jueves, marzo 13, 2008

Pacto Gavison-Medan

Acabo de terminar de leer la versión compacta del "Pacto Gavison-Medan" (The Gavison-Medan Covenant). Recomiendo que todo el que esté interesado en las relaciones Estado-Religión en Israel lo lea detenidamente.



¿Qué es el Pacto?



El Pacto es un intento de promover un nuevo arreglo entre judíos laicos y religiosos en Israel para regular la influencia de la religión en el espacio público israelí y eliminar los conflictos a que la situación actual da lugar.



¿Quiénes son sus autores?



Sus autores son por un lado Ruth Gavison, jurista israelí de gran prestigio, comprometida con el liberalismo, el secularismo, la promoción de los Derechos Humanos y la auto-determinación judía en el Estado de Israel (sionismo). Por otro el Rabino ortodoxo Yaacov Medan es educador en el seminario religioso de Har-Etzion y en el colegio Yaacov Hertzog de Alon Shvut. Pertenece a la corriente religiosa nacionalista (o sionismo religioso).



¿Por qué se llega a la situación en que un representante del secularismo y otro del movimiento religioso se reunen para negociar y sentar las bases de un pacto nuevo?



La razón es el deterioro de la situación legal y de convivencia que existe hasta el momento. Las relaciones entre Estado y Religión fueron fijadas en el nacimiento del Estado, luego de una reunión entre David Ben Gurión y un representante de Agudath Israel (la ortodoxia), y recopilada en un documento que se llama "status quo" (*) Este documento permitió que los judíos ortodoxos apoyen la fundación del Estado de Israel a cambio de ciertas concesiones, que en la práctica llevaron a un monopolio ortodoxo en ciertos sectores de la vida pública, que el sector laico resiente mucho.

Israel no tiene Constitución - no es algo que sea imprescindible en realidad - pero posee un marco legal para crear una a partir de la promulgación por el Parlamento (Knesset) de Leyes Básicas. Estas leyes necesitan de una mayoría especial mayor que la mayoría simple para ser promulgadas y para ser derogadas. Se suponía que a lo largo del tiempo, la compilación de todas las Leyes Básicas en un solo libro se transformaría en la Constitución de Israel.


Sin embargo, en los años noventa, la promulgación de dos Leyes Básicas llevó a una discusión institucional entre laicos y religiosos y entre el Parlamento y la Corte Suprema israelí. Esto se dio, porque la Corte Suprema anunció que ahora que existían Leyes Básicas que protegían la igualdad y los Derechos Humanos, había una "Revolución Constitucional". Es decir, que utilizaría su poder para vetar nuevas o viejas leyes del Parlamento que entraran en contradicción con estas Leyes Básicas. En otras palabras, la Corte Suprema declararía como "inconstitucionales" e inválidas, leyes que no se ajustaran a su particular interpretación de las Leyes Básicas. El problema es que la Corte Suprema israelí es una institución autónoma (no elegida por el voto popular y por lo tanto no representativa) que tiene una clara ideología liberal y secular. El sector religioso temió y teme que la Corte Suprema interprete las Leyes Básicas de manera anti-religiosa, y que el status quo sea erosionado. Por lo tanto, se renovó el conflicto entre laicos y religiosos (ayudado por la calma entre árabes e israelíes durante los Acuerdos de Oslo).

Por otro lado se creó un problema entre la Knesset (Parlamento israelí) y la Corte Suprema, ya que al Parlamento no le gustó nada que la Corte sea "activista" en temas que probablemente no le competen. Como parte de la lucha de poder, la Knesset aprobó leyes que dicen que "esta ley será valida a pesar de lo que diga la Ley Básica" y cosas así que no quedan muy elegantes. La Corte Suprema contraatacó diciendo que el Parlamento al no querer meterse con temas espinosos dejó un espacio vacío que la Corte tiene que llenar aún cuando no quiera...



Bueno, la cuestión es que los religiosos hoy tienen miedo de la tendencia de la Corte a meterse en asuntos de la relación entre Estado y Religión en Israel con una postura clara anti-religiosa. Los laicos por su parte, temen que la imposición por la fuerza judicial de soluciones lleve a una ruptura del consenso judío en Israel y a luchas violentas entre laicos y religiosos. Este es el marco en que un nuevo arreglo consensuado es necesario. No hay que permitir que la situación empeore más, porque "Kol Israel arevim ze la ze". (Todos los judíos somos garantes unos de otros).



El Pacto Gavison Medan es además muy interesante de leer, porque aclara los temas en conflicto y los principios de cada una de las partes. Se los recomiendo mucho.


(*) Ben Gurión envió una carta a Agudath Israel prometiendo que el Shabat sería el día oficial de descanso de Israel, que no habría casamiento civil, y que el sector ortodoxo tendría autonomía en la esfera de la educación religiosa.



UPDATE: me olvidé de aclarar que este Pacto es una forma de resolución de conflictos. En este Pacto las dos partes ceden en temas que consideran sumamente importantes para quedarse con las cosas que les son absolutamente imprescindibles. Asimismo, las dos partes actúan en el espíritu de pacificar y resolver el conflicto, y no de postponerlo en el tiempo hasta el momento en que las circunstancias le sean más propicias a una u otra. Finalmente, se espera que la aceptación del Pacto tenga un efecto positivo sobre la conciencia de la gente y lleve a una mayor tolerancia de ambos lados que evite en el futuro llegar a confrontaciones cuando es evidente que se puede negociar.