viernes, septiembre 19, 2008

Carta a Shlomo Slutzky

Envié un email a Shlomo Slutzky, por su nota en Clarín titulada: "La dura canciller israelí, a un paso de convertirse en premier".
La nota contenía entre otras cosas los siguientes párrafos (las negritas son mías):

Con una amplia mayoría y una gran diferencia por sobre todos sus competidores, la canciller israelí Tzipi Livni ganó ayer las primarias de Kadima, el partido de gobierno, lo que la llevará en días o semanas a reemplazar a Ehud Olmert en la jefatura de gobierno. Anoche, cuando comenzaron a publicarse los boca de urna, gran parte del mundo se tranquilizó, temerosa de la posibilidad de que ganase el general retirado Shaul Mofaz, un militar que cree sólo en la fuerza y que puso obstáculos a todos los acuerdos de paz mientras era jefe de las FF.AA. o ministro de Defensa.



Livni, hija de un diputado del partido nacionalista "Jerut" y anteriormente uno de los líderes del grupo armado clandestino "Irgun" (Organización Armada Nacional) antes de la independencia de Israel, hizo un largo camino hasta convertirse en una candidata potable para la izquierda israelí.



Livni apoya hoy un acuerdo de paz basado en la retirada israelí de la Cisjordania a cambio de paz con los palestinos, pero considera que este acuerdo -para ser firme y duradero- debe tomar en cuenta todos los aspectos del conflicto. Sus interlocutores palestinos la consideran una negociadora dura, pero tienen confianza en su palabra, algo que no sobra en Oriente Medio.



Primero, deberá zanjar las dificultades de crear una coalición de gobierno que le permita avanzar en ese sentido. Pero para eso hace falta más que pulcritud y entereza, quizás algo de las artimañas que aprendió durante su servicio en el Mossad.


Reproduzco mi carta:

Estimado Sr. Slutzky, su artículo sobre la victoria de Tzipi Livni contiene errores y apreciaciones tendenciosas.

http://www.clarin.com/diario/2008/09/18/um/m-01762077.htm

En primer lugar, Tzipi Livni no ganó "Con una amplia mayoría y una gran diferencia por sobre todos sus competidores" sino sólo por 431 votos, es decir 43.1% frente a 42% del candidato siguiente, Shaul Mofaz.

http://www.jpost.com/servlet/Satellite?cid=1221489061154&pagename=JPost%2FJPArticle%2FShowFull

Respecto a sus apreciaciones infundadas tenemos varias, que difícilmente hacen a una nota objetiva. Según el título de su nota Livni, acompañante de Ehud Olmert en el plan de separación es "dura", pero luego vemos que los que la consideran dura son los palestinos. Los israelíes no tienen esa visión de Livni. Los israelíes no consideran ni a Bibi Netanyahu un "duro", ya que una vez que los políticos israelíes acceden al gobierno, sus acciones son moderadas. Bibi no es una excepción a esto y me parece que usted estaría en dificultades para encontrar alguna acción de Livni en el gobierno actual, que pudiera calificar como dura. Entonces usted se hace transmisor en su nota de las apreciaciones de los palestinos como si fueran la verdad.



Pero siguiendo en su nota nos encontramos con algo peor, me acabo de enterar que Shaul Mofaz es un militar que "cree sólo en la fuerza" y que "puso obstáculos a todos los acuerdos de paz mientras era jefe de las FF.AA. o ministro de Defensa". Respecto a su primera afirmación, ¿le ha preguntado al susodicho si "cree sólo en la fuerza" o es una apreciación suya (u otra apreciación palestina)? Respecto a lo segundo, sería bueno agregar que Mofaz fue elegido por Ariel Sharon por su moderación para reemplazar a Bugi Yaalon, quien no estaba de acuerdo con el plan de separación, en el que los palestinos recibieron el control total de Gaza.



En este conflicto somos dos para bailar tango, y uno se pregunta si es Mofaz culpable de sabotear los acuerdos de paz como dice usted, o en realidad no hay acuerdos de paz porque los palestinos no están dispuestos a cumplirlos ni firmarlos.



El asunto de Livni en el Mossad entiendo que le provee a usted de la necesaria nota de color, con la cual puede dar un poco de condimento a esta nota (que a fin de cuentas, sólo trata de la victoria en internas de un partido de Israel que probablemente no podrá formar gobierno y perderá las elecciones), pero debería preguntarse si no apela a los más bajos instintos antisemitas de cierto sector, para quien la sóla mención del Mossad (a fin de cuentas, un organismo de seguridad tan necesario como el ejército israelí), implica crímenes contra la humanidad, fascismo y conspiraciones.



Asimismo, aún si discrepamos sobre la opinión que podemos tener sobre el Irgún, el pasado del padre de Livni antes de la creación del Estado de Israel es poco menos que irrelevante para la carrera de una persona que nació en 1958, ¿no le parece?



¿Será posible leer una nota mejor de usted sobre Israel, sin tanto condimento innnecesario y tendencioso y con menos errores?



Atentamente,

xxx



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