufriendo del trauma del "trato de Jibril," en el que cientos de prisioneros palestinos fueron liberados para recuperar a tres soldados. Por lo menos esos soldados estaban vivos, y habían sido capturados en combate. Arad también estaba evidentemente vivo, pero Amal quería 3 millones de dólares de rescate y la liberación de cientos de prisioneros más. Las demandas de Amal siguieron subiendo. Yitzhak Rabin, entonces Ministro de Defensa, era renuente a cumplir a la luz del trato de Jibril, especialmente luego de que los prisioneros liberados fueron instrumentales en el inicio de la Primera Intifada. Las negociaciones continuaron lentamente pero Amal de alguna manera perdió a Arad, o él murió o lo mataron. Esto comenzó una ola de recriminaciones sobre las supuestas negociaciones fallidas y la supuesta falta de atención de Tzahal en recuperar a los cautivos. Así, Tzahal ha desarrollado aparentemente un "complejo de rehenes" basado en torno al sentimiento de culpa por la pérdida de Arad, y "nadie queda atrás" se ha transformado en un fuerte imperativo moral. Los soldados de Tzahal han realizado algunos rescates exitosos y atrevidos de soldados perdidos detrás de las líneas enemigas con probabilidades muy bajas de éxito. También han habido algunos fracasos trágicos, y en retrospectiva, sin sentido. El aspecto práctico de este ethos es que cada soldado, y la familia de cada soldado, quiere estar seguros de que si están perdidos detrás de líneas enemigas o son capturados, se va a hacer todo lo posible para recuperarlos.



El Ministro de Defensa israelí Ehud Barak dijo antes del cambio:

"Tenemos una obligación moral de traer de vuelta a nuestros soldados de una misión si están vivos o si desafortunadamente están muertos. Eso es lo que guió la decisión del gobierno."


Luego de la captura, se reportó que Barak dijo:

Haciendo incapié en el pacto moral entre el ejército y el pueblo, Barak dijo que Israel va a continuar sus esfuerzos para determinar la suerte de Ron Arad, un piloto del que no se tienen noticias desde que su avión se estrelló en El Líbano en 1986.


No todos los israelíes están de acuerdo. Como yo lo hice previamente, Uri Orbach señaló que el trato de los rehenes va a invitar más secuestros, y que el gobierno tiene la obligación de proteger a las víctimas futuras también. Doron Rosemblum acusó a los israelíes de pensamiento mágico, de creer que desear que los soldados estén vivos lo iba a lograr, y que puede haber habido mucho de ese tipo de "pensamiento" detrás de la presión para hacer el trato. El trato ha también provocado un montón de amenazas mal pensadas y llamadas a la venganza, que recuerdan demasiado las amenazas vanas del gobiero y el personal de Tzahal durante la Segunda Guerra del Líbano. Si ciertas cosas se deben hacer, deben hacerse, y no hablarse de ellas. Otros planes, que pueden violar la Ley Internacional, no van a ser llevados a cabo seguro, y hablar sobre ellos no sirve de nada útil.



Los motivos detrás de la decisión de completar el trato son comprensibles y aún loables, pero el trato estuvo mal, y fue realizado de manera estúpida. La información que Hezbollah dio sobre Ron Arad no valía nada. Eso debería haber sido suficiente para parar el trato. El hecho de que Hezbollah no deseaba proveer información de que los soldados estaban vivos debería haber sido prueba suficiente de que estaban muertos, y la visión de sus ataúdes debería haber prevenido la liberación del terrorista Samir Kuntar. Pero nada disuadió a los oficiales israelíes de marchar como zombis por el camino al desastre.



Para el futuro, el gobierno israelí y los jefes de Tzahal deben tomar en cuenta que la primera obligación de un ejército, especialmente de Tzahal, es ganar guerras y proteger a sus ciudadanos. Esto, lamentablemente, tiene que venir antes del bienestar de soldados individuales. La obligación moral de "pidyon shvuim" (rescate de rehenes) como es llamada en hebreo no debe obligarnos a poner en peligro imprudentemente y sin sentido la vida de otros. Esto también es parte del pacto moral. Además, como parece que la prisión de cualquier asesino de alto perfil casi seguro invita a secuestros para poder liberarlo, la conclusión obvia es que Israel debe instaurar la pena capital. Cualquier prisionero enemigo que haya cometido múltiples asesinatos debe recibir la sentencia de muerte, porque encerrarlos trae secuestros. Es cierto que va a hacer más difícil capturarlos vivos, pero va a salvar más vidas y evitar secuestros, y mucho dolor. La pena capital es odiosa y bárbara, pero nada puede igualar el show bárbaro y vomitivo que el Hezbollah y los libaneses armaron esta semana, o el barbarismo de los secuestros.

miércoles, julio 16, 2008

Say No More

Estos días fueron de mucha tristeza. Y hoy se confirmó que nos entregaron ataúdes, en lugar de soldados vivos, como todos ya sabíamos. Y a cambio de eso entregamos a terroristas inhumanos como Samir Kuntar vivos y encima con un título de Derecho obtenido en la cárcel.

Y si piensan que eso es lo peor de todo, ese canje desigual, totalmente loser, se equivocan.

¿Qué razón tendrá a partir de hoy un grupo terrorista árabe en mantener vivo a un secuestrado israelí, si pueden obtener a sus terroristas vivos igual?

¿Qué destino le espera ahora a Gilad Shalit? ¿Lo matarán hoy, luego de torturarlo y luego intentarán cambiar sus huesos por algún otro terrorista árabe?

Muchas malas palabras borré de este mensaje.


Say No More.

sábado, julio 12, 2008

Orwelliano

De La Nación de hoy:

LA HABANA.- Al inaugurar ayer por primera vez el período anual de las sesiones del Parlamento, el presidente Raúl Castro advirtió ayer a los cubanos que deben esperar un comunismo "realista que elimine el igualitarismo, los subsidios excesivos y que sea económicamente sostenible."



"Socialismo significa justicia social e igualdad, pero igualdad de derechos, de oportunidades, no de ingresos. Igualdad no es igualitarismo. Este, en última instancia, es también una forma de explotación: la del buen trabajador por el que no lo es, o peor aún por el vago , advirtió el gobernante.


Socialismo entonces significa lo mismo que capitalismo liberal. El capitalismo liberal demanda la igualdad de oportunidades, para que la gente reciba lo adecuado a sus méritos y su esfuerzo. Es el único sistema que funciona, y a Cuba le ha llevado casi cuatro décadas y un montón de miseria inútil darse cuenta de esto.



Cuba sigue la senda de China y se abre al capitalismo controlado por una elite dictatorial (o aún parecería, monárquica). Pero eso sí, hay que llamarlo "socialismo" o va a haber que cambiar toda la folletería...

lunes, julio 07, 2008

Anécdota de mi Shnat: los Justos entre las Naciones de nuestro tiempo

Este es un email que recibí de Andrés, que cada tanto comenta aquí, y se encuentra en Israel estudiando por un año, y me pareció muy bueno difundirlo. Ishar koaj, Andrés!


Encontrándonos en este momento en la etapa del voluntariado de mi año educativo en Israel (Shnat Hajshara), quiero contar una anécdota que, si bien puede parecer banal, me tocó profundamente el corazón...



El 2 de julio el grupo del trabajo de Medioambiente del Beitar (cinco uruguayos y yo) nos dirigimos a un descampado al sur de Jerusalem para preparar terrazas para el cultivo y la agricultura. Ese mismo día, nos presentaron a voluntarios cristianos de una organización llamada "Bridges for Peace" (Puentes para la Paz) que venían especialmente para ayudar a los judíos de Israel. Ellos trabajarían con nosotros (tenían entre 20 y 23 años). Mike, nuestro jefe, nos hizo recorrer el lugar, con explicaciones sobre la zona donde nos encontrábamos en un fluido y alto nivel de inglés que los latinoamericanos entendimos a la perfección. Luego nos explicó nuestra tarea y manos a la obra!!



Cavamos un hoyo en la tierra, inmediatamente después colocamos ruedas en forma pareja, las llenamos de basura reciclable y arena mojada, les colocamos encima un alambre que atamos y finalmente las sellamos con cemento que preparamos nosotros. Posteriormente movimos piedras grandes, las volvimos a llenar de tierra, y colocamos piedras medianas y chicas sobre ellas hasta que quedo un cementerio de rocas digno de llamarse terraza... luego volvimos a buscar piedras y depositarlas en el hoyo, volvimos a buscar piedras y depositarlas en el hoyo, y otra vez, y después volvimos nuevamente a buscar piedras y depositarla en el hoyo, y otra vez y otra vez y otra vez... nunca pensé que tuviera esa fuerza física. Pero como siempre digo: si la fuerza espiritual, mental y psicológica está en buen estado, la capacidad física también. En palabras sencillas: si algo te gusta, lo haces bien y no pides una sola gota de agua mientras trabajas hasta que te la ofrecen varias veces. Bien, en medio de esa labor, me sentí orgulloso de poder comunicarme con los voluntarios angloparlantes en un inglés sobresaliente y pude rescatar muchas cosas de ellos que me sirvieron para reafirmar ciertas convicciones personales... ah, por cierto, trabajaban mejor que nadie, incluso con mayor dedicación que nosotros. Les repartieron naranjas en el descanso, pero se merecían mucho más que eso. De eso no hay duda.



En fin, los voulntarios en cuestión comenzaron por decirme que Israel era un milagro y lo que había logrado hacer ese país en sus cortos 60 años de vida, con su diminuto territorio sin recursos y rodeado de enemigos, sus respectivos países no lo habrían podido lograr siquiera en dos siglos con su inmensa riqueza, su enorme territorio y la paz con sus vecinos (además de no tener que soportar ningún tipo de presión como el terrorismo, la difamación o el aislamiento político que sufre diariamente el Estado judío)... y eso no fue lo mas increíble: lo mas impactante fue que sus "respectivos países" no eran precisamente "Estados bananeros" que merecerían ser vituperados, sino dignas naciones desarrolladas del Primer Mundo que admiro y son consideradas un ejemplo a seguir: Nueva Zelanda, Canadá, Holanda, Inglaterra, etc. No lo podía creer!! esos hombres sienten que sus potencias mundiales tienen mucho que aprender del Estado de Israel, tanto moral como materialmente hablando. En fin, trabajamos permanentemente casi sin descanso como verdaderos camaradas, hermanos en la misma causa, sin importar el origen, el color, la religión, la nacionalidad o el idioma. Nos sentíamos parte de un mismo grupo de hermanos, a pesar de ser la primera y última vez que nos íbamos a ver las caras.



Luego le dije a una de las jóvenes norteamericanas en medio de una conversación: "ustedes son héroes, vienen aquí a trabajar sin ningún tipo de retribución, a un país con el cual no tienen ningún tipo de conexión y no piden un mínimo de reconocimiento". Entonces me replicó con una sonrisa de oreja a oreja con no disimulada simpatía: "tú estas haciendo exactamente lo mismo, así que también eres un héroe"... Sí, pero hay un pequeño detalle: NOSOTROS SOMOS JUDIOS!! estamos en un plan de la Agencia Judia, pertenecemos a un movimiento juvenil sionista, es nuestro deber hacer algo por Israel, porque es nuestro pais tanto como nuestra familia es nuestro bien más preciado, y un judío que trabaja por Israel es un patriota, pero un gentil que lucha por Israel es mucho más que eso: es un héroe, un bendito, un corazón lleno de justicia, simplemente un Justo entre las Naciones actual. Pero temía, aunque sin fundamento, que con mi "discriminación positiva" la joven se sintiera ofendida; entonces ante la respuesta "tu también eres un héroe" contesté con una simple sonrisa, y callé. Pero me hubiera gustado demostrarle lo mucho que los apreciamos, a todos ellos, los gentiles justos. Cuando caía el sol, nos enteramos de lo que había ocurrido esa misma tarde: un inmundo asesino, un trabajador árabe que manejaba un tractor, comenzó a atropellar gente en la bulliciosa calle Yaffo, matando a sangre fría a dos mujeres, un hombre y dejando decenas de heridos... mujeres, niños, ancianos, embarazadas, civiles y peatones indefensos cuyo único crimen era estar en el lugar y momento equivocados, toda persona que pasara por el lugar era una víctima potencial para el terrorista, un objetivo legítimo para atacar. Entonces todos los voluntarios nos enfurecimos al saber de aquel ataque criminal, pero también nos enfurecimos por sentir que éramos impotentes ante ese tipo de cosas, ya que no teníamos ninguna forma de responder, no podíamos hacer nada, teníamos que tragarnos nuestra rabia... entonces seguimos trabajando con mucho más ahínco que antes.



En todo ese largo día, pude comprender que los ejemplos a seguir no están en los grandes políticos o estrategas, sino en esa pequeña-gran gente que viene de distintos lados del mundo abandonando su hogar para irse a tierras lejanas (llámese Sudan, Israel, China, etc) a trabajar por nada y sin tener relación alguna con la gente a la que ayuda (salvo la satisfacción ética), por el simple hecho de contribuir a crear un mundo un poquito mejor. Quiero que se sepa a viva voz quienes son los amigos de nuestro pueblo y lo mucho que los valoramos. Y si existe algún Dios en el cielo, los primeros en ser recompensados serán ellos.

Shawarma

Nadia ya come sólido, es decir puré de papas, zanahorias, batatas y zapallitos. Por recomendación de la doctora, dentro de poco tenemos que agregar al puré... shawarma (carne de pavo rojo que se vende como "shawarma rojo"). Sí, sólo en Israel.

Supongo que al año la dieta se basará principalmente en hummus, falafel con tjine, tabule, shajnun, guefilte fish, jamin, malawaj, málabi, sajlav, burekasim, lebane, sjug, arissa, repollo en escabeche, hering, pepinos agridulces, aceitunas rellenas con pimientos, pan con zahatar y pastrón. Es lo más probable.



UPDATE: me acordé que hace muchos años, cuando estaba cursando la materia "Historia Antigua I", leímos en clase una fuente que se llamaba algo así como "Lamento de un campesino (egipcio)", en el cual él se quejaba de la hambruna que estaba pasando el antiguo egipto de los faraones en ese momento. Se lamentaba de ya no tener "ni cerveza para mis hijos". Esto es el Medio Oriente. Estamos todos locos.