miércoles, mayo 14, 2008

Día de la independencia - 948 B.C.E, 1948 C.E, 2008 C.E.

Un post para el día de la independencia... bueno, no tengo muchas ganas de pensar (y los grititos de Nadia no me dejan) así que les muestro lo que hicimos en el Día de la Independencia de Israel, que fue hace una semana, según el calendario judío. Acá es feriado y la costumbre es hacer un asado o "manguel" como lo llaman acá. Y por primera vez desde que llegué a Israel, compré dos parrillitas, carbón argentino, armé las brochettes y los shish kebab caseros y me convertí en manguelisti. Acá está mi hermano (que anda de visita), frente a la obra en construcción.

Para festejar nos fuimos a un bosque que queda cerca. Eso es una de las cosas que más me gustan de Israel, que las montañas y los bosques están a veinte minutos de viaje. El bosque se llama Yaar HaMeguinim (Bosque de los Defensores) y fue plantado por el Keren Kayemet LeIsrael. Es un lugar hermoso cerca de Latrún con una vista hacia el valle de Ayalón. A cierta hora vimos pasar por arriba varias formaciones de aviones F-16, F-15 y helicópteros que venían del desfile en Tel Aviv y cruzaban el cielo hacia Jerusalén. Luego de la comida, calentamos marshmallows (malvaviscos).

Me había fijado en el Google Earth, y cerca de donde estábamos había una ruína arqueológica muy importante llamada Tel Guezer. Casi no es visitada porque queda medio a trasmano y hay que pasar por adentro del Moshav Karmei Shomron para llegar. Aquí Ade y Nadia están en Tel Guezer y al fondo a la derecha se ve el bosque en donde hicimos el asado.

Esta vista mira hacia el Este, hacia Jerusalén. Tel Guezer contiene las ruinas de Guezer, un poblado de origen canaanita que fue regalado por un faraón egipcio al rey Salomón. En el Tanaj se cuenta que con el dinero de los impuestos y el trabajo de los esclavos, Salomón construyó tres cosas principales: el (primer) Templo, Shiló, y las fortificaciones de Guezer. Guezer es una montaña que domina la ruta entre la costa y Jerusalem, en la zona de la planicie.

Contiene numerosos hallazgos arqueológicos, como los restos de una torre enorme y altísima para la época.

(Los restos de) la puerta canaanea aquí abajo:

Un pozo de cuarenta metros de profundidad para sacar agua de las napas del subsuelo, al lado de la torre.

La puerta de Salomón.

Esto no es antiguo pero queda muy bien... No se oye un sólo ruido arriba de la montaña, salvo el pesado cling clong de esta columna. El viento sopla fuerte aquí. Si la vista es despejada se ve Jerusalem al este, las montañas de Judea y Modiin al norte, Ramle y Tel Aviv al noroeste, Ashdod y el Mar Mediterráneo al Oeste, Ashkelon y Gaza al suroeste, y Gush Etzion al sudeste.

En Tel Guezer se encontró la inscripción en hebreo más antigua del mundo. Está escrita en caracteres de hebreo antiguo que no son iguales a los de la Torá. Al parecer, es un calendario anual. Dice así:


Dos meses de cosecha.

Dos meses de siembra.

Dos meses de siembra tardía.

Un mes de limpieza con azada.

Un mes de cosecha de cebada.

Un mes de cosecha y festival.

Dos meses de cosecha de uvas.

Un mes de fruta de verano.

Y una colección de monolitos, o menhires, cuyo uso parece ser ceremonial, un lugar de concreción de alianzas y sacrificios propiciatorios, y ser similar al que está descripto en la Torá, cuando Moisés dispone 12 piedras simbolizando a las 12 tribus y derramó sangre (de un cabrito) sobre las piedras. Hay un altar también junto a estas piedras.

La cámara no ve lo que el ojo distinguía con toda claridad. Pero a la distancia está la fábrica de ¿cemento? ¿cerámicas? de Ramle y más allá los edificios de Tel Aviv.

Y para terminar, la flor del sabra, fruto que representa a los israelíes. ¡Feliz día, Israel!