viernes, agosto 31, 2007

Cartas judías de la época medieval (3)

Obadiah da Bertinoro, autor de un comentario conocido de la Mishná dejó Italia en el siglo XV para comenzar una nueva vida en la Tierra de Israel. Da Bertinoro fue uno de las tantas personas que conformaron la "aliá italiana". Aquí tienen una versión abreviada de una carta que envió a su padre. Me salió un poco larga, pero me parece que está llena de datos interesantes, de principio a fin. ¿A ver si pueden seguir la ruta de Obadiah en un mapa...? (Citta di Castello, Roma, Nápoles, Salerno, Nápoles -nuevamente-, Palermo, Messina, Rodas, Alejandría, El Cairo, Gaza, Hebrón, Bethlehem, Jerusalén).



Obadiah Jaré da Bertinoro a su padre.

Jerusalén, Agosto de 1488.



"Mi partida te ha causado pena y problemas, y yo no tengo consuelo porque te he dejado en un tiempo en que tus fuerzas te están faltando; cuando recuerdo, querido padre, que he olvidado tus grises cabellos no puedo impedir las lágrimas. Pero ya que me es negada la felicidad de poder servirte como debo, porque Dios ha decretado nuestra separación, por lo menos voy a darte un recuento de mi viaje desde el principio al fin...



...no voy a hablar de la grandeza del Cairo y de las corrientes de tráfico aquí, porque muchos antes de mi han descripto esto, y todo lo que ha sido dicho del pueblo es cierto... La ciudad es muy animada, y uno oye los diferentes idiomas de los extranjeros que la habitan. Está situada entre el Mar Rojo y el Mediterráneo y todos los mercaderes vienen de la India, Etiopía, y los países del Preste Juan a traves del Mar Rojo al Cairo tanto para vender sus mercancías, que consisten de especias, perlas, y piedras preciosas, como para comprar otras que vienen de Francia, Alemania, Italia y Turquía a través del Mar Mediterráneo a través de Alejandría al Cairo. En el Mar Rojo hay imanes; por eso los barcos que vienen por él no tienen hierro en ellas, ni siquiera un clavo. El lugar donde el mar fue partido para nuestros antepasados se dice que se ha identificado, y muchos sacerdotes van a visitarlo, pero no he oído de ningún judío que haya estado allí...



En Cairo hay hoy como setecientas familias judías; de estas, cincuenta son samaritanas, llamadas también Cussim, ciento cincuenta son Karaítas, y el resto Rabanitas. Los samaritanos tienen solo los cinco libros de Moisés, y su modo de escribir difiere del nuestro - la escritura sagrada. Maimónides comenta que esta escritura era común entre los Israelitas antes del exilio asirio, como ya se cuenta en el tratado Sanhedrín; pero su hebreo es como el nuestro...



Los karaítas, como sabes, no creen en las palabras de nuestros sabios, pero conocen toda la Biblia. Fijan el día de la luna nueva de acuerdo con la aparición de la luna; consecuentemente los karaítas en el Cairo mantienen diferentes días para Rosh Hashaná y Yom Kippur de los que viven en Jerusalén, diciendo que no hay nada malo en eso... Tienen una sinagoga en el Cairo; la mayor parte de sus plegarias consisten de Salmos y otros versos bíblicos...



Los samaritanos son los más ricos de todos los judíos en el Cairo, y están en los puestos más altos del estado; son cajeros y administradores; de uno de ellos se dice que tiene una propiedad de 200.000 piezas de oro. Los karaítas son más ricos que los rabanitas, pero también hay personas opulentas entre estos últimos...



Entre los judíos del Cairo hay cambiadores de dinero y comerciantes, porque el país es grande, y algunas ramas de la industria son abiertas para todos. Para comerciar no hay mejor lugar en el mundo que el Cairo; es fácil hacerse rico; por eso uno se encuentra aquí con innumerables extranjeros de todas las naciones y lenguas. Puedes salir por la noche tan bien como durante el día, porque las calles están iluminadas con antorchas...



...el desierto entre Egipto y Palestina no es grande, porque de un día de viaje a otro hay lugares para acampar para los camellos, preparados especialmente para los viajeros... Las caravanas que van a través del desierto o acampan a mediodía y viajan por la tarde hasta la medianoche, o viajan desde la medianoche hasta el primer tercio del día... Generalmente hablando, viajan de noche en lugar de durante el día... Gaza es el primer pueblo que encontramos al salir del desierto llegando a la tierra de los filisteos. Es una gran y hermosa ciudad del mismo tamaño que Jerusalén, pero sin murallas, porque de todos los lugares bajo el dominio egipcio, que ahora se extiende sobre Palestina el país de los filisteos y Siria, sólo Alejandría y Aleppo están rodeadas de murallas. Si lo que dicen los judíos que viven allí es correcto, vi en Gaza las ruinas del edificio que Sansón arrojó sobre los filisteos. Nos quedamos cuatro días en Gaza; hay allí ahora un rabino de Alemania, de nombre Rabbi Moses, de Praga, que huyo de allí desde Jerusalén; insistió en que vaya a su casa, y estuve obligado a quedarme con él todo el tiempo en que estuve en Gaza. En el Shabat todos los guardias fueron invitados a cenar con nosotros. Se trajeron tortas de pasas de uva y fruta; tomamos juntos varios vasos antes de comer, y fue muy alegre.



El domingo, el 11 de Nisan (Abril), viajamos desde Gaza en burros; llegamos a dos millas de Hebrón, y allí pasamos la noche. El lunes llegamos a Hebrón, un pequeño pueblo en la ladera de la montaña, llamado por los turcos Khalil... Estuve en la Cueva de la Majpelá, sobre la cual la mezquita fue construida; y los árabes consideran que el lugar es muy honorable. Todos los reyes de los árabes vienen aquí para repetir sus plegarias, pero ni un judío ni un árabe puede entrar a la Cueva misma, donde están las verdaderas tumbas de los Patriarcas... Todos los que vienen a rezar dejan dinero, el cual tiran dentro de la cueva a través de la ventana...



En la mañana del martes, el 13 de Nisan, dejamos Hebrón, que está a un día de distancia de Jerusalén, y llegamos hasta la tumba de Raquel, donde hay un edificio redondo con una cúpula en el camino mismo. Bajamos de nuestros burros y rezamos en la tumba, cada uno de acuerdo con su habilidad. A la derecha del viajero que va a Jerusalén está la colina en la que está Bethlehem (Belén); ésta es una aldea pequeña, como a media milla de la tumba de Raquel, y los sacerdotes católicos tienen una iglesia allí.



De Bethlehem a Jerusalén es un viaje de como tres millas. Todo el camino está lleno de viñedos y huertas.* Los viñedos son como los de la Romagna, las parras son bajas pero gruesas. Como a tres cuartos de milla de Jerusalén, en el lugar en que la montaña se asciende por escalones, contemplanos la famosa ciudad de nuestro encanto, y aquí nos desgarramos la ropa, como debíamos. Un poco más allá, el santuario, la casa desolada de nuestro esplendor, se hizo visible, y a la vista de ella otra vez nos desgarramos la ropa. Llegamos hasta las puertas de Jerusalén, y en el 13 de Nisan, 5248, al mediodía, nuestros pies se pararon dentro de las puertas de la ciudad. Aquí nos encontramos con un Azquenazí que había sido educado en Italia, Rabbi Jacobo Calmann; nos llevó a su casa, y yo fui su invitado durante todo el tiempo de Pesaj.



Jerusalén está en su mayor parte desolada y en ruinas. No necesito repetirte que no está rodeada de murallas. Sus habitantes, me dicen, son como 4000 familias. Respecto a judíos, se han quedado como setenta familias de la clase más pobre; no hay casi ninguna familia que no sufra por la falta de las necesidades más básicas; a uno que tiene pan por un año se lo llama rico. Entre la población judía hay muchas viudas viejas y olvidadas de Alemania, España, Portugal y otros países, tanto que hay como siete mujeres por cada hombre. La tierra está ahora tranquila y más feliz que antes; porque los Ancianos [N. los líderes de la comunidad judía de Jerusalén] se arrepintieron del mal que habían hecho, cuando vieron que sólo la parte más pobre de la población se había quedado; ahora son entonces muy amigables con todo recién llegado. Piden perdón por lo que ha pasado, y afirman que nunca hicieron daño a nadie que no hubiera tratado por su parte de imponerse a ellos. Y yo, por ahora no tengo ninguna queja contra ellos; al contrario, me han tratado con gran amabilidad y se han comportado honorablemente conmigo, por lo que le doy diariamente gracias a Dios.



Los judíos no son perseguidos por los árabes en estos lugares. He viajado a través del país a lo largo y ancho y ninguno de ellos ha puesto un obstáculo en mi camino. Son muy amables con los extranjeros, particularmente con cualquiera que no conoce el idioma; y si ven muchos judíos juntos no se molestan por ello. En mi opinión, un hombre inteligente versado en la ciencia política podría convertirse en el jefe de los judíos así como de los árabes; porque entre todos los habitantes no hay una sola persona sabia y sensible que sabe como tratar afablemente con sus compañeros; son todos misántropos ignorantes que sólo quieren ganar dinero...



La sinagoga aquí está construida sobre columnas; es larga, angosta y oscura, la luz entra sólo por la puerta. Hay una fuente en el medio de ella. En el patio de la sinagoga, muy cerca de ella, hay una mezquita. El patio de la sinagoga es muy grande, y contiene muchas casas, todas ellas son edificios destinados por los azquenazim para propósitos caritativos y habitados por viudas azquenazíes.... La calle de los judíos y las casas son muy grandes; algunos de ellos también viven en Zion [N. En el Monte Zion]. Hace un tiempo había más casas pero ahora son sólo montones de escombros y no pueden ser reconstruidas, porque la ley de la tierra es que un judío no puede reconstruir su casa sin permiso, y el permiso muchas veces cuesta más que lo que cuesta toda la casa.** Las casas de Jerusalén son de piedra, ninguna de madera o barro...



...Jerusalén, a pesar de su destrucción, aún contiene cuatro largos bazares muy hermosos, como no he visto nunca antes, al pie de Zion. Todos tienen techos en forma de domo, y contienen mercaderías de todo tipo. Están divididos en diferentes departamentos, el bazar de los comerciantes, el bazar de las especias, el mercado de verduras, y uno en el que se vende comida preparada y pan. Cuando vine a Jerusalén había una hambruna terrible en la tierra... Muchos judíos murieron de hambre, habían sido vistos uno o dos días antes pidiendo pan, que nadie podía darles, y al día siguiente se los encontraba muertos en sus casas. Muchos vivían de pasto, saliendo como ciervos para buscar pasto. Ahora hay sólo un rabino alemán aquí, que fue educado en Jerusalén. Nunca he visto a nadie igual por su humildad y temor de Dios; teje día y noche cuando no está ocupado con sus estudios, y por seis meses no probó pan entre Shabat y Shabat, consistiendo su comida sólamente de nabos crudos y los restos del pan de San Juan [N. Algarrobo], que es muy abundante aquí, luego de que se le ha quitado el azúcar...



Ahora, al fin de la cosecha de trigo, se ha terminado la hambruna, y hay otra vez abundancia, alabado sea Dios. Aquí, en Jerusalén, he visto varios tipos de frutas que no se encuentran en nuestro país. Hay un árbol con hojas largas, que crece más alto que la altura de un hombre, y da frutos sólo una vez; entonces se marchita, y de sus raíces sale otro árbol similar, que otra vez da frutos al siguiente año, y lo mismo se repite continuamente. Las uvas son más grandes que en nuestro país.



...Todas la cosas necesarias para la vida, como carne, vino, aceitunas, y aceite de sésamo, se pueden comprar muy barato. La tierra es excelente, pero no se puede ganarse la vida en ninguna rama de industria, a menos que sea la de zapatero, tejedor o joyero...



...El recinto del Templo tiene todavía doce puertas. Aquellas que se llaman puertas de piedad son de hierro, y son dos; miran hacia el este del Templo y están siempre cerradas. Sólo llegan hasta la mitad desde el piso, y la otra mitad está hundida en la tierra. Se dice que los árabes muchas veces trataron de levantarlas pero no pudieron.



La pared occidental, parte de la cual aún está en pie, está compuesta de piedras grandes, gruesas, como no he visto nunca antes en un viejo edificio, ni en Roma ni en ningún otro país. En la esquina del nordeste hay una torre de piedras muy grandes. Entré en ella y encontré un vasto edificio sostenido por pilares sublimes y masivos; hay tantos pilares que me cansé de llegar hasta el final del edificio. Todo está lleno de tierra, que ha sido arrojada allí de las ruinas del Templo. El edificio del Templo está parado sobre estas columnas, y en cada una de ellas hay un agujero a través del cual se puede pasar una cuerda. Se dice que los toros y carneros para el sacrificio se ataban aquí. A través de toda la región de Jerusalén, en campos así como en viñedos, hay grandes cavernas conectadas unas con otras...



El Monte de los Olivos es grandioso y estéril; apenas un olivo se puede encontrar en él. Desde la cima, se pueden ver a Sodoma y Gomorra a la distancia; ahora forma un mar de sal.*** Escuché de gente que ha estado allí que el piso está todo cubierto de sal. De la mujer de Lot nadie me supo decir nada; porque los pilares de sal son innumerables, así que es imposible distinguir cuál es la mujer de Lot.



El monte Abarim, donde está enterrado Moisés, es visible desde Jerusalén.**** El distrito del otro lado del Jordán, incluyendo las tierras de Reubén, Gad y Manasseh, y de los hijos de Ammon, la Montaña de Moab, y el Monte Seir, son ahora lugares baldíos. No se encuentra ni una sóla ciudad habitada allí, porque los beduinos destruyen todo. Vienen incluso hasta las puertas de Jerusalén, roban y pillan en los caminos abiertos, y nadie puede interferir con ellos, porque son muy numerosos. Por esa razón, el distrito es todo desierto, sin habitantes; y no se ara ni se siembra. Jericó es una aldea pequeña, consiste de veinte a treinta casas. Betar, antes una gran ciudad, es ahora un lugar para el ganado y contiene como veinte casas; está a medio día de camino de Jerusalén. Casi todas las ciudades que habían sido antes grandes ahora son lugares baldíos. Siguen teniendo los mismos nombres, pero están deshabitadas...



He tomado una casa cerca de la sinagoga. El cuarto de arriba de mi hogar está en el muro de la sinagoga. En el patio en el que está mi casa hay cinco habitantes, todas mujeres. Hay sólo un hombre ciego que vive allí, y su mujer me atiende. Debo agradecer a Dios, que me ha protegido con su bendición, de que no he estado enfermo, como otros que vinieron al mismo tiempo que yo. La mayor parte de los que vienen a Jerusalén desde otros países caen enfermos, debido a los cambios climáticos y las variaciones repentinas del viento, ahora frio, ahora caliente. Todos los vientos posibles soplan en Jerusalén. Se dice que cada viento antes de partir a donde debe ir viene a Jerusalén a postrarse ante Dios. Bendito sea él que sabe la verdad.



Te pido encarecidamente que no estés deprimido ni sufras ansiedades debido a que he viajado tan lejos, y que no derrames lágrimas por mí. Porque Dios en su misericordia me ha traído a Su santo hogar, que alegra mi corazón y también te debe encantar a tí. Dios es mi testigo de que he olvidado todas mis pasadas penas, y todo recuerdo de mi país natal se ha ido de mí. Todos los recuerdos que todavía retengo de él están centrados en tu imagen, reverenciado padre, que está constantemente frente a mis ojos. Mis ojos se turbian cuando recuerdo que te he dejado en tu vejez, y temo que tus lágrimas te recuerden los pecados de mi juventud.



Ahora, te lo ruego, envía tus bendiciones a tu sirviente. Deja que esta carta compense por mi ausencia, porque te mostrará el temperamento de tu hijo y no estarás ya descontento con él. Si Dios me guarda, te enviaré una carta cada año con el galeón, que te reconfortará. Aleja toda pena de tu corazón. Alégrate con tu querido hijo y nieto que se sientan en tu mesa. Ellos nutrirán y te sostendrán en tu vejez. He rezado por su bienestar y continuaré haciéndolo en los lugares sagrados de Jerusalén, la restauración de la cual, por medio del Mesías, Dios nos otorgará presenciar, para que puedas venir alegremente a Zion. Amén.



Terminada con apuro en Jerusalén, la Ciudad Santa. Que pronto sea reconstruida en nuestros días.



De tu hijo,

Obadiah Jaré.

En el 8 de Elul de 5248.


*El dato de los viñedos es interesante. Los árabes (en su gran mayoría musulmanes, especialmente en esa zona) no toman alcohol, así que la abundancia de viñedos habla de la cantidad de judíos y cristianos que vivían en la región.



**Importante comparar este dato, que dice que los judíos no podían construir o reconstruir su casa sin permiso (pista que dice que los árabes seguían intentando expulsar a los judíos de Jerusalén) con los comentarios amables sobre los árabes y sobre que "hasta un judío podría ser jefe de los árabes" que están más arriba. Evidentemente, un judío en esa época, debía contentarse con las mínimas amabilidades y considerarlas casi un milagro. Pero los judíos no eran tratados de igual a igual con los árabes.



*** El Mar Muerto.



**** Está hablando de lo que hoy es Jordania, por lo menos, la parte visible desde Jerusalén.

miércoles, agosto 29, 2007

Jerusalén, ciudad nueva - Jerusalem, new city.

Todas tomadas en la misma esquina.







Protegiendo a los pobres del mundo

Este es un excelente ensayo sobre economía, escrito por Ha-Joon Chang, y que toca un tema que mi viejo siempre comentaba (parece escrito por él): como los países desarrollados siguen la máxima "haz lo que yo digo y no lo que yo hago". Chang muestra como todos los países que se desarrollaron siguieron primero políticas proteccionistas hasta que sus industrias se hicieron suficientemente fuertes como para competir en el mercado libre. El pedido de que el Tercer Mundo abra sus mercados es erróneo y llevará inevitablemente a la primarización de sus industrias. Lamentablemente, está en inglés, pero lo recomiendo mucho. Léanlo.

El antisemitismo delirante en Turquía

Ya que andamos con el tema del antisemitismo, este post de Mick Hartley es instructivo.



El anterior Primer Ministro de Turquía, Necmettin Erbakan, fundador y líder del movimiento islamista Milli Gorus, hablando en la televisión turca, justo antes de estas últimas elecciones (que ganaron los islamistas).



¿Qué cuenta? Si quieren leer todo el delirio en inglés, hagan click aquí. Yo les proveo de una resumida lista en castellano:


  • Su partido proveerá felicidad para toda la humanidad.
  • Los infieles son una sola nación. El mal es manejado desde un sólo centro de control.
  • Las 200 naciones del globo son controladas desde hace 300 años desde un centro: el sionismo racista, imperialista, que destruye la felicidad en el mundo.
  • Hace 5765 años los hijos de Israel estaban viviendo en Egipto (!) y escribieron un libro de magia llamado Kábala y reemplazaron la biblia de Moisés con él.
  • La seguridad de Israel significa la dominación de los 28 países entre Marruecos a Indonesia.
  • Todas las Cruzadas fueron organizadas por los sionistas.
  • Según la Kábala no tiene que haber un estado soberano en Anatolia (Turquía).
  • Los sionistas son una bacteria (!). Los 22 trillones de dólares que Turquía paga cada año son para los racistas imperialistas sionistas. Y le pagan 200 billones (N. ¿será aparte o incluido?) a los sionistas para que preparen sus bombas y ataquen Turquía.
  • Para organizar las Cruzadas, los sionistas usaron a los cristianos.
  • El sionismo estableció la secta Protestante. El capitalismo es el protestantismo. Los judíos cambiaron la religión cristiana para poder cobrar interés.

Erbakan es el mentor de los actuales Presidente y Primer Ministro de Turquía.


A que los neonazis latinos no son capaces de superar a este turco. Esto es tener imaginación.

lunes, agosto 27, 2007

El antisemitismo de Marx

Traducción de un artículo de W. H. Chaloner y W. O. Henderson titulado "Marx/Engels and Racism" que apareció en la revista Encounter, en Julio de 1975. Las citas no están aquí. El artículo original en inglés se puede bajar de aquí.



Revista Encounter

Julio de 1975



Marx/Engels y el racismo

Por W. H. Chaloner y W. O. Henderson



Mientras que los académicos en Europa hace tiempo conocen que Karl Marx sostenía ideas antisemitas, lo mismo no se puede decir generalmente de sus colegas en Inglaterra y Estados Unidos.



Marx era judío; y mientras crecía en Trier, los judíos aunque no perseguidos, eran tratados como ciudadanos de segunda y excluidos de ciertas profesiones. Ningún judío podía tener un cargo en el ejército prusiano o practicar abogacía. Para continuar como miembro de la profesión legal, el padre de Marx se hizo cristiano y fue bautizado por un capellán luterano del ejército. De niño, Marx se dio cuenta de que era diferente de sus compañeros. Había sido bautizado, pero era un “judío por raza” y sufrió del antisemitismo que prevalecía en Alemania en esos días. Su reacción a la situación fue extraordinaria. Se alineó con los antisemitas y denunció a su propia gente de una manera muy violenta.



Su actitud hacia los judíos se hizo clara en dos artículos que escribió en 1843 a la edad de 25 años. Eran reseñas de un libro y un artículo de Bruno Bauer sobre la cuestión judía, y aparecieron en la Deutsch-Franzosische Jahrbucher (publicada en París en 1844). Marx consideraba al capitalismo, operado por la clase media, como inherentemente malvado; y argumentó que las actividades judías de hacer dinero descansaban en el mismo corazón del odioso sistema capitalista. Los siguientes extractos de los artículos de Marx señalan su punto de vista sobre la cuestión judía en su tiempo.

“¿Cuál es la mundana razón de ser de la judería [judaísmo]? La necesidad práctica del judaísmo es el egoísmo.”
“¿Cuál es la religión mundana de los judíos? Es el regateo mezquino del vendedor ambulante.”
“¿Cuál es su Dios mundano?” “Es el dinero.”
“Así que en el judaísmo reconocemos un fenómeno contemporáneo universal anti-social, que ha llegado a su presente estado a través de un proceso de desarrollo histórico con el cual los judíos han cooperado celosamente. Y este aspecto maligno anti-social del judaísmo ha crecido hasta un estadio en el que debe necesariamente colapsar.”
“Los judíos se han emancipado a la manera judía. No sólo han dominado el poder del dinero sino – con o sin los judíos- el dinero se ha convertido en un poder mundial. Los judíos se han emancipado convirtiendo a los cristianos en judíos.”
“El dinero es el más celoso Dios de Israel y ningún otro dios puede competir con él. El dinero degrada a todos los dioses humanos y los transforma en mercancías. El dinero es el valor universal de todo.”
El Dios de los Judíos se ha secularizado y se ha transformado en un Dios Mundial. La tasa de cambio es el Dios real de los judíos.”
“El judaísmo llega a su clímax en la consumación de la sociedad burguesa – y la sociedad burguesa ha llegado a su punto más alto en el mundo cristiano.”


En 1845 en La Sagrada Familia, Marx alegó que en sus artículos en el Deutsch-Franzosische Jahrbucher él había “probado que la tarea de abolir la esencia del judaísmo es en realidad la tarea de abolir el judaísmo en la sociedad civil, abolir la inhumanidad de la vida práctica contemporánea, cuya cumbre es el sistema monetario.” En 1849 un artículo en Neue Rheinische Zeitung (del cual Marx era el editor) criticó la noción de que los judíos viviendo en las provincias polacas de Prusia debían ser considerados como alemanes. El artículo declaraba que esos judíos eran “la más sucia de todas las razas.” “Ni por lenguaje ni por ascendencia – sino sólo por su codicia por el beneficio – pueden ser considerados como parientes de los alemanes de Frankfurt.” Uno de los biógrafos críticos de Marx remarcó: “esta solución de la cuestión judía no era muy diferente de la de Adolf Hitler, ya que involucraba la liquidación del judaísmo…”



Hay numerosas referencias negativas sobre los judíos en las cartas de Karl Marx a su amigo cercano Friedrich Engeles en los 1850s y 1860s. En ese tiempo, Marx estaba viviendo en Londres y sus ingresos como periodista free-lance – era un contribuyente regular del New York Daily Tribune – eran muy insuficientes para sus necesidades. Engels, en ese entonces empleado administrativo de la firma Ermen & Engels en Manchester, le enviaba pequeñas sumas siempre que podía. Aún así Marx no lograba mantenerse y – cuando no tenía más que empeñar con los prestamistas – pedía dinero de cualquiera que se lo quisiera prestar. Tenía muchos negocios con agentes financieros judíos en la City de Londres. Los Bambergers (padre e hijo), así como también los Stiefel y Spielmann, que eran judíos alemanes cuyos nombres frecuentemente aparecen en la correspondencia entre Marx y Engels. Marx usaba a los judíos para conseguir pequeños préstamos y para cobrar cheques de cambio recibidos de Charles A. Dana (editor del New York Tribune) como pago adelantado por artículos que Marx había accedido a escribir. Marx se quejaba amargamente de que los judíos no le pagaban los cheques hasta recibir confirmación de Dana; y estaba furioso cuando lo presionaban para honrar las deudas que debía pagar. Marx mostraba su desprecio al referirse siempre a ellos como “Judío (o “Pequeño Judío”) Bamberger” y “Judío Spielmann”, o imitando el gangueo nasal característico de la manera en que algunos judíos de Europa Oriental hablaban el alemán. Sin embargo, Marx tuvo causa de arrepentirse del día en que los Bamberger dejaron de tener su negocio en Londres y no estuvieron más disponibles para cambiarles los cheques. En 1859 le escribió a Engels: “es el demonio de molesto que ya no tengo a Bamberger en Londres…”



El antisemitismo de Marx puede ser ilustrado examinando su actitud hacia Ferdinand Lasalle, que era un judío de Breslau en Silesia. De joven, Lassalle había conducido a los trabajadores de Dusseldorf durante la revolución de 1848. Pero nunca había sido un miembro de la Liga Comunista, desde que su solicitud para unirse a la rama de Colonia había sido rechazada; y no había participado de los levantamientos en Alemania en 1849 en apoyo de la Constitución de Frankfurt, ya que había estado en la cárcel en ese entonces. Consecuentemente en los 1850s, mientras casi todos los que habían apoyado la revolución estaban o en prisión o en el exilio, Lassalle pudo vivir en Dusseldorf, sin ser excesivamente molestado por las autoridades. Era bueno para Marx mantenerse en contacto con Lassalle, que le brindaba noticias del movimiento de trabajadores clandestino en el Rhineland. Y a través de sus conexiones aristocráticas – era un amigo cercano de la Condesa de Hatzfeld – a veces podía proporcionarle a Marx información política útil que él podía usar en los artículos que escribía para el New York Tribune y el Die Presse. Pero mientras que Marx se consideraba como el jefe de un gran movimiento político que debía ser obedecido por sus seguidores, Lassalle rechazó ser un mero discípulo y estaba decidido a ser un líder de los trabajadores alemanes por derecho propio.



La correspondencia entre Marx y Lassalle sugiere que los dos hombres eran colegas que – a pesar de ciertas diferencias de opinión- estaban colaborando para conseguir un objetivo común. Pero las cartas intercambiadas entre Marx y Engels cuentan una historia muy diferente. Aquí Marx demostraba su desprecio por el judío que presumía de tener opiniones y ambiciones propias. Cuando Lassalle fue el invitado de Marx en Londres en 1862 Marx le escribió a Engels:

“Es ahora perfectamente claro para mí que, como la forma de su cabeza y el crecimiento de su cabello lo indican, él desciende de los negros (negroes) que se unieron en la huida de Moisés de Egipto (a menos que su madre o su abuela por el lado de su padre se uniera con un negro (nigger). Ahora esta unión de Judío y Alemán en una base negra tenía que producir necesariamente un híbrido extraordinario. Lo molesto del tipo también tiene algo de negro (The importunity of the fellow is also niggerlike).


Marx se refería a su invitado como un “negro judío” (Jewish nigger) que estaba “completamente loco.” Frecuentemente usaba epítetos peyorativos cuando escribía sobre Lassalle, como “Itzig” (Ikey), “Ephraim Gescheit” y “Judel Braun.” Y la mujer de Marx, en una carta a Engels llamó a Lassalle “el pequeño judío berlinés.”




Luego de la muerte de Lassalle en 1864, hay menos frases denigrantes sobre los judíos en la correspondencia entre Marx y Engels que antes. En ese año Engels se transformó en socio en la firma Ermen & Engels, y desde 1867 en adelante le pagó a Marx un estipendio anual de 350 libras. Así que, aunque los problemas financieron de Marx no se resolvieron del todo, tenía menos necesidad que antes de tratar de pedir prestado dinero de los judíos – como Ignaz Horn y Leo Frankel. Le escribió a Engels en 1875 que había estado conversando con un judío taimado (sly-lookin Yid) en un viaje del Londres a Rótterdam. Estaba claramente encantado de poder reportar que su locuaz compañero de viaje judío había caído víctima de una jugada astuta en un negocio. Y en su vejez, cuando estaba de vacaciones en Ramsgate, Marx declaró que había “muchas pulgas y judíos” en el hotel.



No fue sólo en cartas privadas a su mejor amigo que Marx se permitía salidas antisemitas. En un artículo en el New York Tribune (4 de enero de 1856) en el cual discutía un crédito internacional a ser juntado por el gobierno ruso para financiar la guerra de Crimea, Marx atacó salvajemente a los financistas judíos que cooperaron para colocar el préstamo. Marx escribió:

“Este préstamo fue traído bajo los auspicios de la casa de Stieglitz a St. Petersburgo. Stieglitz es a Alexander lo que Rotschild es a Francisco José, lo que Fould es para Luis Napoleón. El fallecido Zar Nicolás convirtió a Stieglitz en un barón ruso, como el fallecido Kaiser Franz hizo al viejo Rotschild un barón austríaco, mientras que Luis Napoleón ha hecho de Fould un ministro del gabinete, con una entrada líbre para las Tullerías para las mujeres de su familia. Así que vemos a cada tirano apoyado por un judío, como cada Papa lo es por un jesuita. En verdad, los deseos de los opresores no tendrían esperanza, y la posibilidad de guerra estaría fuera de la cuestión, si no hubiera un ejército de jesuitas para ahogar el pensamiento y un puñado de judíos para saquear bolsillos.”


Hope & Co. de Ámsterdam jugó un rol importante en colocar el préstamo ruso. Esta no era una firma judía, pero Marx declaró que:

“los Hopes dan sólo el prestigio de su nombre; el trabajo real es hecho por judíos, y sólo puede ser hecho por ellos, ya que monopolizan la maquinaria de los misterios del tráfico de préstamos (loan-mongering) al concentrar sus energías en el trueque en bonos, y el cambio de dinero y la negociación de los cheques que en gran medida surgen de allí. Tomen a Ámsterdam, por ejemplo, una ciudad que aloja a muchos de los peores descendientes de los judíos que Fernando e Isabel echaron de España, y quienes, luego de merodear un tiempo en Portugal, fueron expulsados de allí también, y eventualmente encontraron un lugar a salvo para retirarse en Holanda. Sólo en Ámsterdam hay no menos que 35.000, muchos de los cuales están ocupados en este juego y especulación en bonos… Su trabajo es mirar los dineros disponibles para inversión y observar con mucho interés donde están. Aquí y allá y en todos lados en que un pequeño capital busca inversión hay siempre uno de esos pequeños judíos listo para hacer una sugerencia o colocar un poquito del préstamo. El bandido caminero más inteligente en el Abruzzi no está mejor informado sobre el sitio de un buen dinero en la valija o bolsillo de un viajante, que esos judíos están sobre cualquier capital sobrante en las manos de un comerciante.”


Marx pasó a atacar a las casas financieras judías de Konigswarter, Raphael, Stern, Bischoffscheim, Rotschild, Mendelssohn, Bleichroder, Fould y muchos más. Declaró que muchas de estas familias estaban unidas por matrimonios y observó que:

“los traficantes de préstamos judíos derivan mucha de su fuerza de estas relaciones familiares, ya que estas, además de las afinidades de lucro, le dan una unidad (compactness and unity) a sus operaciones que aseguran su éxito.”


Marx concluía su artículo como sigue:

“Esta guerra oriental está destinada en todo caso a echar algo de luz sobre este sistema de tráfico de préstamos así como sobre otros sistemas. Mientras tanto, el Zar va a conseguir sus cincuenta millones, y dejen que los periódicos ingleses digan lo que quieran, si quiere otros 50 más, los judíos los van a desenterrar. No pensemos demasiado severamente sobre esta gente traficante de préstamos. El hecho que hace 1855 años Cristo echó a los mercaderes judíos fuera del templo, y que los cambistas de nuestro tiempo alistados del lado de la tiranía vuelven a ser otra vez predominantemente judíos, es quizás no más que una coincidencia histórica. Los traficantes de préstamos judíos de Europa hacen sólo en una escala más amplia y repugnante lo que muchos otros hacen a una escala menor y menos significativa. Pero es sólo porque los judíos son tan fuertes que ya es tiempo y oportuno exponer y estigmatizar su organización.”


Hubo algo de justicia amarga en el hecho de que Marx, que detestaba a su propia raza, tuvo que sufrir de las ideas antisemitas de otros. Hubo quienes atacaron a Marx porque era judío y que tildaron al movimiento político que él lidero como una conspiración judía.




Las actitudes de Engels hacia los judíos fueron muy diferentes a las de Marx. El nunca había denunciado a los judíos como una raza de pequeños comerciantes y prestamistas como Marx lo había hecho en su artículo de juventud en el Deutsch-Franzosische Jahrbucher. De hecho, más tarde declaró que el antisemitismo era la marca de una cultura atrasada y estaba confinado a Rusia, Austria y Prusia.



En 1881 Eduard Bernstein le envió a Engels algunos ejemplos de propaganda antisemita en Alemania. Engels replicó que nunca había visto nada tan estúpido o infantil. Alabó al Social-Demokrat – el principal diario socialista de Alemania en tiempos de la Ley Anti-Socialista de Bismarck- por salir firmemente contra el antisemitismo. Engels citó con aprobación un pasaje de una carta que había recibido recientemente de un corresponsal judío (Carl Hirsch), que había estado justo en Berlín. Hirsch había escrito que “la prensa oficial que publica artículos antisemitas tiene pocos lectores”.

“Mientras que es verdad que los alemanes tienen una antipatía natural contra los judíos, es también un hecho que la clase obrera, la pequeña burguesía radical, y los filisteos de clase media odian al gobierno más de lo que odian a los judíos.”


Bernstein, sin embargo, no estuvo de acuerdo con Hirsch y dijo que la propaganda antisemita estaba cayendo en suelo fértil en Alemania, en especial respecto a los funcionarios públicos, maestros, artesanos y campesinos.



Diez años después Engels le escribió a August Bebel que estaba contento de saber que nuevos reclutas judíos se habían unido al Partido Alemán Social Demócrata. Pero le advirtió a Bebel que los socialistas iban a tener que tener un ojo atento sobre estos colegas judíos porque eran más inteligentes que el socialista burgués promedio y tenían – debido a siglos de opresión – el hábito de abrirse camino a los codazos!



Aunque Engels no aprobaba el antisemitismo y acogía a judíos como Karl Kautsky y Alfred Adler como colegas en el partido, criticaba a judíos específicos y a grupos de judíos. Por ejemplo, en un comentario sobre política inglesa en 1852, despectivamente rechazó a Disraeli como un “timador judío”. Unos pocos años después cuando quiso expresar su rechazo a la conducta de Lasalle, se refirió a él como “un verdadero judío de la frontera eslava” y como “un judío grasiento disfrazado bajo brillantina y joyas brillantes.” En 1862, en una carta a Carl Siebel, atacó a los miembros judíos de un club alemán (el Schiller Anstalt) en Manchester. Declaró que ya casi no visitaba este auténtico “Club de Jerusalén” debido a que el comportamiento ruidoso de los judíos molestaba a los otros miembros.

“Lo que ha pasado es lo que siempre pasa cuando hay judíos alrededor. Al principio dan gracias a Dios de que hay un Schiller Anstalt, pero apenas entran declaran que no es suficientemente bueno para ellos y que querían construir una casa club más grande – un verdadero templo de Moisés – al cual el Schiller Anstalt pudiera ser llevado. Este sería de verdad el camino más rápido a la bancarrota.
… Cuidado! En un año o dos van a recibir una circular que dirá algo así: “En vista de la bancarrota del fallecido Schiller Anstalt”…”


Unos años después, sin embargo, cuando él fue Presidente del Schiller Anstalt, Engels tomó un rol principal para conseguir los establecimientos más grandes que los miembros judíos deseaban.



En 1864, durante la crisis en la industria de algodón de Lancashire en tiempos de la Guerra Civil Americana, Engels se quejó de las vejaciones que había tenido que sufrir en la oficina de Ermen & Engels por “chicaneadas judías”. En octubre de 1867, y otra vez en mayo de 1868, Engels se quejó de que su tiempo se estaba perdiendo por visitas de esa “maldita vieja judía” Leíbel Choras, que era una refugiada de Moldavia donde los judíos estaban siendo perseguidos. Engels obviamente tenía poca simpatía por Leíbel Choras. Y en 1870 Engels rechazó a Leo Frankel como “un verdadero pequeño Yid”. (Yid es un término despectivo ruso para judío).



En 1892 en una carta al lider socialista francés Paul Lafargue – el yerno de Marx – Engels incluso expresó cierta simpatía por el movimiento anti-Judío en Francia. Escribió:

“Empiezo a entender el antisemitismo francés cuando veo cuantos judíos de origen polaco con nombres alemanes se entrometen en todos lados al punto de excitar la opinión pública en la ville lumiere, de la cual el filisteo parisién está tan orgulloso y la cual considera que es el poder supremo en el universo.”


Engels también expresó su desprecio por los judíos polacos que eran, a su parecer, “caricaturas de judíos.” Le escribió a Laura Lafargue:

“El principio comercial del judío polaco es pedir mucho para poder luego obtener un descuento, como por ejemplo:
“¿Cuánto vale esta tira de tela?”
“15 groschen”
“El dice 15, quiere decir 12½ , tomaría 10, y la tela vale 7½. Estoy dispuesto a pagar 5 así que le voy a ofrecer 2½ groschen.“


Así como Engels raramente mostraba antipatía hacia los judíos, no tenía tampoco prejuicios contra la gente de color. Rechazaba la idea expresada comúnmente por exploradores y misioneros en su día de que los nativos eran “salvajes herejes” que eran obviamente inferiores a las razas blancas. De hecho, argumentó que los pueblos primitivos eran superiores a los europeos modernos porque no reconocían la propiedad privada, o capitalismo, o el estado. En 1884 en su libro sobre El Origen de la Familia – basado en las investigaciones del antropólogo americano L. H. Morgan – Engels dio un relato lírico de la “maravillosa simpleza parecida a la de los niños” de la forma de vida en las tribus indias iroquesas.

“Todo anda suavemente sin soldados, gendarmes, o policía; sin nobles, reyes, gobernadores, prefectos, o jueces, sin prisiones, sin juicios. Todas las peleas y disputas son concluidas por todo el cuerpo de aquellos a quienes conciernen… el hogar es manejado en común y comunitariamente por un número de familias, la tierra es propiedad tribal, sólo los jardines pequeños son temporalmente asignados a los hogares… Ni un poco de nuestra extensa y complicada maquinaria de administración es requerida… No pueden haber pobres ni necesitados – el hogar comunista y la gente conoce sus obligaciones hacia los ancianos, los pobres y los discapacitados en combate. Todos son libres e iguales – incluyendo las mujeres. No hay, todavía, espacio para esclavos ni, como regla, para la subyugación de tribus extrañas…”


Como un admirador de razas primitivas, Engels (como Marx) estaba fuertemente opuesto a la explotación de la gente nativa por los colonizadores blancos. Denunció la expansión de los estados europeos en India, Java, Argelia y en todos lados. Para Marx y Engels el levantamiento de India en 1857 no fue un mero motín de tropas cipayos sino una revuelta nacional contra los opresores ingleses. En una serie de artículos en el New York Tribune ellos analizaron las causas y los eventos del Motín, el cual consideraron como una ilustración del “desafecto general exhibido contra la supremacía inglesa por parte de las grandes naciones asiáticas…”



En vista de las actitudes de Engels hacia los judíos, los iroqueses, y los nativos en los territorios coloniales, su actitud respecto a algunos de los eslavos es difícil de entender. Cuando un movimiento Pan-Eslavista se desarrolló con apoyo ruso en Europa Central y Oriental durante la revolución de 1848, Engels rechazó las demandas de los Checos, Serbios, Croatas, y Rutenios por independencia de los Habsburgos o dominación turca. Temprando en 1849 (en dos artículos en el Neue Rheinische Zeitung) argumentó que estos pueblos no tenían la capacidad natural para el auto-gobierno y estaban para siempre condenados a ser gobernados por naciones más avanzadas. Ellos eran “pueblos sin ninguna historia.” Engeles afirmó que estos pueblos siempre serían razas súbditos y nunca “conseguirían independencia nacional.” “Son pueblos que o ya estaban bajo dominio extranjero cuando entraron a la primera fase primitiva de la civilización o que fueron realmente forzados a la fase más temprana de civilización por sus amos extranjeros.” En el verdadero espíritu del Pan-Germanismo, Marx y Engels consideraban a los pueblos Checoslovacos y Eslavos del Sur como “basura étnica”.



Dos cosas salen de este estudio. La primera es el grado en que el antisemitismo de Marx ha sido acallado, o incluso ignorado, en algunos relatos populares socialistas sobre la carrera y doctrinas de Marx publicadas en Occidente y destinadas para consumo radical y socialista. Así, los lectores de Karl Marx de Franz Mehring (publicado inicialmente en traducción inglesa en 1936) encontrarán poco para ilustrarlos sobre el antisemitismo de Marx. No hay necesariamente una conspiración de silencio pero se puede llamar la atención al hecho de que hay una diferencia entre decir la verdad y decir toda la verdad. Engaño por omisión sigue siendo engaño. Los comentadores occidentales, también, con unas pocas excepciones honorables, han tendido a esquivar la cuestión o a pasar rápidamente sobre hechos inoportunos.



Los académicos no familiares con el idioma alemán, que dependen únicamente de las traducciones al inglés de los escritos de Marx y Engels, pueden ser llevados por el mal camino si usan selecciones compiladas por marxistas que están preparados para suprimir evidencia que muestre a su héroe en una luz un poco desfavorable.



El segundo punto es el contraste impactante entre el deseo benevolente de Marx de liberar a las masas trabajadoras de la tiranía de los explotadores capitalistas y sus ataques feroces contra aquellos que parecían estar en el camino de sus esperanzas mesiánicas – los campesinos “idiotas” y los judíos “rapaces” por ejemplo. Mucho después de la muerte de Marx sus seguidores en la Rusia soviética estaban actuando bastante de acuerdo con las ideas de su maestro cuando eliminaron a los kulaks y persiguieron a los judíos.

Una vez que coincido con Meretz...

Ovadia Yossef, el líder espiritual del partido Shas (Ortodoxos mizrajim) dijo esta idiotez en su sermón del sábado:

"Extraña acaso que los soldados que no observan la Torá, no rezan todos los días y no se ponen los tefilín todos los días murieran en la guerra? No es nada raro"


El diputado del Laborismo, Danny Yatom dijo "Sus comentarios ni siquiera pasan el test de la realidad ya que hay un número significativo de muchachos observantes y religiosos entre nuestros soldados caídos".



Avshalom Vilnai, diputado de Meretz le urgió a Yossef a que se disculpe con los miles de familias afligidas. "Hace un año, tanto soldados religiosos como seculares fueron muertos en combate mientras sus estudiantes estaban en la carpa de la Torá sin arriesgar sus vidas. Hay un límite para los comentarios estúpidos que un rabino en Israel puede hacer".



Y Yossi Beilin (¡yo de acuerdo con Beilin!!), también diputado de Meretz dijo, "En lugar de que el rabino Yossef hable sinsentidos sobre la relación entre seguir los mandamientos y caer en la batalla, sería mejor que pida a aquellos que toman sus palabras seriamente - los estudiantes de yeshivá - a que se unan al ejército".



¿Cuándo se van a dar cuenta los jaredim que Ovadía Yossef es un imbécil? (y sería bueno por otro lado que Beilin hiciera la misma recomendación también a sus propios seguidores, a los cuales les gusta mucho escaparse por ahí y conseguir excepciones por "problemas mentales")

Perfil del terrorista suicida

Buena Prensa publicó un análisis interesante que refuta la idea de que los terroristas son las personas más pobres o menos educadas. Para leerlo, hacer click aquí.

jueves, agosto 23, 2007

Un tipo agachado

Ayer me estaba yendo de la biblioteca de leyes de la Universidad de Tel Aviv, cuando veo en el pasillo de los ascensores a un tipo en cuatro patas, agachado, como mirando algo en la puerta del ascensor, del refugio o del tablero de luces. Primero pensé que era un técnico, pero estaba demasiado quieto y cuando me acerqué más vi que tenía la cabeza apoyada en el suelo. Entonces pensé que se sentía mal y quería que la sangre le volviera a la cabeza, y estaba a punto de preguntarle "¿atá beseder?" (¿estás bien?) cuando me di cuenta que estaba rezando. La Facultad de Leyes tiene una gran cantidad de musulmanes, más que la de Sociales, algo que ya había notado otras veces.

martes, agosto 21, 2007

Remolinos



Una de las mejores canciones jamás creadas, y una interpretación insuperable (del concierto capturado en "El Delicado Sonido del Trueno". Los dos solos de Gilmour son orgásmicos. Especialmente en el segundo durante el compás que empieza a los 6 minutos 17 segundos (o al minuto 7 segundos del final, depende como vean el contador), ¿no es una aplanadora rodante de sonidos que suben y bajan, te pegan un bife y salen disparados hacia la armonía eterna celestial? Digo, a mí me parece...

domingo, agosto 19, 2007

Trabajo terminado!

Ehhh! Gloria y loor, honra sin par! Hoy terminé la corrección pedagógica de mi primer curso online: "Judaísmo en la época del Segundo Templo". Lo escribió el curador de los rollos del Mar Muerto, en el Museo de Israel de Jerusalén y mi trabajo fue acompañarlo, sugerirle ideas y mejorar la redacción. El curso se dicta en español, y los primeros alumnos serán grupos de educadores judíos argentinos. Forma parte de todo un degree en educación judía en español que comprende varios cursos interesantísimos (y no lo digo por que sí, algunos me volaron la cabeza): Pensamiento Judío, Historia Judía Medieval, Moderna y Judaísmo Contemporáneo, Dilemas éticos en la Biblia, Fiestas, El Pueblo Judío de la Esclavitud (en Egipto) a la Liberación, Textos escogidos de los Primeros Profetas...



Y eso que ayer me pegaron un pelotazo en la playa mientras leía, que hasta me hizo olvidar que tenía los anteojos puestos... los encontré en la arena todos retorcidos... El cerebro aún está en su lugar, parece.

viernes, agosto 17, 2007

Entrevista con el guardia que abatió al terrorista

Entrevista con el guardia que abatió al terrorista. Traducida al castellano. Gracias Alex y gracias Infolive.TV.

Sobre Dios después del Holocausto (III)

Un tercer autor que Steven. T Katz analiza respecto a la respuesta judía al Holocausto es Emil Fackenheim. (Leer la primera y segunda partes de la discusión de Katz con otros autores).



Fackenheim intenta realizar dos cosas a la vez: 1) reconocer que el Holocausto fue un hecho único, a la manera de Rubenstein (el filósofo que había dicho que el Holocausto negaba a Dios), pero 2) que este hecho no no llegue a la negación de de Dios. Como dice Katz, Fackenheim requiere esta estructura compleja para no ser injustos con los mártires de los campos de la muerte y no hablar contra Dios.



Al contrario de la postura ultra-ortodoxa de considerar todo lo malo que nos sucede culpa de los pecados de los judíos y castigo de Dios, Fackenheim no considera que el Holocausto sea un castigo por un pecado, ni un juicio divino y tampoco "educación moral" a la manera de Job, ni necesario para el progreso judío ni hay nada que se pueda decir para explicar o defender Auschwitz. A la manera de Berkovitz, no podemos explicar porqué Dios permitió que pasara el Holocausto o por qué no intervino. Pero aún así, dice Fackenheim, hay que partir de la premisa de que Dios existe y el judío no debe rechazarlo.



La originalidad de Fackenheim para salir de este dilema es decir que de Auschwitz sale el 614º mandamiento (la tradición judía habla siempre de 613 mitzvot/mandamientos). Dice Fackenheim: "los judíos tienen prohibido darle a Hitler la victoria pósthuma!" Después de Auschwitz los judíos están bajo la obligación sagrada de sobrevivir. La existencia judía en sí misma es un acto sagrado y el recuerdo de los mártires (izkor!) es un deber. Los judíos tienen prohibido desesperar de la redención, caer en el cinismo o abdicar la responsabilidad por el presente y entregar el futuro a las fuerzas del mal. Asimismo, en esta visión la asimilación (התבוללות) y la pérdida de la identidad judía es darle la victoria a Hitler.

"La pasión demónica de Hitler fue erradicar a Israel de la historia. El judío que desespera del Dios de Israel como resultado de los actos monstruosos de Hitler estaría haciendo, irónicamente, el trabajo de Hitler y ayudando a Hitler a cumplir su objetivo."


Pero si Dios en el judaísmo es un Dios que comanda, también es un Dios que salva. ¿Dónde está esta parte de Dios, la salvación en el Holocausto? Fackenheim responde que el Estado de Israel es el testimonio viviente de la presencia continuada de Dios en la historia. Es a través de Israel que el judío puede volver a experimentar esas experiencias formadoras religiosas (root experiences) que permiten mantener la fe. (experiencias como el éxodo de Egipto o la recepción de la Ley en el Sinaí.)



Las críticas de Katz a Fackenheim son, primero, que el estatus de mitzva/mandamiento de este 614º mandamiento no está claro. ¿Es un mandamiento divino? ¿Es algo que Dios habló por boca de Moisés? ¿tiene esta misma fuerza de ley como revelación? ¿o es sólo una metáfora o analogía y usamos la palabra mitzvá para darle una autoridad que no tiene a una respuesta humana? Al parecer es sólo una respuesta humana y la palabra mitzvá sólo confunde las cosas.

Segunda crítica es que para adoptar la visión de Fackenheim hay que creer en Dios y creer en que el Estado de Israel es una manifestación del continuo poder divino luego del Holocausto. Fackenheim no intenta probar o rechazar estas cosas, sino que las acepta como premisa. Fackenheim habla desde la fé. Creer o no creer.



La tercera crítica es que no hay en Fackenheim ningún hecho histórico que pueda servir para que Fackenheim rechace a Dios. La teoría no es refutable. Katz hace aquí la crítica inversa a la que le hizo a Rubenstein (en el caso de Rubenstein mientras que había un evento que refutaba la existencia de Dios - el Holocausto- no había ningún evento que pudiera hacer que Rubenstein aceptara la existencia de Dios, ya que todos los eventos positivos eran producto del hombre). Luego del Holocausto, un evento único, como Fackenheim mismo reconoce, ¿qué situación histórica podría ser concebible para que Fackenheim rechazara la existencia de Dios?



Al parecer Fackenheim se dio cuenta de este problema (la imposibilidad de falsificación de su teoría) y quizo solucionarlo en un ensayo posterior ("Elijah and the Empiricists") planteando una situación hipotética, en la que los únicos sobrevivientes en el mundo luego de una guerra nuclear fueran un pequeño grupo de judíos condenados prontamente a la extinción por contaminación radioactiva y el Mesías aún no viene. ¿Es este un caso que a Fackenheim le haría rechazar a Dios? Al parecer no, porque Fackenheim, luego de plantearlo, propone una válvula de escape, y dice que mientras haya esperanza y aquellos judíos no hayan muerto, todavía no es tiempo de rechazar a Dios.

miércoles, agosto 15, 2007

Cartas judías de la época medieval (2)

Moisés, hijo de Najman, comunmemte llamado Najmánides o Najmani y conocido también como Rambán, nacido en Gerona alrededor del año 1195, fue una de los principales luminarias del estudio judío en el siglo XIII. En palabras de Solomon Schechter, Najmánides representó al judaísmo por el lado de la emoción y el sentimiento, como Maimónides (Rambám) lo hizo del lado de la razón y la lógica. Su conocimiento de trabajos místicos tempranos y su propia disposición lo hizo un precursor de los místicos y cabalistas, que estuvieron destinados a ser un poder espiritual dominante en los siglos por venir.



Najmánides pasó la mayor parte de su vida en la España cristiana. En 1263 se distinguió por sostener la causa del judaísmo en una disputa con el apóstata judío Pablo Cristiani, en presencia del rey y la corte de Aragón. Su victoria fue casi demasiado completa, ya que le trajo la enemistad de los Dominicos, a través de cuyas tramas fue condenado al exilio. Emigró a Eretz Israel, donde arribó luego de haber pasado sus setenta años. Aquí completó su mayor obra, el Comentario al Pentateuco, y se embarcó en un emprendimiento histórico: revivir la casi extinguida vida judía en Tierra Santa. Aquí también escribió la siguiente carta a su hijo Najman. Es una descripción conmovedora del estado de Eretz Israel como estaba luego de la invasión mongola de unos años antes (1260).

Moisés Najmánides a su hijo Najman. Jerusalén, año 1267.



Quiera el Señor bendecirte, mi hijo Najman, y que puedas llegar a ver el bien de Jerusalén. Sí, que puedas ver a los hijos de tus hijos y que tu mesa sea como la de tu padre Abraham.



Escribo esta carta en Jerusalén, la Ciudad Santa. Porque, gracias y loas a la Roca de mi Salvación, fui privilegiado de llegar a salvo el 9 del mes Ellul, y me quedé aquí hasta el día después del Día del Perdón. Ahora tengo la intención de ir a Hebrón, al sepulcro de nuestros ancestros, para postrarme, y allí cavar mi tumba.



¿Pero que te diré respecto al país? Grande es la soledad y grande la devastación, y, para ponerlo en breve, cuanto más sagrados los lugares, más grande es la desolación. Jerusalén está más desolada que el resto del país: Judea más que la Galilea. Pero incluso en esta destrucción es una tierra bendita. Tiene como 2.000 habitantes, como 300 cristianos viven aquí que escaparon a la espada del Sultán. No hay judíos. [se refiere a que no hay una comunidad judía]. Porque luego de la llegada de los Tártaros, algunos huyeron mientras que otros murieron por la espada. Hay sólo dos hermanos, teñidores de profesión, que tienen que comprar sus materias primas del gobierno. Allí [en la tintorería] los Diez Hombres se reúnen [El minián, los 10 judíos mínimos necesarios para rezar], y en Shabat llevan a cabo el servicio en su casa. Pero los animamos, y conseguimos encontrar una casa vacante, construida sobre pilares de marfil con un hermoso arco. Eso lo tomamos por sinagoga. Porque el pueblo no tiene soberano, así que el que desea tomar posesión de las ruinas puede hacerlo. Dimos nuestras ofrendas para la reparación de la casa. Hemos enviado ya a Shjem [hoy Nablus] para buscar algunos rollos de la Ley que habían sido llevados allí desde Jerusalén ante la invasión de los Tártaros. Así organizarán una sinagoga y adorarán aquí. Porque continuamente la gente [aquí se refiere a judíos] se acerca a Jerusalén, hombres y mujeres, de Damasco, Zobah [Aleppo], y de todas parte del país, para ver el Santuario y llorar allí.



Que Él que nos consideró dignos de dejarnos ver Jerusalén en su abandono, nos conceda que la contemplemos reconstruida y restaurada, cuando la gloria del Señor regrese a élla. Pero tu, mi hijo, y tus hermanos y toda nuestra familia, que tu puedas vivir para ver la salvación de Jerusalén y el consuelo de Sión.



Estas son las palabras de tu padre, que está añorando y olvidando, que está viendo y disfrutando.



Moisés hijo de Najman.



PD: Dale mis saludos también a mi alumno Moisés, el hijo de Solomon, el sobrino de tu madre. Dile... que aquí, frente al Santo Templo, he leído sus versos, llorando amargamente sobre ellos. Que Él que causó que Su Nombre descanse en el Santo Templo incremente tu paz junto con la paz de toda la comunidad.


Y el epílogo de la carta tiene anexado un fragmento del Comentario de Rambán al Pentateuco:

"Oh, yo soy el hombre que vio aflicción. Fui desterrado de mi mesa, removido lejos de amigos y parientes, y muy larga es la distancia para encontrarnos nuevamente... Dejé a mi familia, abandoné mi casa. Allí con los dulces y amados niños, a quienes crié sobre mis rodillas, dejé también mi alma. Con ellos, mi corazón y mis ojos vivirán por siempre... Pero la pérdida de todo lo demás que encantaba a mis ojos es compensado por mi felicidad presente en un día pasado dentro de tus patios, Oh Jerusalén! visitando las ruinas del Templo y llorando sobre tu Santuario arruinado, donde se me permite acariciar tus piedras, tocar tu polvo, y llorar sobre tus ruinas. Lloro amargamente, pero he encontrado felicidad en mi corazón. Me rasgo las vestiduras, pero encuentro consuelo en hacerlo."

martes, agosto 14, 2007

Cartas judías de la época medieval (1)

Esta carta fue encontrada en la Genizá del Cairo y fue escrita por una comunidad judía probablemente de España para que la lleve consigo el señor Reuben ben Isaac de Rodhez, Francia y la presente a las comunidades camino a Eretz Israel. Tomada de Franz Kobler, "Letters of Jews Through the Ages. From Biblical Times to the Middle of the Eighteenth Century", Volume 1.



Escrita en España, Siglo XI (entre 1000 a 1099)

A nuestros hermanos en las santas comunidades de la Diaspora, muchos saludos de nosotros, vuestros hermanos menores, habitantes de la ciudad...



Deseamos informar a nuestros hermanos sobre el Sr. Reuben, hijo de Isaac, que vino a nosotros de la ciudad de Rhodez en Francia. Este hombre Reuben fue una vez un hombre muy rico; poseía plata, oro y tierras más que todos [sus compatriotas]. Pero cayó en las trampas de los malvados hombres de su país y se transformó en su víctima.



Un día mandó a su único hijo con sus sirvientes a trabajar en el campo. De repente fueron atacados en un bosque por unos rudos bandidos cristianos, resueltos a destruirlos. Mataron al hijo y a los sirvientes a su lado. Esto fue conocido por el padre, y él encontró a su hijo muerto en el bosque y no había nadie que pudiera ayudarlo. Abrumado por esta catástrofe, el padre se arruinó y cayó en la desesperación. Apeló al gobernador del distrito, pero éste no respondió porque eran... Gentiles, e incluso se transformó el mismo en su enemigo cuando vio su desgracia. Le robó y lo deprivó de toda su propiedad y lo tiró a un lado como un recipiente vacío, despojado de todo. Le dijo: "Tú eres un anciano y no tienes un hijo. Por eso tomaré posesión de toda tu fortuna." El padre, aislado y en desesperación, dejó el lugar y vino a nosotros. Se volvió a nosotros con esta súplica: "He sido arrojado y forzado a vagar de mi lugar al de ustedes, burlado por mi lengua. Ustedes han oído my historia y no he necesitado una carta hasta ahora. Pero ahora les debo pedir, mis hermanos, el favor de escribir una carta sobre todo lo que me ha acontecido, para que sea mi vocera en todas las santas comunidades del otro lado del mar, porque soy ignorante de su lengua. En el nombre de El en lo Alto que dirije los pasos del hombre, tengo la intención de ir a Eretz Israel y a Jerusalén para morir allí, porque he llegado a los días que no me agradan."



Cuando nosotros, los que escribimos esta carta, vimos su sufrimiento y la depresión de su alma... escribimos estas líneas. Y ustedes, nuestros hermanos, estimados hermanos, nuestro orgullo, apúrense y sean piadosos con él, ayúdenlo, dénle fuerza...

Nada más se sabe de la vida de Reuben, hijo de Isaac.

domingo, agosto 12, 2007

Tiroteo en Jerusalén



Imágenes del tiroteo con el terrorista en la Ciudad Vieja de Jerusalén, el viernes pasado. El terrorista le robó el arma al guardia a quien venía siguiendo y trató de dispararle pero el arma estaba trabada. El guardia lo persiguió y forcejearon, y el terrorista consiguió destrabar el arma y dispararle al guardia. El otro guardia lo persiguió y consiguió matar al terrorista. Este, sentado en el suelo, siguió disparando hasta que se la encajaron como corresponde. 10 heridos. El terrorista no es palestino, sino árabe israelí.

La parábola de Progre

Había un anciano llamado Pashá (un hombre muy viejo y estúpido que una vez había sido rico pero ahora había caído en desgracia) que era dueño de una propiedad rentada en una calle llamada Calle del Levante. Había una casa en el número 49 que había sido alquilada a un hombre llamado Mohammed que pagaba un pequeño alquiler por ella. También alquilaba los números 47 y 51, las propiedades de al lado.



Un día un hombre llamado Moisés llamó a la residencia de Pashá. Le preguntó si podía alquilar alguna propiedad en la Calle Levante. Hace muchos años sus abuelos habían vivido allí y por razones sentimentales siempre había deseado que la familia allí se re-estableciera. Bien, dijo Pashá, ya que el dinero ofrecido era bueno. Puedes tener la planta baja del número 49 – la familia de Mahoma casi nunca la usa y es mía para alquilarla si quiero.



Cuando Mahoma oyó el nuevo arreglo se horrorizó. Le juró a sus hijos “por todos los medios voy a conseguir que Moisés se vaya de esta casa.”



Cuando Pashá murió y la propiedad pasó a ser la responsabilidad primero de John Bull y luego del Consejo local, la situación empeoró. Eventualmente el Consejo pasó por allí y con una tiza trazó una línea divisoria en la casa del número 49 para aclarar quién tenía qué. Pero aún así Mohammed estaba resuelto a echar a Moisés. Una noche juntó a todos sus hijos y les dijo que iban a bajar por las escaleras para asesinar a Moisés y su familia. Sin embargo, Moisés y su familia tenían otras ideas. Ya estaban planeando rechazar el ataque. Cuando la lucha comenzó Moisés y su familia ganaron. Se quedaron con todo el número 49 para ellos.



Aunque Mohammed aún tenía los números 47 y 51 para que viviera su familia, nunca abandonó el sueño de deshacerse de Moisés y su familia. Trató otra vez 10 años después y luego otra vez al cabo de 10 años. Llegado un momento Moisés tuvo incluso que ocupar el primer piso del número 51 para que Mohammed dejara de tratar de entrar a través de la terraza, pero igual amablemente permitió que el hijo de Mohammed viviera allí.



Un día un hombre, un hombre extraño llamado Progre, tocó la puerta de Mohammed en el número 51. Progre se emocionó hasta las lágrimas al escuchar la situación apremiante de Mohammed y su familia – como Moisés siempre controlaba quién se acercaba a la puerta del frente desde aquel incidente en que la mujer de Moisés había sido asesinada por uno de los amigos de Mohammed. ¡Qué injustificado! lloró Progre. Entonces Progre escuchó como uno de los niños pequeños de Mohammed, no mayor de 6, casi había sido muerto luego de que Mohammed lo había mandado a lanzar piedras contra Moisés en su jardín. ¡El bruto de Moisés le había lanzado una piedra en respuesta!



“Ves – todo lo que queremos es paz, el derecho a retornar al número 49, y parar la agresión de Moisés. Entonces vamos a ser felices.”



Progre concordó con estos nobles sentimientos.



A la salida, Progre reparó en una inscripción en el corredor en una escritura que no le era familiar.



“¿Qué dice?” preguntó.



“Oh, ¿eso? No es nada” replicó Mohammed.



Pero Progre lo presionó para que se lo tradujera.



“Ok. Es muy simple en realidad. Sólo dice que Moisés debe morir.”



Progre hizo de cuenta que no escuchó y se escabulló.



Original de Field en Harrys Place.

viernes, agosto 10, 2007

Atrapados en el medio

En el Jerusalem Post, Charles Small, director de la Yale initiative for the Interdisciplinary Study of Anti-Semitism contempla nuestro problema actual:

"Por toda clase de interesantes razones, los pensadores progresivos europeos, que son concientes del fascismo y los elementos extremos del nacionalismo que vimos en la Segunda Guerra Mundial, han creado todo un cuerpo de pensamiento que trata de alejarse del nacionalismo. Hablan de hibridez, nociones post-modernas de identidad, que todos somos parte de este grupo gris. Es un intento de alejarse del nacionalismo."



En este nuevo mundo, los "judíos, en un sentido la identidad más híbrida en la historia del mundo - Israel es el país más increíblemente diverso y multicultural de la historia del mundo, integrando gente de Africa, Europa, Asia y América - al mismo tiempo tienen una identidad judía y una conexión con Israel muy fuerte.



Desde una perspectiva europea híbrida, cosmopolita, esto es un problema. El rechazo de los judíos a asimilarse es un problema para aquellos que creen en esta noción postmoderna de hibridez. Es difícil para algunos elementos de Europa ver nuestra complejidad - por un lado nuestra postura es mantener nuestra identidad, somos particulares, y por otro lado, somos universales."



Al mismo tiempo, el Medio Oriente está siendo testigo de "un aumento de las identidades esencialistas, en nociones muy restringidas del Islam, en el que los judíos son considerados foráneos, cosmopolitas colonizando tierras musulmanas. Así que los judíos están trabados entre dos fuerzas emergentes - la están recibiendo de los islamicistas radicales por ser elementos extraños en medio de ellos, y por la izquierda [europea] por apegarse a su identidad."


Via Judeosphere.

Jofetz Jaim

Jofetz Jaim
La foto muestra al Rabbi Yisroel Meir Kagan, más conocido como el Jofetz Jaim, dando consejos en la puerta de su casa. El Jofetz Jaim se hizo conocido primero por su ataque contra "lashón hará" (la mala lengua - hablar mal de los demás) y por su conducta intachable. Fue uno de los fundadores de Agudath Israel, el partido político de los ortodoxos azquenazim y un ferviente creyente en la inminente llegada del Mesías. Si dices "el Jofetz Jaim" entre los ortodoxos, es casi como si dijeras Maimónides.



¿Por qué posteo sobre él? Porque mi mamá siempre me ha contado que nosotros descendemos del Jofetz Jaim (o al parecer de un hermano de él). Cuando el Jofetz Jaim atendía a la gente esperando en la cola como en esta foto tan bonita, siempre decía: "a Esther háganla pasar primero". Esther era mi bisabuela.

jueves, agosto 09, 2007

Mapa de religiones - Map of religions


Un amigo me pasó este mapa. Los judíos somos sólo el 0.2% de la población mundial (y en descenso lamentablemente).
El único lugar en que somos mayoría es en Israel (80% de la población). En Estados Unidos somos menos del 1.7% y en Argentina menos del 0.7%

martes, agosto 07, 2007

Bandera judía


Leyendo sobre el judaísmo de la Edad Media me encontré con que los judíos de Praga obtuvieron en 1357 el derecho de usar esta bandera (en realidad una muy parecida pero más compleja) por sus servicios patrióticos (al parecer por ayudar a rechazar a los Suecos).



El diseño me recuerda cierta bandera que vi hace poquito en un blog...

jueves, agosto 02, 2007

Casamiento en Jerusalén

El martes tuve un casamiento de una compañera de trabajo en la sinagoga central de Jerusalén.


Tuve que dejar el auto a 7 cuadras de distancia con parquímetro. Pero como sólo se puede cargar el parquímetro por dos horas, a las siete y media de la tarde en medio de la recepción tuve que salir corriendo siete cuadras barranca abajo para recargar el aparatito. Por supuesto, media cuadra antes de llegar al auto leí el cartel que decía que a partir de las 19:00 hs el estacionamiento es gratuito...



Así que volví corriendo las siete cuadras y llegué justo a tiempo para la jupá. Leyeron la ketubá (escritura) o acta matrimonial, que, por tradición, está escrita en arameo. Y luego llamaron a siete personas para darles el honor a cada una de cantar una de las siete brajot (siete bendiciones).



Las bendiciones se pueden resumir de esta manera: gracias a Dios porque 1) creaste todo, 2) creaste al hombre, 3) permites que se reproduzca, 4) haces que se multipliquen, 5) permitas que el novio y la novia sean felices, 6) permitas que todos seamos felices, y 7) gracias por el vino!



Luego el novio rompió la copa y vivieron felices y comieron perdices kasher.

miércoles, agosto 01, 2007

En el laburo...

At work...