jueves, octubre 11, 2007

Ya era hora

La Corte Suprema israelí dictaminó que los palestinos que trabajen para empleadores israelíes en los asentamientos en los territorios deben recibir los mismos derechos que los trabajadores en Israel (tanto palestinos como israelíes). Estos derechos incluyen: salarios mínimos, pago al ser despedidos y otros beneficios sociales varios.



Hasta ahora, la ley que se aplicaba en los territorios era la ley jordana (mucho menos avanzada que la israelí). Esto creaba en la práctica una situación de discriminación de hecho y era uno de los factores que hacía que el salario de un palestino fuera más bajo que el de un israelí.



El sistema de empleo de los palestinos en muchos casos (y en contra de la ley, tanto pasada como la nueva) está organizado en torno a un palestino con relaciones con una empresa israelí, el cual trabaja de contratista y junta trabajadores en los pueblos. El contratista cobra por ellos y luego les paga lo que le parece. Y al que no le gusta y protesta se jode porque ese contratista no lo emplea nunca más.



Espero que esta ley, entre otras cosas tenga el efecto de aumentar el sueldo de los palestinos, reducir el desempleo entre los israelíes (los árabes israelíes se veían grandemente afectados por la preferencia por contratar palestinos más baratos), y permitir elevar el nivel de vida de los palestinos en los territorios. Todo depende en principio de cómo se haga cumplir la ley.