jueves, marzo 13, 2008

Israel, Cuba y la Revolución


Realicé una entrevista para La Voz Joven a Haim Hayet, judío cubano y militante de izquierda por muchos años, (además de ex-jefe de Hagshamá y ejecutivo del Congreso Sionista Mundial) sobre Israel, Cuba y la Revolución. Hayim cuenta muchas anécdotas sobre las relaciones de la comunidad judía, el Estado de Israel y Cuba a lo largo de los años, antes y después de la revolución. Un extracto:

Entonces la gente me dijo: “Haim, invita al embajador cubano, por la Revolución, y todo eso, bla, bla, bla”. Y lo invité y él dijo que iba a venir. Entonces en ese tiempo, en el kibbutz el comedor era pobre y no habían muchas cosas. Pero hicieron una mesa especial para él, y se prepararon y entonces llegó el hombre y toda la gente del garín lo esperaba allí en el kibutz, imbuida del espíritu de la Revolución, toda la gente socialista que ayudó. Y vino un Cadillac. Y la gente me miró. Y del Cadillac se bajó un viejito (en ese entonces era un viejito, sabes, nosotros teníamos veintitantos años, entonces me imagino que él debe haber tenido en aquel entonces menos de lo que yo tengo hoy en día, un viejito). Bueno, lo recibimos bien pero luego fuimos al club todos los latinoamericanos y el viejo empezó a hablar y resultó que habla un español yeque, un español alemán, con un acento… cuando se fue, la gente me quería matar: “¿Qué nos trajiste, el embajador de la Cuba revolucionaria? Si es un viejo, que no tiene barba y con acento alemán. ¡Y en Cadillac! El Cadillac con chofer que era el símbolo del imperialismo norteamericano. Había en Israel, en aquel entonces, sólo dos Cadillac: el de él y el del embajador norteamericano. Pero este señor compró la villa (casona) que está todavía allí en Hertzlía Pituaj, y todo su dinero lo dio para el Fondo Wolf. Y todos los años en la Knesset el Primer Ministro y el Vocero otorgan una beca con dinero donado por el embajador de la Cuba Revolucionaria aquí en Israel...


Léanla toda.