jueves, noviembre 08, 2007

Casa tomada

El otro día ayudé a una compañera de trabajo a mudarse. Un asunto a las apuradas, porque el contrato había caducado de golpe y ella todavía no tenía a donde mudarse. Otra compañera de trabajo le ofreció quedarse con ella por el momento, así que el plan A era llevar las valijas al depto de ella. El Plan B, era pasar a ver un departamento que había publicado un cuarto disponible y si convencía, dejar las valijas allí.



En general, los jóvenes israelíes viven en casas o departamentos compartidos con shutafim o shutafot (compañeros/as de cuarto) hasta que se casan. Cada uno tiene su cuarto y comparten entre todos el/los baño/s, la cocina y el living. Los chicos pueden tener compañeras y las chicas compañeros, generalmente, a menos que sean muy religiosos, los sexos están mezclados y nadie se hace problema (aunque escuché que por nada del mundo uno debe "comenzar" con un shutaf, horrores futuros se pronostican). "Comenzar", así se dice, leatjil con alguien una relación.



Bueno, la cosa es que la llevamos a ver este otro departamento y ella entró sola, mientras yo me quedaba en el auto con la hermana a dos cuadras, porque estaba mal estacionado. Al rato nos llama y nos dice que pasemos a verlo, a ver que nos parecía.



Por suerte, justo enfrente del depto había un estacionamiento y pudimos subir a verlo. Para llegar al ascensor había que subir escaleras, y del ascensor mismo hasta el depto, había que subir otras escaleras más. Pero eso es nada.



Al abrir la puerta nos encontramos con más o menos 20 tipos, de 40 a 70 años, laicos y religiosos, de barba y lampiños, sentados en el living alrededor de una mesa larga, cada uno enfrente de una computadora. Me pareció algo rarísimo, pero bueno, los saludé, y no recibí más que una mirada desinteresada.



Estaban jugando a la bolsa... todo el día, entraban y salían estos tipos del departamento y compraban y vendían acciones. La cocina era kitchennette, y estaba ubicada en una punta del living, al lado de la gente. En una habitación de al lado estaba el tipo que manejaba el negocio y que alquilaba el cuarto de arriba, para estudiantes...



Imagínense, mi amiga bajaría a cocinar, o a sentarse en el living y se encontraría siempre con veinte tipos desconocidos... día y noche... ganando y perdiendo dinero... sentados frente a las computadoras, pidiendo una pizza, entrando a tu casa y, para no ser pacatos, mirándote el culo mientras cocinás, y por esa locura invivible, impensable! pedían 350 dólares por mes...



La saqué rajando a mi amiga, preguntándole cómo en su sano juicio podía haber siquiera considerado la posibilidad de quedarse allí. Pero estaba bastante desesperada y además... una de las piezas había sido rentada a otro estudiante. Así que evidentemente hay gente que está así de loca. (Mi amiga consiguió otro depto al día siguiente, vive con dos muchachos o "shutafim" y está chocha).



El lugar que les describí queda a media cuadra de la calle Betzalel, en Jerusalén... linda vista desde el balcón terraza... hablar con Avi...