martes, agosto 21, 2007

Remolinos



Una de las mejores canciones jamás creadas, y una interpretación insuperable (del concierto capturado en "El Delicado Sonido del Trueno". Los dos solos de Gilmour son orgásmicos. Especialmente en el segundo durante el compás que empieza a los 6 minutos 17 segundos (o al minuto 7 segundos del final, depende como vean el contador), ¿no es una aplanadora rodante de sonidos que suben y bajan, te pegan un bife y salen disparados hacia la armonía eterna celestial? Digo, a mí me parece...