sábado, abril 12, 2008

Ekrón, ciudad filistea


Hace un mes, más o menos, volvimos a tomar el auto para ir hacia lo desconocido. A mi me gusta mirar el mapa de Israel, ver donde hay un simbolito de ruina arqueológica y enfilar para allí. Ese día le tocó el turno a Ekrón (hoy conocido como Tel Mikné). Ekrón fue una ciudad filistea, que es mencionada muy seguido en el Tanaj. Los filisteos eran parte de los "Pueblos del Mar" que inmigraron a estas costas desde Grecia y las islas Egeas en el siglo XII antes de la era común. Su cultura era griega micénica, como en Creta (se acuerdan, el mito del Minotauro, Icaro, etc). Se asentaron a lo largo de la costa al mismo tiempo que los israelitas se asentaban en las montañas de Judea. Los dos pueblos chocaron entre sí muchas veces. Cuando el Arca del Pacto cayó en manos filisteas, estos la expusieron en el templo de Dagón en Ashdod y de allí la llevaron a Ekrón (1 Samuel 5:10). Según el Tanaj, los ekronitas pidieron por favor que se la llevaran a otro lado, porque les agarró una plaga de hemorroides como castigo divino. Cuando David venció a Goliat en el Valle de Ela, en la frontera de Filistia con Judea, los israelitas persiguieron a los filisteos hasta las puertas de Ekrón (1 Samuel 17:52). Al parecer, el rey David destruyó Ekrón en el siglo 10 a.e.c. pero luego volvió a resurgir, hasta que el rey Sargón II de Asiria la sitió y la conquistó. Fue luego conquistada y destruida en el año 604 a.e.c. por Nabucodonosor, rey de Babilonia.



Todos estos datos los tomé del sitio del Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel antes de ir.

Pensamos que la íbamos a encontrar fácil, pero nos perdimos en un camino de tierra a la salida del kibutz Revadim. Por suerte, encontramos un jeep con turistas y el chofer nos indicó. Finalmente, en medio de un campo de trigo, nos encontramos frente a Ekrón, el centro de producción de aceite de oliva más grande jamás encontrado de todo el mundo antiguo.

Tuvimos suerte que nos indicaran donde estaba el Tel, porque parece que Nabucodonosor hizo un buen trabajo...

Cri, cri, cri, cri, cri....



Por lo menos, la vista era bonita desde arriba.