martes, septiembre 02, 2008

Un error de traducción

En la blogosfera en inglés anda dando vueltas cierto artículo de Haaretz escrito por el periodista Moshe Gorali, que al parecer afirma en ciertas frases (aunque el sentido de esas frases contradiga el resto del artículo) que para ser Israelí, uno tiene que ser judío. Es decir, que los árabes y otros que no son judíos, no pueden ser israelíes o pertenecer a una "nación israelí".
El artículo citado en inglés está aquí. Y el original en hebreo está aquí.



Bien, en primer lugar, yo conozco del tema y antes de haber buscado el artículo en hebreo, sabía que había un error. Este error se hace todavía más complicado por la diferencia que existe entre el hebreo y el inglés (y el español) en dos conceptos que son distintos pero parecen compartir las mismas palabras:



"Leom" en hebreo, es nación, nacionalidad, nationality, nation, pero tiene el sentido de "etnía" o como cuando uno dice la "nación india" para referirse a los indígenas. No tiene el sentido que en inglés o castellano se le da a nacionalidad. Para el sentido de esa palabra, en hebreo existe otra (y en castellano y en inglés también, pero se usan como sinónimos), que es "ezrajut" (ciudadanía, citizenship).



Entonces, en Israel existe el "Leom Yehudí" (la nacionalidad judía), el "Leom Arabí" (la nacionalidad árabe) y otros (como la nacionalidad Armenia o Griega). Esto se entiende como la étnia, el origen étnico, y estas categorías existían antes de la creación de Israel. Pero no existe - como la justicia de Israel se ha encargado repetidamente de señalar - el "Leom Israelí" (la nacionalidad israelí). Sólo existe la "ezrajut israelit", (la ciudadanía israelí). En Argentina, los conceptos de ciudadanía y nacionalidad se han fundido en su mayor parte, gracias al proceso de uniformización forzada que el Estado Argentino llevó a cabo en los últimos años del siglo XIX y principios del XX y a la falta de una cuantiosa población indígena, que rechazara con vigor y efectividad el concepto de nacionalidad argentina. Si hay indígenas así, son pocos para afectar el uso diario del lenguaje. O, quizás, en otras palabras, son invisibles para el resto de los argentinos, que consideran que quien es poseedor de la ciudadanía argentina debe sentirse parte de la Nación Argentina, le guste o no. Pero me voy por las ramas.



La realidad es que en Israel hay dos nacionalidades predominantes: judía y árabe, y una sola ciudadanía: israelí. El artículo de Haaretz en cuestión, afirmaba esto, pero a su vez contenía las siguientes frases:

“Georg Rafael Tamrin returned from a visit overseas to find a new law - an amendment to the law following the “who is a Jew” affair - ruling that to be an Israeli one must be a member of “the Jewish nation.”"



(George Rafael Tamrin volvió de una visita al exterior y encontró una nueva ley - una enmienda a la ley como consecuencia del affaire "quién es judío" - determinando que para ser israelí uno debía ser miembro de la "nación judía")


Y

Tel Aviv District Court Judge Yitzhak Shilo rejected Tamrin's suit stating "a person cannot create a new nationality just by saying it exists, and then say he belongs to it." Shilo then added the real reason: "I can fully declare that there is no Israeli nation that exists separately from a Jewish nation."



(El juez de la corte de distrito de Tel Aviv, Yitzhak Shilo rechazó la demanda de Tamrin afirmando que "una persona no puede crear una nueva nacionalidad sólo por decir que existe, y luego decir que pertenece a élla." Shilo entonces agregó la razón verdadera: "Puedo declarar absolutamente que no existe una nación israelí que exista independientemente de la nación judía.")


Al encontrar el original en hebreo, me di cuenta que la última parte de la primer frase era una invención total.



En hebreo dice:
גאורג רפאל טמרין חזר לישראל מביקור בחו”ל ומצא חוק חדש (תיקון לחוק בעקבות פרשת “מיהו יהודי”), שקבע מבחן השתייכות ללאום היהודי, שהוא לטעמו “גזעי-דתי”.



(George Rafael Tamrin volvió de una visita al exterior y encontró una nueva ley - una enmienda a la ley como consecuencia del affaire "quién es judío" - que determinaba un test para pertenecer a la nación judía que era, según su opinión, “racial-religioso.”)


Es decir, no se trata de quién es israelí (quién tiene ciudadanía israelí, ni tampoco quién pertenece a una nación israelí, que como dije antes, no existe ni la decena de pedidos para pertenecer a ella son aceptados por el Estado), sino de quién es judío. Y tampoco la frase original decía que hay que "ser judío para ser israelí" sino que esta persona, Tamrin, encontraba que el test que se fijó para determinar quién es judío era demasiado "racial-religioso" para sus gustos. (El test se trata de simplemente saber si ha nacido de madre judía o si se ha convertido al judaísmo por una de las corrientes reconocidas por los mismos judíos. Asimismo, uno no puede reclamar que uno es judío si, a pesar de cumplir con lo anterior, uno practica otra religión que no sea el judaísmo - el test permite anotarse como judío a quien ha nacido de madre judía pero se considera ateo, pero no permite anotarse como judío a quien ha nacido de madre judía pero practica el cristianismo). Como vemos, la frase traducida al inglés es un invento total.



La segunda frase está bien traducida. Pero en el contexto de una traducción certera de la primera y con el resto del artículo, que afirma constantemente que no existe una nación israelí, y que los intentos por parte de personas judías de ser registrados por el Estado como pertenecientes a una nación israelí fueron rechazados, debe ser entendida no como que sí existe una nación israelí y sólo los judíos pueden pertenecer a ella, sino que un judío no puede separarse de su nación para pertenecer a una que no existe, como es la israelí.



Bueno, mucha explicación, poca satisfacción. Pero me imagino que ese artículo en inglés de Haaretz mal traducido, va a llegar a las costas del idioma español muy pronto. Y es bueno que se pueda encontrar una refutación clara, sobre todo para quienes no hablan inglés o hebreo.



Y con respecto a Haaretz... bueno, qué más puedo decir de Haaretz que no he dicho ya...?