sábado, octubre 06, 2007

La Guerra Palestina estaba planeada de antes (1)

Me parece que es conveniente traducir al castellano este artículo de Khaled Abu Toameh, periodista palestino, que apareció allá por el 19 de septiembre de 2002. No siempre se dispone de esta información en castellano y la gente que no lee inglés anda repitiendo gansadas por ahí, como que Ariel Sharón "provocó la Intifada", "La Intifada fue espontánea", etc. Nada más lejos de la realidad, como verán. Guarden este post en favoritos, y linkeen a él cuando haga falta. Esta es la primera parte, el artículo es un poco largo y lo voy a postear en dos partes. Para aquellas personas en las que la causa palestina es sólo una máscara con la que cubren el odio contra los judíos, les digo: ustedes nunca cambiarán. Pero este mito se lo pueden guardar ya saben donde. Saludos.



Khaled Abu Toameh

19 de septiembre de 2002.

Jerusalem Post



Cómo empezó la guerra.



Una cronología de movimientos palestinos que llevaron a la irrupción de violencia hace dos años demuestra que fue planeada previamente y encendida con el tema de Jerusalén.



Unos días después del fracaso de la cumbre de Camp David de julio 2000, la revista mensual de la Autoridad Palestina, Al-Shuhada, ("Los Mártires"), publicó la siguiente carta el 25 de julio: "De la delegación de negociadores [en Camp David,] dirigida por el comandante y símbolo, Abu Ammar (Yasser Arafat) al bravo pueblo palestino, estén preparados. La Batalla por Jerusalén ha comenzado."



La carta apareció durante las secuelas de reportes que salían de Camp David sugiriendo que la cumbre había fracasado por la intransigencia de Arafat. Según las fuentes de la AP, la carta fue escrita por un consejero importante de Arafat y previamente aprobada por el jefe de la AP.



La carta fue publicada en una revista distribuida sólo entre personal de seguridad de la AP. No apareció en ninguno de los periódicos diarios publicados en Jerusalem o Ramallah. Por eso, el mensaje que Arafat le estaba enviando a sus hombres armados era claro: "Estén preparados para una confrontación abierta con Israel, porque me niego a aceptar los dictados israelíes y norteamericanos."



Un mes después - mucho después de que Arafat hubiera vuelto a Gaza - el (ex) jefe de la policía de la AP, Gen. Ghazi Jabali, le dijo al diario oficial palestino Al-Hayat Al-Jadida el 14 de agosto: "La Policía palestina va a liderar junto con los nobles hijos del pueblo palestino, cuando la hora de la confrontación llegue."



Freih Abu Middein, el Ministro de Justicia de la AP, dijo que podía ver la escritura en la pared. En una entrevista con el mismo diario publicada el 24 de agosto de 2000, advirtió: "La violencia está cerca y el pueblo palestino está dispuesto a sacrificar incluso 5000 personas." La declaración tuvo lugar luego de una serie de reuniones que Arafat había tenido con sus ministros del gabinete.



Otra publicación oficial de la AP, Al-Sabah ("La Mañana"), el 30 de agosto de 2000, hizo eco del tono de escalada cuando declaró unos pocos días después: "Avanzaremos y declararemos una intifada general por Jerusalem. El tiempo de la Intifada ha llegado, el tiempo de la jihad ha llegado."



La escalada retórica empezó incluso antes de que Arafat y su entorno hubieran dejado Camp David. Un funcionario de la AP que estaba con Arafat dijo que el jefe de la AP estaba furioso con Israel y los Estados Unidos porque lo habían acusado a él de ser responsable por la cumbre estropeada. Sentía que tanto el Primer Ministro Ehud Barak como el Presidente Bill Clinton estaban ahora intentando aislarlo declarando que el pueblo palestino merecía un liderazgo mejor.



A su regreso de Camp David, Arafat recibió una bienvenida de héroe de su gente porque estaba siendo retratado como el líder árabe y musulmán que había rechazado la cesión de sus derechos históricos, nacionales y religiosos. La opinión pública mostró un incremento dramático de su popularidad, e incluso sus rivales religiosos y seculares estaban ahora alabándolo por no ceder. Arafat le dijo a los que vinieron a verlo a Ramallah para desearle buena suerte que había rechazado transformarse en el [Presidente Egipcio Anwar] "Sadat N. 2," quien era denunciado por muchos árabes por firmar un tratado de paz separado con Israel.



"Bienvenido Arafat - el héroe de la guerra y el héroe de la paz," decía un cartel en las calles de Gaza mientras la caravana de automóviles de Arafat recorría el camino desde el aeropuerto hasta su oficina. Otro decía: "Jerusalén está en nuestros ojos, mañana estará en nuestras manos."



Más temprano ese día, cientos de palestinos marcharon en la ciudad demandando un regreso a la Intifada contra Israel. Mantenidos a flote por el fracaso de Camp David, Hamás y la Jihad Islámica emitieron sendos comunicados urgiendo a Arafat a abandonar las charlas de paz con Israel y volver a la lucha armada.



Los dos grupos radicales islámicos consideraban la ruptura de Camp David como otra evidencia de que Israel no era serio en llegar a una paz justa y comprehensiva con los palestinos. Sus voceros también le dijeron a Arafat que si la cumbre probaba algo, era el hecho de que los Estados Unidos permanecían completamente tendenciosos a favor de Israel.



Luego del fracaso de Camp David, Arafat visitó casi todos los estados árabes, excepto Siria e Irak, pidiendo a sus líderes que apoyen su postura. También visitó una cantidad de países europeos en un esfuerzo por explicar su posición.



"Jerusalem y sus lugares santos, especialmente la mezquita Al-Aksa, le pertenecen a mil millones de musulmanes y yo no tengo el derecho de renunciar a ellos en favor de nadie," se reporta que dijo a los reyes árabes y presidentes.



Los líderes árabes le aseguraron a Arafat que estaban con él, pero su tour a otras capitales del mundo luego de Camp David resaltaba el hecho que, por primera vez en años, las simpatías internacionales estaban ahora del lado de Israel. Para Arafat, esto señalaba el comienzo de su aislamiento en la arena internacional.



Por casi tres décadas el líder de la OLP se había acostumbrado a recibir recepciones de carpeta roja de parte de reyes y jefes de estado de todo el mundo. También se había acostumbrado a escuchar palabras amables sobre él y sobre la causa que representaba de parte de sus anfitriones. Ahora las cosas comenzaban a verse diferente para Arafat en Occidente.



El Vice-secretario de Estado de Estados Unidos, Edward Walker fue enviado a un tour regional de 14 estaciones en un intento de última hora para persuadir a los aliados árabes de retirar el apoyo a la postura de Arafat, pero para ese entonces ya era demasiado tarde.



Mientras la presión sobre él aumentaba, Arafat se hizo más desafiante cuando declaró que seguiría con sus planes para anunciar la creación del Estado de Palestina el 13 de septiembre de 2000. En una entrevista con un diario saudita el 1 de agosto, Arafat dijo: "No hay retirada de los plazos fijados para la declaración del estado. Será declarado en el tiempo convenido que es el 13 de septiembre, Dios mediante, sin importar quién esté de acuerdo o en desacuerdo."



Casi todos los estados árabes le dieron su bendición a Arafat por la idea del estado. El jefe de la AP también recibió un compromiso de reconocimiento diplomático del presidente sudafricano Thabo Mbeki, cuyo país tenía entonces un gran impacto en las decisiones de otros estados del Tercer Mundo. Arafat estaba tan confiado de que obtendría un amplio apoyo que le ordenó al Ministerio de Planeamiento y Cooperación Internacional de la AP comenzar a entrenar palestinos para trabajos diplomáticos fuera del país.



Pero el 10 de septiembre Arafat y el comité central de la OLP se vieron forzados a posponer, otra vez, la declaración planeada de estatidad. La decisión sólo incrementó el sentimiento de amargura entre los funcionarios top de la AP que acusaron a Estados Unidos de apoyar ciegamente a Israel y engañar al resto del mundo sobre las razones del fracaso de la cumbre de Camp David.



En conjunción con la ofensiva política, que comenzó casi inmediatamente luego de Camp David, la AP se estaba preparando también para una posible confrontación militar con Israel. Funcionarios de seguridad de la AP entrevistados en los medios locales hablaban abiertamente de una confrontación armada próxima. Algunos incluso advirtieron que las áreas de la AP se transformarían en un "cementerio" para el Ejército de Defensa de Israel si Israel decidía reocupar el Margen Occidental y Gaza. Las declaraciones vinieron en respuesta a dichos del ex Jefe del Ejército de Defensa de Israel Shaul Mofaz, quien advirtió que Israel utilizaría tanques y aviones si los palestinos decidían lanzar una ofensiva armada.



Según reportes de Gaza de mediados de agosto, algunas de las fuerzas paramilitares de la AP estaban manteniendo ejercicios de entrenamiento a nivel de batallón.



Además, muchos funcionarios importantes de seguridad de la AP habían sido enviados a atender cursos de entrenamiento militar en países como Egipto, Yemen, Argelia y Pakistán. En el terreno, los palestinos comenzaron a sentir la tensión cuando miembros de Fuerza 17, la Guardia Presidencial de Elite de Arafat, fueron vistos cavando trincheras y reforzando fuertemente sus posiciones con sacos de arena. En pocos días, la mayor parte de las estaciones de policía y bases de la AP se veían como fortalezas militares.



Mientras se sostenía la cumbre de Camp David, la organización de Fatah de Arafat, la mayor facción dentro de la OLP, comenzó a entrenar a adolescentes palestinos para la violencia próxima en 40 campos de entrenamiento a lo largo del Margen Occidental y la Franja de Gaza.



Algunos funcionarios de la AP y comentaristas de periódicos también comenzaron a llamar a la adopción de la estrategia de Hezbollah, que, ellos creían, había llevado a la retirada del Tzahal del sur del Líbano unos pocos meses antes. Los líderes de Hezbollah, incluyendo al secretario general Hassan Nasrallah, aparecieron en las redes de televisión satelitales árabes para burlarse de Arafat y sus negociadores, arguyendo que Palestina sólo podría ser liberada a través del uso de la fuerza, y no en cumbres como la que había tenido lugar en Camp David.



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