lunes, diciembre 22, 2008

Licencia para un genocidio - Norman Cohn





Acabo de leer este excelente libro de Norman Cohn, "Licencia para un genocidio. El mito de la conspiración judía mundial y los Protocolos de los Sabios de Sión".



Este es el mejor estudio sobre el mito de los Protocolos de los Sabios de Sion. En realidad, los "Protocolos" no son un sólo libro, sino que cada edición ha sido adaptada a las necesidades de los antisemitas de cada país, ha sido traducido y retraducido y ha incorporado nuevos elementos de otros autores.



Como bien cuenta Norman Cohn, el texto de los "Protocolos" es en su mayor parte un plagio de una obra política llamada Dialogue aux Enfers, escrita por Maurice Joly, que hacía discutir a dos personajes: "Maquiavelo" y "Montesquieu" sobre la mejor forma de gobernar. Además de esto, incluye varios pasajes que no forman parte de esa obra original y que demuestran el pensamiento típico de la aristocracia rusa. Porque fue el servicio secreto ruso (la Ojrana) el encargado de plagiar la obra de Joly para que sirviera como material de agitación contra los judíos y en contra de las ideas liberales (que fueron atribuidas a un complot judío) que amenazaban la autocracia zarista. Los Protocolos, en versiones simplificadas y acortadas, fueron usados para promover los pogroms anti-judíos en Rusia, especialmente la terrible masacre de Kishinev (1903).



Los "Protocolos" fueron difundidos en todo el mundo principalmente a través de exiliados rusos "blancos" de la Revolución comunista de 1917, los cuales financiaron la traducción y publicación de la/s obra/obras a varios idiomas o las hicieron conocer a sus contactos en los servicios de seguridad y la nobleza de otros países.



Es interesante notar que hoy en día que desde ciertos círculos de la izquierda se quiere efectuar una diferencia tajante entre antisemitismo y anti-sionismo, debido a supuestas diferencias conceptuales, que esta diferencia prácticamente no existe en el texto de más influencia para el pensamiento antisemita (incluso mayor que Mein Kampf de Adolf Hitler). En los "Protocolos", aunque no en todas las versiones, se identifica a los "sabios de sion" con los dirigentes sionistas, y muchas ediciones tienen un epílogo ilustrado en el cual se ve una serpiente (que representa a los judíos) que sale de Jerusalem en el 70 e.c. y vuelve a Jerusalem en el futuro próximo; en su movimiento, "encadenando" a los pueblos europeos. Asimismo, varios editores de los "Protocolos" los identificaron a posteriori con minutas tomadas en la reunión del Primer Congreso Sionista en Basilea, Suiza, en 1897, o con las minutas de una -inexistente- reunión secreta en ese congreso. Lo que me lleva a reflexionar que el antisemitismo moderno y el anti-sionismo han estado siempre relacionados entre sí.



Un capítulo por demás interesante en el libro de Cohn es su reseña del juicio por falsificación y difamación que se llevó a cabo en Berna, Suiza, contra los editores de los "Protocolos" en ese país. La baja calaña de los defensores de esa falsificación es expuesta claramente, así como la decisión del juez de condenarlos por falsificación e indecencia.



El libro de Norman Cohen es muy recomendable para quien tiene interés en el pasado de este panfleto y sus promotores y el clima ideológico en el que fue creado y creído (y la historia no termina, ya que es uno de los libros más difundidos, después de la Biblia).