viernes, junio 29, 2007

Ciudad Abierta - La Casa de Ben Gurión

Ayer a la noche en Tel Aviv hubo actividades especiales. "Ciudad blanca" o "Tel Aviv Ciudad Abierta". Los bares estuvieron abiertos hasta la mañana, así como los museos y las galerías. En la calle había bandas de jazz y música electrónica, conferencias, espectáculos artísticos y joda loca.

Fuimos a la casa de Ben Gurión, donde vivió mientras era Primer Ministro. Este es un ejemplo de persona, la casa es sumamente modesta. Gente así no existe más...

Esta es la cocina. Bromeé con Adela de que si cuando inmigramos a Israel, ella hubiera tenido que vivir en una casa con una cocina así, pelada, medio deprimente, a los seis meses me arrastraba al aeropuerto de vuelta. ¡Y era la cocina del Primer Ministro!

David Ben Gurión era un apasionado de la lectura. Y la biblioteca de su casa está abierta al público en horarios normales. Tiene libros en muchas lenguas, porque además de hebreo sabía hablar yiddish, inglés, francés, alemán, turco, ruso, español y también leer latín y griego antiguo.


Este es un regalo que recibió. Un huevo de piedra que tiene inscripta la hagadá de Pesaj entera en letra microscópica.

Aclaración sobre el audio de historia judía que había recomendado

Terminé de escuchar los mp3 de las clases sobre historia judía que había comentado antes. Luego de escuchar la serie completa, puedo recomendar que se escuchen sólamente desde la época de los griegos, porque antes de eso es bastante zonzo y la verdad me molesta bastante cuando empiezan a defender lo que dice la Torá frente a lo que dice la arqueología. A chicos de secundaria les podés hacer comer que las dos no se contradicen nunca, o que siempre hay un arqueólogo aislado que tiene una teoría razonable que explica que lo que la Torá dijo era cierto, pero no a una persona que tiene formación académica.



De todas maneras, era simpático escuchar como se intentaba (por lo menos se intentaba) compatibilizar las dos fuentes: "la arqueología dice que para esa época hubo un terremoto y nosotros decimos ´oh, qué precisión, justo cuando tenían que caerse las murallas de Jericó´". Qué se le va a hacer...



Por supuesto que si todo, y me refiero a TODO lo que sucede es parte del plan divino, es decir, las casualidades o el azar no existen, como repetía incansablemente el orador, incluso la expulsión de España, la destrucción del Templo, el exilio, los pogromes de Jmelnitzky y hasta el Holocausto deben ser vistos en esta luz, lo que plantea (para mí) problemas éticos insalvables. La respuesta ortodoxa es decir que todo lo que nos acontece a los judíos, tanto lo bueno como lo malo, es producto de lo que los judíos hacemos. Si estamos unidos y en el camino de la Torá, no nos van a pasar cosas malas, si estamos desunidos, sí. Y que la responsabilidad es colectiva. Bueno, no estoy de acuerdo para nada con esto (puede explicar algunas cosas que nos pasan pero no todo), y era bastante molesto escuchar que el mismo carnicero Jmelnitzky había sido enviado por Dios para castigar a los judíos. Respecto a la época del Holocausto la respuesta del orador era decir que el suceso fue sólo cuantitativamente peor que otras catástrofes pasadas, pero que sólo es en esta época que nos preguntamos -ilegítimamente, según él- "¿dónde estaba Dios?" mientras que antes hacíamos penitencia. Bueno, si nunca existió.



Así que quería aclarar el asunto, por si a alguien se le ocurre escuchar la serie que yo había recomendado.



La línea religiosa de Aish Hatorá es la del partido político israelí Agudá, si no me equivoco. Bastante sionista, los muchachos, aunque por sus propias razones: Dios ya no quiere que vivamos en el Exilio, nos lo avisó con el Holocausto. Bueno, descubrí que no me importa mucho por qué la gente es sionista, ya que sea por lo que sea, los muchachos están siempre de nuestro lado de la trinchera. (El orador había hecho el servicio militar, y se dejaba entender que la línea que le tiraba a los alumnos era estudiar, trabajar y cumplir con los deberes cívicos).



Además, entre otras cosas que me estuve enterando últimamente, tanto a través de las charlas como por otras fuentes, es que Jabad Lubavitch son "heréticos" para el resto de las corrientes religiosas judías, incluídas las ortodoxas, o, en mis propios conceptos seculares, no son muy judíos que digamos. Ta´ bien, cumplen con todas las mitzvot, pero creen que el viejo Rebe nunca se murió (fijate como en el calendario dicen que "sepultaron el Arca Santa" -el cajón- "en un período en que se sentía mal..."). Los tipos creen que era el Mesías, y encima que va a volver a la vida (resucitar). Esa es una idea cristiana, no judía. El mesías, o mejor dicho, los mesías, (Saul, David y hasta Ciro de Persia que no era judío fueron mesías), en el judaísmo son líderes político-militares, con gran conocimiento de la Torá, pero no tienen naturaleza divina. No pueden resucitar. Si no cumplieron con su cometido y se murieron, mala suerte, no eran Mesías. Pero la doctrina oficial de Jabad es igual a la doctrina de los "judíos" mesiánicos (de los cuales el grupo más conocido es "Judíos por Jesús"). Si creés que el viejo que está a dos metros bajo tierra en Nueva York era el Mesías, tomate un ferné con cola y se te va a pasar. Pero no brindes por el Rebe!

jueves, junio 28, 2007

Cloaca - Sewage

This is an interesting article about the relationship between environmental problems and political issues in Israel. Click here to read it.



Un artículo interesante en el Jerusalem Post que muestra como problemas ecológicos se entremezclan con problemas políticos.



La ciudad de Jerusalén está ubicada en una línea divisora de aguas. Es decir, está alta en las montañas, y el agua cloacal de Jerusalén Occidental corre hacia el Mar Mediterráneo, pero recibe tratamiento purificador a mitad de camino en Soreq, y se puede reutilizar para agricultura e irrigación. Parte del agua de Jerusalén corre hacia el norte, y allí también Israel construyó una planta purificadora y de reciclaje del agua. Pero el agua cloacal de Jerusalén Oriental (la zona árabe y los barrios judíos) corre hacia el este, y no hay ninguna planta purificadora entre Jerusalén y el Mar Muerto, donde desemboca sin tratamiento.



El único lugar razonable para construir una planta purificadora es en los territorios, pero los palestinos se oponen porque dicen que parte del agua viene de los asentamientos judíos, y que realizar un convenio conjunto para tratar todo el agua cloacal sería como legitimar a los asentamientos. Por su parte, Israel no desea tratar aguas cloacales provenientes de ciudades árabes si los palestinos no están dispuestos a aportar su parte para la construcción y el mantenimiento de la planta.



Mientras tanto, el desecho crudo comienza a dañar el agua del Mar Muerto y se filtra hacia las napas en el desierto de Judea, contaminando el agua que los mismos palestinos deben tomar.



Los acuerdos de Oslo preveían la cooperación entre las partes para el tratamiento de residuos, pero sujeta a la buena voluntad de las dos partes. Y cuando esta falta...



Así que Israel está ahora investigando la posibilidad de tomar una acción unilateralmente, para resolver el problema. Los palestinos no quieren firmar nada que parezca comprometerlos en sus reclamos políticos, pero entienden que tienen un problema mayúsculo de contaminación en su territorio si todo sigue igual. Así que quizás la única solución sea unilateral: construir la planta y cobrarle a los palestinos su parte del costo a través de descuentos en el dinero que Israel le pasa por el arreglo impositivo entre las dos partes.



Para los que leen inglés, aquí está el artículo completo.

miércoles, junio 27, 2007

In my office - En mi oficina


Sionismo - Zionism

Ami Iseroff quiere que saquemos a los que odian de los links de búsqueda del Sionismo en Google. Una de los primeros resultados es el típico sitio antisemita delirante. La única forma es tener links a sitios genuinos y que tengan muchas visitas.

Zionism (Jewish Virtual Library)

Zionism (Mideast Web)

Zionism Israeli Foreign Ministry

Zionism & Israel

What is Zionism?

Zionism and Israel On The Web

Sionismo (jinuj.net)

Sionismo (Agencia Judía)

Sionismo (Masuah)

Herzl y el sionismo (Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel)


Ahí está, cumplí con mi parte. Cliqueen en los links, y si tienen un blog, pónganlos en su sitio. Copien y peguen de aquí.

Dilemas

Ok, nos fuimos de Gaza, hasta el último soldado. Les deben gustar los soldados israelíes porque lo primero que hicieron fue secuestrar uno. Gilad Shalit está secuestrado en forma ilegal, ya que todos los prisioneros deben poder ser visitados por la cruz roja o la estrella de David roja para asegurarse de que está bien. No así con el soldado israelí.



Nos fuimos de Gaza y nos siguieron tirando cohetes. La izquierda (de acá) siempre dijo, "bueno, primero nos vamos, y si siguen tirando les daremos con todo así paran, ya no tendrán excusas, pero somos nosotros los que impedimos que se termine el conflicto con las colonias". Bueno, al parecer no era tan sencillo lo de "les damos con todo", porque un misil teledirigido, pero mal dirigido, es lo único que está esperando la comunidad internacional para sancionar a Israel y levantar el bloqueo contra el Hamás. Ni hablar de un bombardeo más tradicional con bombas de caída libre, o ¡Dios no lo quiera! el famoso "carpet bombing" (bombardeo de alfombra) que se usó siempre en todas las guerras desde que se inventó.



Nos fuimos de Gaza pero dijeron que no nos fuimos. ¡Si controlamos las fronteras! Claro, pero la gente se olvida rápido del barco Karine A que contrabandeaba armas iraníes pesadas solicitadas por la misma Autoridad Palestina, y más rápido todavía de que el Hamás pudo derrotar al Fatah porque Israel le entregó el control de la frontera sur de la franja de Gaza a Egipto, y Egipto no tuvo ningún interés en parar el contrabando de armas que benefició al Hamás. Si no se controlan las fronteras, esto es lo que pasa, y no hay nada que hacerle.



Nos fuimos de Gaza y subió el Hamás. Y a pesar de que no sólo han jurado destruir al Estado de Israel, mi país, sino que nos quieren matar a todos los judíos y son tan honestos que hasta lo ponen en su carta orgánica (los nazis se cuidaban de usar eufemismos, pero los árabes no los necesitan al parecer), les damos electricidad, agua y combustible a través de cañerías que salen de Israel y entran en Gaza. Y ya mis amigos me convencieron de que el Hamás lo único que desea es que le cortemos la provisión, para poder sacar fotos y decir "miren el Auschwitz que están haciendo los judíos". Así que nada de represalias, nada de cortarles la luz. Nada de que se queden sin nafta. Mientras tanto, los palestinos siguen tirándonos cohetes, porque saben que pueden hacer lo que quieran, ya que nosotros sí tenemos que preocuparnos porque ellos estén bien.



Nos fuimos de Gaza pero les proveemos la subsistencia a nuestros enemigos. Y para eso también tenemos que enviarles camiones de comida. ¡A nuestros enemigos! Entonces ellos, que son vivos, más vivos que vos que leés, comienzan a atacar los cruces entre Gaza e Israel. ¿A ver como me darás comida si yo te disparo al mismo tiempo? La situación ya es completamente surreal. Israel tiene que usar cruces secundarios, poner la comida en el piso, y escapar rápido, para que el monstruo del placard no lo atrape ni se muera de hambre. Pero el monstruo después de comer sale todas las noches y trata de matar a nuestros hijos, con granadas, ametralladoras y cohetes. El monstruo es vivo, más vivo que vos que leés y yo que escribo.

domingo, junio 24, 2007

Cuento - Tierra de Palestina (Quinta y última parte)

Cuento judío - Primera parte, Segunda parte, Tercera parte, Cuarta parte.



Quinta parte



"¿Me preguntas a mí? ¿Cómo voy a saberlo? Yo sólo sé que desde que Palestina es Palestina, la gente ha ido allí a morir - eso lo sé; pero todo este labrado, plantado, y sembrado la tierra, nunca antes lo escuché en mi vida."



"Sí, Yudel, tienes razón, porque ha sido así por tanto tiempo, tu piensas que así tiene que ser - esa es la verdadera respuesta a tus preguntas. ¿Pero por qué no volver a pensarlo un poco? ¿Por qué uno sólo debería ir a Palestina a morir? ¿No es la tierra de Palestina buena como para vivir de ella? Al contrario, es uno de los mejores suelos, y cuando la trabajemos y la plantemos, cumpliremos con el precepto de redimir la Tierra Santa, y también trabajaremos para nosotros, hacia la realización de una vida honesta y pacífica. No voy a discutir contigo todo el asunto hoy. Parece que te has olvidado todo lo que los libros santos dicen sobre Palestina, y qué precepto es ir a labrar su suelo. Y otra cuestión, que toca lo que has dicho sobre que Palestina es sólo un lugar para ir y morir allí. Dime, todos esos judíos palestinos que estaban tan interesados en mi muerte, y me trajeron tierra de allí para cubrirme - dime, ¿también están allí sólo para morir? ¿Notaste que anchos y robustos eran? ¿Ha? Y ellos también, cuando escucharon que yo quería ir a vivir allí, cayeron sobre mí como animales salvajes, llenando el mundo con sus gritos, e inventaron las historias más terribles sobre mí. Bueno, ¿qué dices, Yudel? Te pregunto."



"¿Acaso lo sé?" dijo Yudel, con un gesto de la mano. "¿Está mi cabeza para pensar cosas como esas? Pero dime, te lo ruego, qué tiene de bueno para tí comprar tierra en Palestina y meterte en problemas por todos lados?"



"¿Tu preguntas en qué me beneficia? Quiero vivir, ¿escuchas? ¡Quiero vivir!"



"Si no puedes vivir sin tierra de Palestina, porque no te hiciste de un poco de ella antes? ¿Nunca has querido vivir hasta ahora?"



"Oh, Yudel, tienes razón ahí. Confieso que hasta ahora he vivido en un engaño, yo pensé que estaba viviendo; pero - ¿Cómo es el dicho? - mientras el trueno hace silencio..."



"¡Un trueno te ha golpeado!" interrumpió Yudel, mirando con compasión en mi rostro.



"Lo voy a explicar brevemente. Debes saber, Yudel, que he tenido negocios aquí por un largo tiempo. Trabajé fielmente, y mi jefe estaba satisfecho conmigo. Era estimado y me miraban con aprecio, y nunca se me ocurrió que las cosas cambiarían; pero los hombres malos no pueden soportar verme que me iba tan bien, y trabajaron duro contra mí, hasta que un día el negocio fue tomado por el hijo de mi empleador; y mis enemigos se beneficiaron de la oportunidad, para cubrirme con calumnias de la cabeza a los pies, difundiendo informes sobre mi que hacen a uno temblar al escucharlos. Eso siguió así hasta que el jefe comenzó a mirarme receloso. Al principio recibí pinchazos, indirectas maliciosas, luego las cosas se pusieron peor y peor, y al final comenzaron a abusarme, y un día me echaron de la casa, y me tiraron en una zanja. En el presente, cuando hube revivido toda la situación, vi que podían hacer conmigo lo que querían. No tenía a nadie en quien confiar, mis buenos amigos de entonces se mantenían alejados de mí, porque yo había perdido todo el valor a sus ojos; con algunos porque, como es la costumbre con la gente, no se tomaron el trabajo de averiguar cuál era la razón de mi caída pero, oyendo todo lo que se decía contra mí, concluyeron que yo era el que estaba equivocado; otros, otra vez, porque deseaban quedar bien con mis enemigos; el resto, por razones sin número. En resumen, reflexionando sobre todo esto, vi que el juego estaba perdido, ¡y que no se podía saber lo que me podría pasar! Antes hubiera cargado con mis problemas pacientemente, con el coraje que es natural en mí; pero ahora siento que mi coraje se escapa, y tengo miedo de que finalmente caiga en mis propios ojos, en mi propia estimación, y sea llevado a creer que no valgo nada. Y todo eso porque debo acudir a éllos, y recibir todos los insultos que elijan tirarme, y cada marginado me tiene a su merced. Por eso es por lo que quiero juntar la fuerza que me queda, y comprar una parcela de tierra en Palestina, y, Dios mediante, me voy a convertir medio en un dueño de casa - me entiendes?"



"¿Por qué tiene que ser justo Palestina?"



"Porque no debo, y no puedo, comprar en ningún otro lugar. He intentado buscar un lugar en otros lados, pero tenían miedo de que les iba a llevar la delantera, así que cayeron sobre mí, y me convirtieron en un desastre. Allí voy a ser yo mismo propietario - eso primeramente, y en segundo lugar, una gran cantidad de parientes míos están enterrados allí, en el país en que vivieron y murieron. Y aunque tu me consideres ´uno de ellos,´ te digo que yo pienso mucho sobre ´los méritos de los padres,´ y que me resulta muy placentero pensarme viviendo en la tierra que me va a recordar a tan queridos antepasados. Y aunque va a ser difícil al principio, la memoria de mis ancestro y el pensamiento de proveer a mis hijos con una esquina propia y pan honestamente ganado me va a dar fuerza, hasta que consiga ser alguien. Y espero que voy a llegar a ser alguien. Recuerda, Yudel, ¡creo y espero! Verás, Yudel - tu sabes que nuestros hermanos consideran a la tierra de Palestina como un hechizo contra ser comido por los gusanos, ¿y tu crees que me río de eso? ¡No, yo creo en eso! Es muy, muy cierto que mi tierra de Palestina me va a preservar de los gusanos, sólo que no después de la muerte, no, pero vivo - de tales gusanos como los que devoran y muerden y envenenan toda la vida!"



Yudel se rascó la nariz, frotó el sombrero en su cabeza, y emitió un profundo suspiro.



"¡Sí, Yudel, tu suspiras! ¿Ahora sabes lo que quería decirte?"



"¡Ett!" y Yudel hizo un gesto con su mano. "¿Qué tienes que decirme? - ett!"



"¡Oi, ese ´ett´ tuyo! ¡Yudel, lo conozco! Cuando no tienes nada que responder, y debes pensar, y pensar en algo para responder, te refugias en ´ett´! Sólo considera por una vez, Yudel, tengo un plan para tí también. Recuerda lo que has sido, y en lo que te has transformado. Te han pateado, enviado aquí y allá, desde tu infancia. No tienes una casa, ni una esquina, te has transformado en un mendigo, un vagabundo, un don nadie, despreciado y evitado, con hábitos desagradables, y viviendo una vida de perros. Tienes muy buenas cualidades, una cabeza clara, e inteligencia aguda. ¿Pero para que propósitos las usas? Desperdicias toda tu inteligencia en meterte por la puerta trasera y persuadir en que la sirvienta te de un pedazo de pan, y que la señora de la casa no se entere. ¿No puedes inventar una forma, con ese cerebro vivo tuyo, de cómo ganártelo por tí mismo? Ve aquí, me voy a comprar un poco de suelo en Palestina, ven conmigo, Yudel, y tu trabajarás, y serás un hombre como los otros hombres. Tu eres lo que ellos llaman un "huérfano viviente," porque tu tienes muchos padres; y no te olvides que tienes un Padre que vive, y que sólo está esperando que crezcas bien. Bueno, ¿cuánto tiempo más vas a vivir entre extraños? Hasta ahora no has pensado, y la vida te ha encajado, te haz acostumbrado a los golpes y las ofensas. Pero ahora que- que- nadie te deja entrar, tus ojos se deben haber abierto para ver tu condición, y has comenzado a desear que sea diferente. ¡Sólo comenzado desear! Ves, tengo suficiente que comer, y sin embargo mi posición se me ha hecho odiosa, porque he perdido mi valor, y estoy en peligro de perder mi humanidad. Pero tu estás hambriento, y uno de estos días morirás de hambre en la calle. Yudel, piénsalo un poco, porque si tengo razón, vas a ser como las otras personas. Tu Padre verá que te has convertido en un hombre, se reconciliará con tu madre, y tu serás un ´hijo del padre,´ como lo eras antes. Hermano, Yudel, piénsalo bien!"



Le hablé a mi Yudel un largo, largo tiempo. Mientras tanto, la noche había pasado. Mi Yudel se estremeció, como despertándose de un profundo sueño, y se fue, lleno de pensamientos.



Al abrir la ventana, me saludó una amistosa sonrisa de la estrella de la mañana, que se asomaba entre las nubes.



Y comenzó a amanecer.



FIN

The coolest picture ever - La foto más copada de todas

Israel 40 years Jerusalem
Is this the coolest picture ever or not? The same guys 40 years later! (for those who don't know it, the picture on the left is the most famous pic of the Six Day War, when Israel liberated the "Ar Habait" (The Temple Mount) and the Kotel (the Western Wall).


¿No es la foto más copada de todas? ¡Los mismos tipos 40 años después! (para los que no lo saben, la foto de la izquierda es la más famosa foto de la Guerra de los Seis Días, cuando Israel liberó el "Ar Habait" (el Monte del Templo) y el Kotel (El muro de los lamentos).



Thanks Silvana!

sábado, junio 23, 2007

Cuento - Tierra de Palestina (Cuarta Parte)

Cuento judío - Primera parte, Segunda parte, Tercera parte.



Cuarta parte



No pasó mucho tiempo antes de que el pueblo empezó a hervir y burbujear como una pava en el fuego, todos estaban afectados como por alguna desgracia, furiosos conmigo, y más con ellos mismos: "¿Cómo pudimos estar tan equivocados? No quiere comprar tierra de Palestina, no le importa lo que le pase cuando se muera, se ríe - él sólo quiere comprar tierra en Palestina, y poner aldeas allí."



"¡Eh-eh-eh! El sigue siendo uno de ellos! El es lo que es - ¡un escéptico!" así decían en todas las calles, todos los caseros en el pueblo, las mujeres en el mercado, en el baño, iban como abstraídos, y tan furiosos como si yo los hubiera insultado, los hubiera tomado de tontos, los hubiera engañado, y de pronto se pusieron fríos y distantes conmigo. No se vio más a los judíos piadosos en mi casa. Recibí paquetes de Palestina uno tras otro. Uno tenía un sello negro, en el que estaba rasqueteado un cuerno de cabra negro, y adentro, en grandes letras, había una prohibición de la Brisk Rebbetzin, por mi deseo de hacer a todos los judíos infelices. Otros paquetes eran de diversos mendigos palestinos, que trataban de obligarme, con buenas y malas palabras, a enviarles dinero por sus gastos de viaje y por las muestras de tierra que habían enviado. Mis compadres del pueblo también recibieron paquetes de "allá," advirtiéndoles contra mí - que yo era un hombre peligroso, un misionero, y que era una mitzvá [N. "precepto"] vengarse de mi. Hubo un alboroto, y ¡no es de extrañar! Una carta de Palestina, escrita en Rashi, con un gran sello! En resumen debían avergonzarme y turbarme. Todo el mundo me evitaba, nadie se acercaba a mí. Cuando la gente estaba obligada a venir a mí por cuestiones de dinero o pedir caridad, entraban con respeto, y hablaban con deferencia, en una voz gentil, como con "uno de ellos," tomaban la limosna o el dinero, y se iban por la puerta, detrás de la cual me insultaban, como de costumbre.



Sólo Yudel no me abandonó. Yudel, el "huérfano viviente," estaba desconcertado y perplejo. Tenía mucho trabajo, corría de una casa a la otra, escuchando, mendigando, y pasando historias, contestando y haciendo preguntas; pero no podía resolver la cuestión en su propia mente: ahora me miraba con enojo, y otra vez con lástima. Parecía desear no encontrarse conmigo, y aún así buscaba la oportunidad para hacerlo, y miraba con gran seriedad en mi rostro.



La excitación de mis vecinos y su comportamiento me interesaba muy poco; pero realmente quería saber la razón por la cual de repente yo me había transformado en repugnante para éllos. No podía entenderlo de ninguna manera.



Una vez vino una noche oscura y salvaje. El cielo estaba cubierto de nubes negras, había una lluvia que empapaba y granizo y un viento tempestuoso, estaba completamente oscuro, y había relámpagos y truenos, como si el mundo se estuviera volviendo del revés. Los enormes truenos y el granizo rompieron las ventanas de una gran cantidad de gente, el viento arrancó los tejados, y todo el mundo se escondió dentro de su casa, o dondequiera que encontraba una esquina. En esa noche oscura y terrible mi puerta se abrió, y entró -Yudel, el "huérfano viviente"; se veía como si alguien lo estuviera empujando de atrás, conduciéndolo. Estaba tan blanco como la pared, encogido, golpeado, indefenso como una hoja.



Entró, y se paró al lado de la puerta, sosteniendo su sombrero; no podía decidirse, no sabía si tenía que quitárselo, o no. Nunca lo había visto tan desdichado, tan desesperado, en todos los años desde que lo conozco. Le pedí que se siente, y parecía un poco callado. Vi que estaba chorreando agua, y temblando de frío, y le di te caliente, un vaso tras otro. Lo sorbió con gran placer. Y la vista de él sentado allí sorbiendo y calentándose hubiera sido muy cómica, sólo que era tan triste. Las lagrimas vinieron a mis ojos. Yudel comenzó a iluminarse, y pronto ya era Yudel, el mismo de siempre, otra vez. Le pregunté que ¿cómo era que había venido a mi en tal estado de tristeza y desconcierto? me dijo que el trueno y el granizo habían roto todas las persianas en su alojamiento, y que el viento se había llevado el techo, no había ningún lugar al que podía ir para refugiarse; nadie lo iba a dejar entrar a la noche; no había un alma al que podía dirigirse, no le quedaba nada más que tirarse en la calle y morir.



"Así que," dijo, "conociéndote hace tanto, esperaba que tu me acogieras, aunque tu eres ´uno de ellos,´ nada piadoso, y, así dicen, lleno de malas intenciones contra los judíos y el judaísmo; pero yo se que eres un buen hombre, y vas a tener compasión de mí."



Le perdoné a Yudel su rudeza, porque sabía que era un hombre franco, que le gustaba hablar, pero que nunca hizo ningún daño. Viéndolo deprimido, le ofrecí un vaso de vino, pero lo rechazó.



Entendí la razón de su rechazo, y comencé a conversar con él.



"Dime, Yudel querido, ¿cómo es que yo he caído en tan mala reputación entre ustedes, que ustedes no van a tomar ni siquiera una gota de vino en mi casa? ¿y por qué dices que yo soy ´uno de ellos,´ y no piadoso? Hace poco tiempo hablabas distinto de mi."



"¡Ett! se me resbaló la lengua simplemente, y la verdad es que tu puedes ser lo que quieras, eres un buen hombre."



"No, Yudel, ¡no trates de salirte de esta! Dime abiertamente (no me importa, pero tengo curiosidad de saber), ¿por qué esta repentina repulsión sentida hacia mi, este cambio de opinión? Dime, Yudel, te lo ruego, ¡habla libremente!"



Mis palabras gentiles y mi amabilidad le dieron a Yudel gran aliento. ¡El pobre hombre, con quien nadie de "ellos" todavía le ha hablado amablemente! Cuando vio que yo era sincero, comenzó a rascarse la cabeza; parecía como si en ese minuto me perdonó todas mis "herejías," y me miró bondadosamente, como con lástima. Entonces, viendo que yo esperaba una respuesta, se retorció una peie y dijo gentil y sinceramente:



"Deseas que te diga la verdad? ¿Insistes con ello? ¿No te ofenderás?"



"Tu sabes que nunca me voy a ofender de nada que tu digas. Di cualquier cosa que quieras, Yudel querido, sólo habla."



"Entonces te lo voy a decir: el pueblo y todo el resto de la gente está muy enojada contigo por tu tierra de Palestina: querías hacer algo nuevo, comprar tierra y trabajarla y sembrar - ¿y dónde? en nuestra tierra de Israel, ¡en nuestra Santa Tierra de Israel!"



"¿Pero por qué, Yudel querido, cuando pensaban que yo estaba comprando tierra de Palestina para cubrirme con ella después de muerto, me miraban como si fuera un santo?"



"¡E, eso es otra cosa! Eso mostraba que tu considerabas a Palestina santa, como una tierra cuyo suelo lo preserva a uno de ser comido por los gusanos, como todo otro judío honesto."



"Bueno, te pregunto, Yudel, ¿qué significa todo esto? Cuando pensaban que yo estaba comprando arena para después de mi muerte, yo era un hombre santo, un amante de Palestina, y porque quiero comprar tierra y labrarla, tierra en tu Tierra Santa, nuestra tierra santa en la Tierra Santa, en la cual los mejores y más grandes de los nuestros tuvieron el privilegio de vivir, soy una mancha en Israel. Dime, Yudel, te pregunto: ¿Por qué, si uno quiere cubrirse con tierra de Palestina después de muerto, uno es un judío ortodoxo; y cuando uno desea entregarse completo a Palestina en vida, uno tiene que ser ´uno de ellos´? Ahora te pregunto a tí - todos esos judíos palestinos que vinieron a mí con sus bolsas de arena, y que eran mis buenos amigos, y llenos de ansiedad por preservar mi cuerpo despué de muerto, ¿por qué se han vuelto contra mi al escuchar que deseaba un poco de tierra de Palestina donde vivir? ¿Por qué, porque deseo proveer para mi triste existencia, han hecho tanto tumulto fuera de que soy un misionero, y han inventado historias sobre mí? ¿Por qué? Te pregunto, ¿por qué, Yudel, por qué?"



Sigue leyendo

Cuento - Tierra de Palestina (Tercera Parte)

Cuento judío. Primera parte, Segunda parte.



Tercera parte



Los mendigos palestinos y, sobre todo, Yudel y la gente del pueblo me otorgaron la reputación de piedad, y venían a mí judíos ortodoxos, tesoreros, cabalistas, estudiantes de mendicidad, y especialmente los seguidores del Rebe; me vinieron encima como abejas. Nunca habían tendo el hábito de evitarme, pero esto era otra cosa de todas maneras. Antes de esto, cuando venía uno de los discípulos del Rebe, entraba de manera respetuosa, se quitaba el sombrero, y, sentado sobre su capa, fijaba su mirada en mi boca con una sonrisa dulce; los dos sentíamos que la única relación entre nosotros era el dinero que yo le daba y que él tomaba. Solía tomarlo graciosamente, ponerlo en su bolso, como si fuera para otra persona, y agradecerme como si apreciara mi amabilidad. Cuando yo iba a verlo a él, ponía una silla para mi, y me daba privacidad. Pero ahora venía a mí con una actitud libre y fácil, pedía un trago de brandy con algún bocadillo para comer, se sentaba en mi cuarto como si fuera el suyo propio, y me miraba como si yo fuera un subordinado, y él tuviera autoridad sobre mí; yo soy el pecador penitente, se dice, y eso significaba para él tener la llave de la puerta de mi arrepentimiento; he entrado en su dominio, y él es mi señor y maestro; bebe mi salud tan energéticamente como si fuera la suya, y cuando pongo una moneda en su mano, la mira bien, para estar seguro de que vale la pena aceptarla. Si pasa que yo voy a visitarlo, estoy en el mismo nivel que todos sus seguidores, los Jasidim; sus "personas de confianza", y todos los otros que dan vueltas por allí son mis hermanos, y vienen a mí cuando les place, con todo el barro de sus botas, ponen la mano en mi seno y sacan mi bolsa de tabaco, y dan su opinión sobre que el brandy es débil, para no hablar de las fiestas, especialmente Purim y Simjat Torá, cuando entran todos juntos con gran ruido y vociferación, y beben y bailan, y me prestan tanta atención como si fuera el gato.



De hecho, toda la gente del pueblo se tomó todas las libertades conmigo. Antes, no me pedían nada, y me tomaban como yo era, ahora comenzaron a demandar cosas de mi y a preguntar por qué no hacía esto, y por qué hacía aquello, y no lo otro. Shmuelke el de los Baños me preguntó por qué nunca se me veía en los baños en Shabat. Kalmann el carnicero quería saber por qué, entre las aves de expiación, no había una blanca a mi nombre; e incluso el bedel del claustro, que habla por la nariz, y que jamás se había animado a acercarse a mi, vino e insistió em darme las treinta y nueve marcas en la víspera del Día de la Expiación: "¡Eh-eh, si eres un judío como los otros judíos, ven y acuéstate, y te darán las marcas!"



Y los judíos palestinos nunca dejaban de venir con sus bolsos de tierra, y yo nunca dejaba de rechazarlos. Un día vieno un judío de hombros anchos de "por allá," con su bolso de tierra palestinense. La tierra me gustó, y dio lugar a una conversación entre nosotros de esta forma:



"¿Cuánto quieres por tu tierra?"



"Por mi tierra? De cualquier otra persona no pediría menos de 30 rublos, pero de ti, conociéndote, y sabiendo de ti como yo se, y como tus padres hicieron tanto por Palestina, tomaré una pieza de veinticinco rublos. Debes saber que una persona compra esto una vez y para siempre."


"No te entiendo," le contesté. "¡Veinticinco rublos! ¿Cuánta tierra tienes aquí?"


"¿Cuanta tierra tengo? Como la mitad de un cuarto. Va a haber suficiente como para cubrir los ojos y la cara. ¿Quizás quieres cubrir el cuerpo entero, ponerla por debajo y por arriba y a los costados? O, puedo traerte un poco más, pero va a costarte doscientos o trescientos rublos, porque desde que los buenos para nada comenzaron a llegar a Palestina, la tierra se ha puesto muy cara. Créeme, no saco mucho de esto, me cuesta casi..."


"¡No te entiendo, amigo mío!" ¿Qué es esto de cubrir el cuerpo? ¿Qué quieres decir con eso?"


"¿Qué quieres decir con ´qué quieres decir con esto´? Cubrir el cuerpo como hacen todos los judíos honestos, luego de muertos."


"¿Ha? ¿Luego de muerto? ¿Para preservarlo?"


"Sí, ¿Para qué más?"


"No la quiero para eso, no me importa lo que le pase a mi cuerpo después de muerto. Yo quiero comprar tierra de Palestina mientras estoy vivo."


"¿Qué quieres decir? ¿Que bien te puede hacer mientras estás vivo? ¿No estás explicándote bien, o quizás estás burlándote de un pobre judío palestino?"


"Estoy hablando seriamente. ¡La quiero ahora, mientras vivo! ¿Qué es lo que no entiendes?"



Mi judío palestino estaba grandemente perplejo, pero rápidamente se serenó, y evaluó la situación. Vi por su sonrisa astuta que había detectado una veta de locura en mi, ¿y qué iba a ganar por llevarme de vuelta al camino de la razón? ¡Mejor beneficiarse de ella! Y esto procedió a hacer, diciendo con convicción ganadora:



"¡Sí, por supuesto, tu tienes razón! ¡Cuánta razón tienes! ¡Ojalá yo viva para verla como tu!" ¡La gente no está equivocada cuando dicen, ´la manzana cae cerca del árbol´! ¡Tu has sido atraído a la raíz, y amas el suelo de Palestina, sólo que de una manera diferente, como tus santos antepasados, ojalá sean buenos defensores! Tu eres joven, y yo soy viejo, y he escuchado como solían cubrir sus sombreros con ella en su época, para cumplir con el verso de las Escrituras, ´y ten piedad del polvo de Zion,´ y los judíos honestos colocan tierra de Palestina en sus zapatos en la víspera del 9 de Av, y en la comida antes del ayuno bañan un huevo en tierra de Palestina -¡nu, fein! Nunca hubiera esperado tanto de tí, y puedo decir en verdad, ´¡ahí tienen un judío!´ Bueno, en ese caso, necesitarás dos tarros de la tierra, pero te costará un buen precio."



"Evidentemente no nos entendemos," le dije. "¿Qué son dos tarros llenos? ¿Qué es todo esto de cubrir el cuerpo? Yo quiero comprar tierra de Palestina, tierra en Palestina, me entiendes? Quiero comprar, en Palestina, una pequeña cantidad de tierra, unas pocas dunams."



"¿Ha? No lo entendí. ¿Qué has dicho?" y mi judío palestino se agarró la oreja derecha, como si considerara lo que debía hacer; entonces dijo alegremente: "¡Ha-aha! ¡Tu quieres decir asegurarte para tí un lugar de entierro, también para después de muerto! ¡O sí, de verdad, tu eres un hombre santo y sin error! Bueno, puedes conseguirlo a través de mi, también; dame algo por adelantado, y yo lo voy a conseguir para ti perfectamente y con descuento."



"Por qué sigues hablando conmigo de tu ´después de muerto,´" le grité enojado. "Quiero un poco de tierra en Palestina, quiero cavarla, y sembrarla, y plantarla..."


"¿Ha? ¿Qué? ¡¿Sembrarla y plantarla?! Eso es... eso es... eso sólo quiere decir... que todas las pesadillas...!" y tartamudeando así, puso toda la tierra desparramada, poco a poco, en su bolso, gradualmente se fue acercando a la puerta, y - se fue!



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viernes, junio 22, 2007

Cuento - Tierra de Palestina (Segunda Parte)

Para leer la primera parte, haz click aquí.



Yudel, el "huérfano viviente" trabajaba más duro que todos. Yudel es ya un hombre grande, pero todos lo llaman "el huérfano" a causa de lo que le pasó una vez. Su historia es muy larga e interesante, se las contaré brevemente.



Tiene un padre muy distinguido y una madre muy noble, y es hijo único, de una disposición muy juguetona, a causa de la cual su padre y su madre frecuentemente discuten; el padre solía castigarlo y pegarle, pero el niño se escondía con su madre. En una palabra, pasó esto, que el padre lo puso en manos de otras personas, para que lo educaran y lo pusieran en forma. La madre no podía estar sin él, y cayó enferma de pena; quedó hecha un desastre. Su hermosa casa fue quemada hace mucho tiempo por algo que hizo el niño, jugó con fuego, y hubo un incendio, y los vecinos vinieron y construyeron en el lugar de su palacio, y ella, la inválida, está tirada descuidada en una esquina. El padre, que ha dejado la casa, muchas veces quiere volver a estar con ella, pero de ninguna manera pueden vivir ellos juntos sin el hijo, así que el hijo abandonado se transformó en un "huérfano viviente"; vaga por el ancho mundo, llega a un lugar, y cuando se ha quedado un tiempito, lo echan, porque donde sea que vaya, despierta una conmoción. Como es la cosa con todos los huérfanos, tiene muchos padres, y todo el mundo le da órdenes, le pega, lo sermonea; él está siempre en el camino, culpado por todo, siempre es su culpa, así que se le ha pegado el hábito de encogerse y hacerse peuqueñito a la mera vista de un palo. Vagando como lo hace, ha copiado las maneras y las costumbres de gente extraña, en cada lugar donde ha estado; su propio carácter casi no es el suyo. Su padre ha tratado tanto de amenazarlo y de persuadirlo que vuelva, diciendo que entonces todos vivirán juntos como siempre, pero a Yudel debe gustarle vivir lejos de casa, disfruta los arañazos que recibe, e incluso los golpes. No importa como la gente lo golpee, le tire del pelo, y le saque sangre, en el momento en que quieren que se acerque amistosamente, allí está él de nuevo, alerta y sonriente, vuelve el mundo del revés, y no va a escuchar nada de volver a casa. Es notable que Yudel, que no es tonto, y que tiene cabeza para los negocios, en el instante en que la gente lo mira bondadosamente, se imagina que lo quieren, aunque ha tenido miles de pruebas de lo contrario. Ultimamente ha tenido tanta trascendencia a los ojos del mundo que han comenzado a tratarlo de una forma distinta, y lo echan de todos lados inmediatamente. El pobre chico ha intentado de todo para agradar, pero no sirve de nada, lo golpearon de lado a lado hasta que estaba cubierto de sangre, le robaron todo lo que tenía, y con manos vacías, desnudo, hambriento, y vencido como está, le gritan "¡Vete!" de todos lados. Ahora vive en calles angostas, en los pueblos pequeños, escondido en agujeros y esquinas. Muchas veces no tiene suficiente para comer, pero sigue en su vieja forma, se arrastra a lugares estrechos, baila en todos los casamientos, ama entrometerse, todo le importa, y donde dos están juntos, él es el tercero.



Lo conozco desde hace mucho tiempo, desde que era un niño pequeño. Siempre me pareció como que era muy salvaje, pero vi que tenía una disposición noble, sólo que había crecido rudo por vivir entre extraños. Lo quería mucho, pero en los últimos años me trataba caliente y frío por turnos. Debo decirles que cuando Yudel comía lo suficiente, era siempre muy alegre, y no le importaba nada; pero cuando había sido echado por su casero, y estaba hambriento, entonces se enojaba, y se ponía violento por cualquier nimiedad. Me atacaba por nada, peléabamos, y nos separábamos, es decir, lo quería a la distancia. Cuando él no estaba a la vista, sentía una gran lástima por él, y un deseo de acercarme; pero apenas lo encontraba, estaba de vuelta en el mismo viejo juego, y me tenía que ir. Ahora que estaba con él en mi lugar de origen, lo encontré muy mal, no tenía suficiente para comer. El pueblo era pequeño y pobre, y él no tenía medios para sostenerse. Cuando lo vi en su angustia amarga y oscura, mi corazón fue hacia él. Pero en esos momentos, como dije antes, él es muy salvaje y fanático. Un día, en el 9 de Av, me sentí obligado a hablarle, y le dije que estar sentado con soquetes, con su frente en el piso, recitando las Lamentaciones, no le iba a servir de nada. Yudel no me entendió, y pensó que me estaba riendo de Jerusalén. Comenzó a encenderse, y difundió reportes de mí en el pueblo, y cuando me veía a la distancia, escupía delante de mi. Su enojo databa de hace tiempo, porque un día lo eché de mi casa; declaró que yo era la causa de todos sus problemas, y que ahora que yo era su vecino, había resuelto arruinarlo; creía que yo lo odiaba y lo trataba de engañar. ¿Por qué Yudel va a pensar eso? No sé. Quizás piensa que uno no lo debe querer, o quizás está tan amargado que no puede creer en los sentimientos bondadosos de los demás. Como sea, Yudel continuó hablando mal de mi, y tirándome barro a través del pueblo; gritando todo el tiempo que yo no tenía ni un resto de judaísmo en mi.



Ahora que escuchó que yo estaba comprando tierra de Palestina, comenzó por rehusar creerlo, y declaró que era un engaño y el truco de un apóstata, porque ¿cómo una persona que se reía de los zoquetes del 9 de Av realmente podía querer comprar tierra de Palestina? Pero cuando vio los chales verdes y las pequeñas bolsitas de tierra, se dio vuelta - una costumbre que tiene - completamente al lado contrario, el exacto opuesto. Comenzó a adorarme, no podía halagarme lo suficiente, y hablaba de mi en las calles traseras, tanto que las mujeres me bendecían en voz alta. A Yudel ahora le gustaba mucho estar en mi compañía, y muchas veces venía a verme, y era muy íntimo, aunque no soy especialmente piadoso. Yo era el mismo de siempre, pero Yudel lo tomó como el mejor de los signos, y pensó que probaba que yo tenía una exagerada piedad escondida.



"¡Ahí tienen un judío!" gritaba en la calle. "¡Tierra de Palestina! ¡Ahí tienen un judío!"



En resumen, llenó el lugar con mi judaísmo y mi ortodoxia escondida. Yo miraba con indiferencia, pero después de un tiempo el asunto me empezó a costar tanto tiempo como dinero.



**sigue pronto*** Continuar leyendo.

Cuento - Tierra de Palestina - (Primera Parte)

Tengo el gusto de presentarles un cuento judío que muy pocos de ustedes (los que han leído cuentos judíos) deben conocer. (Y por supuesto, tampoco los que no han leído cuentos judíos). No creo que haya una traducción al español de este cuento en ningún lado. Sólo debe estar en yiddish, inglés y quizás hebreo. Lo había leído hace muchos años en un libro de compilación de cuentos yiddishes que compré en Sudáfrica en 1997 en una librería de usados, en una calle de Ciudad del Cabo. Recuerdo que me hizo impresión, pero no necesariamente lo comprendí en su totalidad. Debe haber quedado en mi inconsciente. Me vino a la mente hace un tiempo y encontré que la Universidad de Tel Aviv tenía un ejemplar del libro (no está en ningún otro lado que yo sepa, ya que el autor no fue muy prolífico). Así que lo fotocopié y ahora lo traduzco para ustedes. Esta es la primera parte. Creo que en tres partes lo podré postear completo. Espero que les guste.



Cuento judío - Tierra de Palestina

Por Jehalel (Aprox. 1905)



Primera Parte



Como saben mis lectores, quise hacer un pequeño negocio - vender el mundo-por-venir. Debo decirles que me salió muy mal, y quizás habría caído en alguna desgracia, si hubiera tenido la mercancía en stock. Pasó de esta manera: hoy en día todos están estrujados y sofocados; la parnasá [N. "Ganarse la vida"] se ha ido a la ruina, y no hay negocio - es decir, hay negocio, sólo que no para nosotros, los judíos. En tiempos tan amargos la gente le roba el pan de la boca a los demás; si se sabe que alguien encontró una veta, y comenzó una empresa, enseguida lo imitan: si tal abre un comercio, el segundo lo hace también, y un tercero, y un cuarto; si este firma un contrato, el otro corre y lo hará por menos - "¡Aunque no gane nada, tampoco lo harás tu!"



Cuando hice saber que tenía el mundo-por-venir para vender, montones de personas exclamaron, "Ahá! un negocio!" y antes de que supieran que tipo de mercancía era, y donde se iba a conseguir, comenzaron a pensar sobre abrir un negocio- y un interés mayor todavía fue demostrado por parte de ciertos filántropos, líderes políticos, trabajadores públicos, y gente de ese tipo. Sabían que cuando comencé a comerciar con el mundo-por-venir, había anunciado que mi negocio era sólo con los pobres. Bueno, entendieron que seguramente iba a ser rentable, y quizás les daría la chance de chupar un hueso o dos. Muy pronto hubo un gran tararam en nuestro pequeño mundo, la gente comenzó a inquirir de donde venían mis mercancías. Me rodearon con espías, que tenían que descubrir lo que yo hacía de noche, qué hacía en Shabat; le preguntaron al cocinero, a la mujer del mercado; pero en vano, no podían encontrar cómo yo me había hecho del mundo-por-venir. Y se encendió una hoguera de celos y odio, y comenzaron a informar, a escribirle cartas a las autoridades sobre mi. Labán el Amarillo y Balaam el Ciego (¡los conoces!) hicieron que mi jefe creyera que yo hacía negocios, es decir, que tenía un capital, es decir - es decir - pero mi empleador investigó el asunto, y viendo que mi mercancía en stock era el mundo-por-venir, se rió y me dejó tranquilo. La gente del pueblo entre los cuales era mi suerte vivir, esa buena gente que son tan hábiles para pescar en aguas revueltas, tan pronto como vieron el barro elevarse, tomaron sus implementos y se pusieron a trabajar, informando por escrito que yo estaba tratando con contrabando. Apareció un oficial rojo y revisó algunas pocas esquinas de mi casa, pero sin encontrar un sólo espécimen del mundo-por-venir, y se fue. Pero no tuve paz ni siquiera entonces; todos los días venía una carta nueva que me denunciaba. Mis buenos hermanos nunca cesaban de trabajar. Los judíos piadosos, ortodoxos, los Gemoreh-Koplej, denunciaron, y dijeron que yo era un timador, porque el mundo-por-venir es una cosa que no está allí, que no es ni pescado, ni carne, ni ave, ni buen arenque rojo, y que todo el asunto era un engaño; la gente semi-civilizada con pantalones largos y peies cortas [N. las peies son las patillas largas que usan los judíos más religiosos] dijeron, al contrario, que yo me estaba burlando de la religión, así que rápidamente tuve suficiente de cada lado, y resolví lo siguiente: primero, que no iba a tener nada que ver con el mundo-por-venir y cosas por el estilo que los judíos no entendían, aunque las valoraban mucho; segundo, que no me iba a poner a vender nada. Uno de mis buenos amigos, un comerciante experimentado, me aconsejó comprar en lugar de vender: "Hay tantos que venden, que van a competir con vos, denunciarte, y comportarse como nadie debiera. Comprar, por otro lado - si tu quieres comprar, serás estimado y respetado, todo el mundo te va a adular, y van a estar dispuestos a venderte a crédito - todos están preparados para tomar dinero, y con muy poco capital puedes comprar la mejor y más cara mercancía." Lo más importante era hacerse un buen nombre, y entonces, paso a paso, a través del crédito, uno podía elevarse muy alto.



Así que quedó resuelto que yo debería comprar. Tenía un poco de dinero a mano por un par de artículos para el diario, por los cuales hoy en día pagan; tenía un poco de reputación ganada por muchos buenos artículos en hebreo, por los cuales recibí unas cartas elogiosas muy lindas; y, en caso de necesidad, hay un poco de dinero que me deben ciertos vendedores de libros judíos de los Maskilim, por libros comprados "a comisión." Bueno, estoy dispuesto a comprar.



¿Pero qué compraré? Miro alrededor y tomo nota de todas las cosas que un hombre puede comprar, y veo que yo, como judío, no puedo tenerlas; lo que puedo comprar, no importa donde, no valen ni medio penique; una cosa que sea de algún valor, no puedo tenerla. Y resuelvo dedicarme a ese viejo objeto que mis tátara-tátara abuelos compraron, e hicieron una fortuna con él. Mis padres y toda la familia desean eso todos los días. Resuelvo comprar - ¿me entienden? - tierra de Palestina, y lo anuncio tanto verbalmente como por escrito a todos mis buenos y malos hermanos que deseo convertirme en un comprador de esto.



¡Oh, qué conmoción provoqué! Apenas se supo que yo quería comprar tierra de Palestina, que se me abalanzaron gentes que yo nunca había creído posibe que me hablaran, y que estuvieran en la misma habitación conmigo. El primero en venir fue un tipo de judío con un chal verde, con zapatos blancos, una cára pálida con una nariz roja, ojos oscuros, y peies amarillas. Comenzó a desempaquetar bolsas de papel y lino, de las cuales sacudió un poco de arena, y me dijo: "esta es de la tumba de la Madre Raquel, de la tumba de Shunammita, de las tumbas de Huldah la profetisa y Débora." Luego extrajo de las otras bolsas, y mencionó una lista completa de hombres: de la tumba de Enoj, Moises nuestro Maestro, Elías el Profeta, Habakkuk, Ezekiel, Jonás, autores del Talmud, y hombres santos tantos como existen. Me aseguró que cada tipo de arena tenía su propia y preciosa distinción, y tenía, por supuesto, su precio especial. Yo no había tenido tiempo para examinar todas las bolsas de arena cuando, ¡ahá! me llegó una carta escrita en papel azul con escritura Rashi, en la que un desconocido que me deseaba bien me advertía honestamente que no le comprara a ése judío, porque ni él ni su padre antes que él habían estado jamás en Palestina, y que había conseguido la arena en K. más allá de las Colinas Andreiyeff, y que si yo lo deseaba, él tenía tierra palestinense real, del Monte de los Olivos, con un documento del viceregente de Palestina, la Brisk Rebbetzin, al efecto de que ella había dado de esta tierra incluso a los comedores de carne de cerdo, de los cuales está dicho, "su gusano no morirá," y que éllos también habían sido salvados de los gusanos. Mi judío palestinense, luego de leer la carta, invocó todas las pesadillas sobre la cabeza de la Brisk Rebbetzin, y declaró entre otras cosas que élla misma era un gusano horrible, quien, etc. Me aseguró que no debía enviarle dinero a la Brisk Rebbetzin, "Que el Cielo te proteja! ¡Lo van a tirar, como ya lo han hecho más de cien veces!" y comenzó una vez más a elogiar sus mercancías, su tierra, diciendo que era una maravilla. Le contesté que yo quería tierra real de Palestina, tierra, no arena de pequeñas bolsitas.



"¡Tierra, es tierra!" repitió, y se puso muy enojado. "¿Qué quieres decir con tierra? ¿Te estoy ofreciendo barro? Pero así es la cosa con la gente hoy en día, ¡cuando quieren algo judío, no hay como satisfacerlos! Solo..." (un pensamiento le vino a la mente) "si quieres de otro tipo, quizás del campo de la Majpelá, puedo traerte algo de tierra palestinense que es tierra. Mientras tanto dame algo por adelantado, porque, además de todo, soy un judío de Palestina."



Puse una moneda en su mano, y se fue. Mientras tanto las noticias se habían difundido, mi intención de comprar tierra de Palestina había causado ruido fuera, y el pequeño pueblo resonaba con mi nombre. En las calles, calzadas, y en el mercado, la charla era toda sobre mi y sobre como "no había forma de ponerle precio definitivo a un alma judía: uno pensaba que era uno de éllos, y ahora quiere comprar tierra de Palestina!" Muchos de aquellos con quien me cruzaba me miraban con recelo, "¡El mismo y no el mismo!" En la sinagoga me dieron el mejor turno en la Lectura de la Ley; los judíos con zapatos y medias me deseaban "un buen Shabat" con gran cordialidad, y una sonrisa amistosa: "Eh-eh-eh! Nosotros entendemos - tu eres profundo - eres uno de nosotros después de todo." En pocas palabras, me rodearon, y casi me llevaron sobre los hombros, así que realmente me transformé en algo así como una celebridad.



Sigue pronto. Continuar leyendo

Under the bridge downtown

Jerusalem's new bridge under construction
Jerusalén.

martes, junio 19, 2007

Teoría caliente

The flagocon lobby is behind all this Muslim extremism
Ya que en los comentarios se ha filtrado un espíritu conspiracionista, yo quiero también brindar una teoría conspirativa que (lamentablemente) no es de mi propia cosecha, sino de Greg. ¡Pero me gusta!

¿Saben qué? creo que el extremismo musulmán está siendo alentado por los fabricantes de efigies y banderas. O quizás líquido inflamable y fósforos.



Creo que el lobby del medio ambiente debería ocuparse de esta gente. Todas estas fogatas no pueden ser buenas para el calentamiento global. ¡Piensen en los niños!

domingo, junio 17, 2007

Nuevos ensayos sobre el sionismo (3)

El texto que voy a comentar hoy (en forma muy leve, ya que toca temas en los que no tengo un conocimiento muy amplio) es de Ofir Haivry, llamado "Sobre Sion: una realidad que modela la imaginación."



Es el tercero de los ensayos del libro "Nuevos Ensayos sobre el Sionismo", del Centro Shalem, pero es el primero de todos en términos de cuándo fue escrito: 1996. Otra cosa que lo destaca es que es un texto dedicado más a una interpretación de la filosofía judía y su relación con la historia judía. Y es por eso que no me animo a comentar demasiado, ya que evidentemente carezco de los conocimientos necesarios para poder discutir con el texto. Es, sin embargo, un artículo por demás interesante.



El punto de partida del autor es recordarnos que aunque el judaísmo se basa en la creencia en un pacto con un Dios eterno y omnipotente, la fé o la creencia en esto por sí mismas, no pueden hacernos judíos. Es el ritual el que nos permite ser judíos y expresar la creencia en Dios. El autor hace hincapié en que el judaísmo se aleja y desconfía absolutamente del "principio de generalización", o llamado de otra forma "los principios absolutos", o en palabras más sencillas, intentar descubrir la esencia de las cosas. Hay gente que cree que puede descubrir que el mundo se basa en el "Amor", en la "Paz", en descubrir que somos "Uno con el Todo", en la "Felicidad", en el "Buen Vivir", la "Verdad", la "Belleza", la "Raza", etc, etc. El judaísmo es todo lo contrario de esta búsqueda del principio generalizador.



Haivry cita la famosa (para quien la ha estudiado) historia talmúdica de los cuatro sabios que quisieron entrar a la "huerta". La huerta representa este conocimiento de la esencia de las cosas. Cuenta la historia que uno de los sabios entró y murió; otro entró y se volvió loco; otro entró y arrancó las plantas (es decir, abandonó el judaísmo); y sólo Rabbi Akiva entró y salió entero. La historia viene a reflejar la desconfianza del judaísmo a "ver a Dios de frente" (el que ve a Dios muere, dice la Torá).



Fueron los griegos los primeros que sistemáticamente comenzaron a buscar el principio generalizador, a través de la filosofía. Pero, dice Haivry, esta búsqueda es peligrosa y suicida en última instancia, ya que la realidad (extremadamente compleja) no puede contener al principio absoluto que procede de la generalización. Este es pura consistencia, y la realidad no es consistente. O, en otras palabras, todas las culturas históricas (salvo una) han fracasado en encontrar el balance entre el principio y la realidad, el camino hacia la huerta. La respuesta judía es que más que la huerta, lo importante es el camino mismo. Para el judaísmo, el camino es ya una gran parte de la huerta misma. Para Haivry, asimismo, el judaísmo prescribe que el camino sólo puede ser tomado en circunstancias específicas: en Eretz Israel (la tierra de Israel), ya que en el judaísmo hay una relación recíproca entre Dios, el Pueblo (judío) y la Tierra (Israel). Una relación que se pierde en la Diáspora. Es decir (y de aquí el título del artículo), la presencia o la ausencia de Eretz Israel tiene implicancias decisivas para la forma y el contenido que adquiere el judaísmo. En la visión de Haivry, el judaísmo diaspórico, es menos real, menos completo y menos judío que el judaísmo en Eretz Israel.



Hay varios ejemplos que Ofir Haivry trae a colación para mostrar esta relación que se establece con Eretz Israel, y como esta define las diversas respuestas que el judaísmo ha intentado dar en su lucha contra el principio de generalización. El más interesante es el de Hillel, Shamai y el joven judío galileo (Jesús).



Hillel y Shamai eran los líderes de las dos mayores escuelas rabínicas de su tiempo, que es también el tiempo de Jesús, y estaban en permanente disputa.



Cuenta la historia famosa (otra, muchachos) que un gentil se le acerca a Shamai y le pide que le explique toda la Torá en el tiempo en que él puede estar parado en un solo pie. (es decir, en poco tiempo). Shamai, nacido en Eretz Israel y producto de la vieja tradición de Eretz Israel, lo manda a freir churros. Hillel, en cambio, intenta dar una respuesta y le dice: "Lo que te sea odioso a tí, no se lo hagas a tu prójimo, y el resto es pura interpretación".



Hillel era un producto del exilio babilónico y, como dice Haivry, de la reconciliación con el hecho del exilio. En el exilio, muchas de las leyes judías no se podían cumplir en forma literal y se intentó entonces buscar cual era el sentido tras esas leyes, para poder adaptarlas - allí comienza el riesgo de la búsqueda de la generalización. Es por eso que Hillel corre un riesgo e intenta resumir. Y el judaísmo no se puede resumir en una serie de dogmas.



La historia, contada en el talmud babilónico, termina con que el gentil se convierte al judaísmo, convencido por la explicación de Hillel, y supuestamente eso mostraría como la tradición de Hillel es la mejor. Pero por supuesto, la historia está citada en el talmud babilónico.



Sin embargo, dice Haivry, si miramos nuevamente la respuesta de Hillel, ¡veremos que no menciona a Dios! ¿Cómo puede ser? Al contrario, al gentil le da un camino totalmente práctico (le da un consejo de vida). Es decir, también en Hillel hay una desconfianza a los principios absolutos. Hillel podría haberle dicho "Al principio Dios creó los cielos y la tierra", o recitado el Shemá ("Escucha Israel, El Señor es nuestro Dios, Dios es único..."), o alguna otra frase simbólica. Pero no lo hace. Ya que es el camino lo importante, los hechos, porque sólo a través de estos se puede llegar a la huerta.



Haivry compara las respuestas de Hillel y Shamai con la del joven galileo, cuando éste se acerca al templo en Jerusalén a discutir con los sabios. En el Evangelio de Marcos está contada así la historia:

Y uno de lo escribas se acercó y los escuchó disputando unos con otros, y viendo que él les respondía bien, le preguntó, "Cuál es el primer mandamiento?" Jesús contestó, "El primero es, 'Escucha Israel: El Señor es nuestro Dios, Dios es uno; y debes amar al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente, y con toda tu fuerza.' El segundo es este, 'Debes amar a tu prójimo como a tí mismo.' No hay otros mandamientos más grandes que estos." Y el escriba le dijo, "Tienes razón, Maestro, has dicho verdaderamente que él es uno, y que no hay otro más que él; y amarlo con todo el corazón, y con todo el entendimiento y con toda la fuerza, y amar a nuestro prójimo como a uno mismo, es mucho más que todas las ofrendas y sacrificios juntos."


Aquí está el peligro de la generalización en toda su mortal claridad, dice Haivry. Se da una respuesta directa, y se sigue inmediatamente por la conclusión lógica: que el principio es más importante que toda clase de costumbres como ofrendas y sacrificios. Ya llegamos a los fines, entonces ¿para qué preocuparnos por los medios? Jesús le dio la respuesta que tanto Shamai como Hillel habían evitado dar. La respuesta del galileo se puede dar fácilmente "parado en un sólo pie". En efecto, lo que dice es que la esencia de la divinidad es el amor. Sin embargo, aunque sabemos que uno puede estar parado en un sólo pie, uno no puede caminar así; y el que lo intenta, se cae.



Para el que no lo entendió, y necesita la moraleja escrita al final de la historia, lo que intenta explicar es que intentar vivir basado en un principio absoluto es imposible, y puede llevar a los extremos destructivos que presenciamos en nuestra historia, como la intolerancia religiosa, el racismo nazi, la sociedad sin clases marxista, la sociedad para el consumo neoliberal u otras que se les pueda ocurrir. Todo muy lindo en la teoría, ¿pero qué pasa cuando se lo quiere llevar a la práctica?



El artículo de Ofir Haivry es muy rico en otras historias, ata el asunto hacia el final con un análisis filosófico-político de la actualidad israelí y el conflicto árabe-israelí, en el que no necesariamente coincido con su diagnóstico, aunque sí es un razonamiento y conclusiones que son importantes conocer. Nuevamente, recomiendo comprar el libro.

Amazing picture - Foto impresionante


A Palestinian Hamas gunman stands over pictures of Abbas and Yasser Arafat inside Abbas' personal office after it was taken over by Hamas in fighting in Gaza City.


It just made my day.

viernes, junio 15, 2007

Oh yeah...

40 años de la unificación de Jerusalén

jueves, junio 14, 2007

Para qué sirve la historia judía...

Maqueta a escala de Jerusalén en la época del Segundo Templo - Museo de Israel, Jerusalén, Israel
Hombres armados de Hamas penetraron las defensas de Fatah en el complejo de la ciudad de Gaza el jueves por la mañana. Dispararon granadas auto-propulsadas contra el edificio, provocando disparos en respuesta por parte de la guardia presidencial del presidente de la Autoridad Palestina Mahmoud Abbas.



Las facciones rivales han estado envueltas en batallas sangrientas desde el domingo, resultando en la muerte de por lo menos 70 personas. Hacia el mediodía del jueves, por lo menos ocho personas habían sido muertas. Al-Jazeera TV reportó que para la tarde del jueves la cantidad de muertos había aumentado a por lo menos 16.



Oficiales del Fatah dijeron que siete de sus hombres habían sido fusilados en la calle fuera del edificio de la Seguridad Preventiva. Un testigo, Jihad Abu Ayad, dijo que los hombres habían sido asesinados delante de sus mujeres e hijos.



"Los están ejecutando uno por uno," dijo Abu Ayad. "Los están cargando sobre los hombros, poniéndolos en una duna de arena, dándolos vuelta y disparándoles."


Eso fue de Haaretz de hoy. Y esto fue de hace casi 2000 años:

"Simon tenía la ciudad alta y la gran muralla hasta Kidrón, y tanto de la vieja muralla como esta torcía de Siloam al Este, y que bajaba hasta el palacio de Monobazus, que era rey de los Adiabeni, más allá del Eufrates; también tenía la fuente y el Acra, que no es otra cosa que la ciudad baja; también tenía todo lo que llegaba hasta el palacio de la Reina Helena, la madre de Monobazus. Pero Juan tenía el Templo y las partes que estaban cerca de él, hasta gran distancia, como también Ophla, y el valle llamado "el Valle de Kidrón"; y cuando ellos quemaron las zonas que estaban entre sus respectivas posesiones, dejaron un espacio donde podían luchar entre ellos, porque esta guerra civil interna no cesó ni siquiera cuando los romanos acamparon cerca de sus mismos muros. Pero aunque se habían hecho más sabios cuando fue el primer ataque que los romanos realizaron contra ellos, esto duró muy poco, porque volvieron a su anterior locura, y se separaron unos de los otros, y pelearon e hicieron todo lo que los sitiadores podían desear que ellos hagan, porque nunca sufrieron nada que fuera peor de los romanos que lo que ellos mismos se hicieron sufrir unos a otros; ni hubo ninguna miseria soportada por la ciudad, luego de las acciones de estos hombres, que se pueda estimar como una miseria nueva. Sino que [la ciudad] fue sobre todo infeliz antes de que fuera destruida, mientras que aquellos que la tomaron le hicieron un gran favor; porque me aventuro a afirmar que la guerra civil destruyó la ciudad, y los romanos destruyeron la guerra civil, lo que fue algo mucho más difícil de hacer que destruir las murallas; así que podemos asignar nuestro infortunio con justeza a nuestra propia gente, y la justa venganza que fue exigida de ellos por los romanos; y sobre este asunto que cada uno lo determine según las acciones de ambos lados."


Guerras de los Judíos: sitio y destrucción de Jerusalén. Parte I.

Autor: Josefus Flavius.

70 E.C.

miércoles, junio 13, 2007

Charla "Otra Mirada sobre Medio Oriente"

Estimados:



Les escribo la presente con el fin de invitarlos a la Charla "Otra Mirada
sobre Medio Oriente" que se llevará a cabo el Miércoles 27 de junio a las
21hs. en el Aula Magna (aula 324) de la Facultad de Filosofía y Letras (Puán
480).



Los panelistas de esta charla serán:



.. Pablo Jacovkis (Destacado matemático, ex-presidente del CONICET y
ex-decano de Cs. Exactas)

.. George Chaya (Director de prensa del “Comité Libanés Internacional” )

.. Claudio Uriarte (Director de la sección “Internacionales” de Página 12)



Hemos elegido la Facultad de Filosofía y Letras para la charla ya que ha
sido, precisamente, el escenario en el cual, hace unos meses, surgieron una
serie de agresiones y provocaciones, de parte de diversas agrupaciones
políticas, como repercusión directa del Conflicto en Medio Oriente en
nuestro país. Es necesario aprovechar esta ocasión para mostrar otra visión
del Conflicto, distinta a la que se intentó imponer coercitivamente a los
ojos del alumnado.



La charla la organiza la Secretaría General del CeFyL, el Grupo Otra Mirada
y la Comunidad Judía de la Facultad de Filosofía y Letras. Asimismo contará
con el apoyo y las adhesiones de las siguientes agrupaciones:



.. Departamento de Hagshamá (Organización Sionista Mundial)

.. Frente por la Paz:

. Partido Humanista

. Convocatoria M.N.R. / Juventud Socialista (Partido Socialista)

. Juventud ARI

. Movimiento Juvenil Sionista-Socialista Hashomer Hatzair

. Convergencia por un Judaísmo Humanista y Pluralista

.. Participacion y Reforma (en Filo)

. Puán 480

. Grupo Pública 2.0

. Bertolt Bretch (en Artes)

. Trilce (en Letras)

. FEI (en Cs. de la Educación y Edición)



La entrada es libre y gratuita.

Los esperamos.



Atte.,

Damián Eric Stiglitz - Comunidad Judía de la Facultad de Filosofía y Letras
(CJFFyL) & Grupo Otra Mirada (GOM)

lunes, junio 11, 2007

Isawiya al norte - Isawiya to the north


El barrio árabe de Isawiya, como se lo ve desde la Universidad Hebrea de Jerusalén, más precisamente desde el edificio de la Escuela Internacional Rothberg (donde se dictan algunos programas de B.A. y de M.A. en inglés). Gracias por el dato, qué lindo edificio!

domingo, junio 10, 2007

Nuestros Desaparecidos - Our disappeared


Un post para recordar y hacer recordar (Lizkor veLeazkir) a nuestros Desaparecidos. Ehud Goldwasser, Eldad Regev y Gilad Shalit. Que vuelvan pronto a casa. A Israel.
www.banim.org

sábado, junio 09, 2007

Defying natural order - Desafiando al orden natural

pickles variados - incluyendo de sandía
The strangest food in Israel yet? Pickled salty watermelon, Russian style... you can get it in any Russian supermarket. But who eats it?! that is the real question.



¿La comida más rara de Israel hasta ahora? Pickles salados de sandía, al estilo ruso... se puede conseguir en cualquier supermercado ruso. ¿Pero quién lo come?! Esa es la verdadera cuestión.

Masada

El otro viaje largo que hicimos hace un mes fue a la zona del Mar Muerto. Lo primero que visitamos (para mí ya fue la cuarta vez, para Adela la segunda, pero para nuestra amiga S. era la primera) fue Masada. Masada fue una de las fortalezas construidas por el rey judío Herodes (aunque él nunca la habitó). En la época romana fue el último bastión de la resistencia armada judía contra la dominación romana. Los habitantes, judíos llamados "zelotas", eran parte de los grupos más extremos de la resistencia judía, pero habían sido reforzados también con familias judías escapadas de la destrucción de Jerusalén. Los romanos sitiaron la montaña durante mucho tiempo y probaron todos los instrumentos de asedio conocidos en la época. (incluso construyeron una rampa de tierra que todavía existe y se puede recorrer). Finalmente, consiguieron prender fuego a la muralla occidental. Al ver que la captura de Masada era inminente, los judíos se suicidaron en masa.



Con la creación del estado de Israel, Masada se convirtió en un sitio de excavaciones arqueológicas, y mis fotos no pretenden mostrar la riqueza histórica que se puede ver allí. Hoy día es un lugar turístico importantísimo, y asimismo un lugar de jura de los soldados que terminan el entrenamiento. "Masada no caerá otra vez", es el lema, uniendo pasado y presente. Lo mejor de todo es que el viaje no es tan largo (sólo 180 km desde casa). El sábado a la noche, cuando volvimos, el viaje nos llevó sólo un poco más de dos horas. La mayor parte de las fotos tienen 800 x 600 pixeles de ancho, pero hay algunas de 1024 x 768, si tienen ganas de hacer click.

Debido al recorrido que elegimos, pasamos por innumerables pueblos de camellos. Y los camellos tienen muchos beduinos.

Así se ve el camino hacia el Mar Muerto y Masada cuando comienza a descender desde la ciudad de Arad (donde vive Amos Oz y donde está la sede de la Unión Mundial de Estudiantes Judíos - WUJS. WUJS tiene tres programas MASA para jóvenes judíos de la Diáspora de entre 18 y 30 años: Programa Arad de Paz y Justicia Social, Programa de Artes en Arad, y Estado, Idioma y Sociedad. MASA da becas para participar en estos programas).


Acá ya se puede ver el Mar Muerto a la distancia, en la derecha de la foto. Esta es la región sur. El Mar está ubicado en la zona más profunda de toda la Tierra (400 metros bajo el nivel del mar), entre dos fallas geológicas. El Mar se está evaporando rápidamente y se calcula que dejará de existir en pocas décadas a menos que se haga algo. Un proyecto que está en análisis en la actualidad es alimentar el Mar Muerto con agua del Mar Rojo, a través de tuberías, pero no se sabe si las dos aguas se mezclarán y se teme que el Mar Muerto, de un color celeste bellísimo, pueda quedar rojo por las algas del Mar Rojo. El proyecto se realiza en cooperación entre Israel, Jordania y la Autoridad Palestina. Es una de las cosas locas que tiene el conflicto.

En otro momento hubiéramos subido a Masada por el Camino de la Serpiente, pero no ese día. Subimos por cablecarril y en tres minutos ya estábamos arriba.

La vista hacia abajo. El rectángulo a la izquierda de la foto marca los restos de uno de los campamentos romanos que sitiaron Masada.




Esta foto me encanta. Justo cuando apreté click, el pájaro tomó vuelo.



viernes, junio 08, 2007

Diario de guerra

Sólo un email cortito para comentarles que Zionation está reproduciendo un diario de un soldado de la Guerra de los Seis Días ("miljemet sheshet haiamim" - hebreo) en inglés y en capítulos.



Para que entiendan más como lo vivió un soldado reservista (en su vida civil casado, con una hija recién nacida y escultor artística de profesión. Acá empieza.

miércoles, junio 06, 2007

Estudios en Sami Shamoon



Un video de propaganda del Instituto de Ingeniería Sami Shamoon (con sede en Beersheva y Ashdod). Me parecio muy copado porque yo no sabía que era tan grande e importante (y futurista). Lo único criticable en el video es que los chicos que brindan sus impresiones leen de un cartel frente a la cámara y se nota. Pero si pasan eso, el video está muy bueno. ¿Y sabían que pueden estudiar allí prácticamente gratis con las becas de MASA? Si están estudiando algo relacionado con la tecnología, pueden pasar un año en Israel y recibir créditos académicos (las materias se las van a reconocer en sus países cuando vuelvan). Investiguen, que para eso son universitarios, ¿no le tienen miedo a buscar algo de información, no?


JESIE - Jewish and Engineering Studies.

JESIE - Israel en Foto y Grafica.

lunes, junio 04, 2007

Jerusalem from Mount Scopus - Jerusalén desde Monte Scopus

En hebreo, Har Hatzofim (monte de los observadores). Es la montaña donde está el campus de la Universidad Hebrea de Jerusalén, al nordeste de la Ciudad Vieja (que se ve en el centro de la foto). Un poco a la derecha está Jerusalén Oriental (en realidad está al norte, pero así se la llama. Es la parte árabe). Más al fondo y a la derecha está Jerusalén occidental, la ciudad judía. A la izquierda al fondo las montañas de Talpiot Este, donde trabajo.

Buena definición hagan click para agrandar.

"Se demostró que no es práctico"

Estaba terminando de leer esta nota, en la que Shimón Peres le dice a Amnesty Internacional que ya saben donde pueden meterse el reporte con su pedido de que se tire abajo la Barrera de Seguridad, demostrándoles que la cantidad de atentados suicidas se redujo gradualmente a prácticamente cero desde que se levantó, cuando en los últimos párrafos me encuentro con este palestino que dice así:

Raji Sourani, jefe del Centro Palestino por los Derechos Humanos basado en Gaza dijo que lo se necesita es una fuerza de mantenimiento de la paz, en lugar de monitores que no tienen mandato para intervenir, citando [como ejemplo de esto último] un grupo de monitores compuesto por seis naciones que fue establecido en 1994 en la ciudad de Hebrón, en el Margen Occidental Judea, como un ejemplo de observadores pasivos.



"Estamos pidiendo fuerzas de protección internacionales," dijo. "Hemos experimentado con monitores en Hebrón y en otros lados. No es nada efectivo. Se demostró que no es práctico."

Ja, ja, ja. ¿Se demostró que no es práctico...? ¿No había pasado algo allá con los observadores? No recuerdo bien... Ah, acá está! Veamos lo que pasó con el grupo de monitores internacionales en Hebrón:

"En la más violenta protesta palestina hasta ahora contra las caricaturas que muestran al profeta Mahoma, la muchedumbre rompió ventanas y tiró piedras el miércoles contra el cuartel central de los observadores internacionales, llevándolos a retirarse de esta volátil ciudad del Margen Occidental Judea."

Al parecer más "práctico" sería que los observadores internacionales se hubieran defendido con armas de fuego contra las hordas palestinas. Pero sabemos que eso no es lo que tiene en mente Raji. Quiere que sea Israel el que se tenga que enfrentar con fuerzas internacionales. Pero shhh, que nadie recuerde que fueron los mismos palestinos los que echaron a los que venían con el mandato de ayudarlos, reportando la violencia de los colonos. Porque en Hebrón, los violentos son sólo los colonos judíos, no nos olvidemos.

domingo, junio 03, 2007

Parece que llovió - Seems like it rained

From Sefarad with love - Desde España con amor


Este es un artículo que tenía guardado entre mis links. Supuse que alguien había hecho la traducción del Jerusalem Post al castellano y así era. Muy interesante la historia de vida de Maya Nahor, inmigrante española.



Historia en castellano



Original en Inglés (un poquitín más largo)



English story of a Spanish immigrant to Israel.