martes, agosto 14, 2007

Cartas judías de la época medieval (1)

Esta carta fue encontrada en la Genizá del Cairo y fue escrita por una comunidad judía probablemente de España para que la lleve consigo el señor Reuben ben Isaac de Rodhez, Francia y la presente a las comunidades camino a Eretz Israel. Tomada de Franz Kobler, "Letters of Jews Through the Ages. From Biblical Times to the Middle of the Eighteenth Century", Volume 1.



Escrita en España, Siglo XI (entre 1000 a 1099)

A nuestros hermanos en las santas comunidades de la Diaspora, muchos saludos de nosotros, vuestros hermanos menores, habitantes de la ciudad...



Deseamos informar a nuestros hermanos sobre el Sr. Reuben, hijo de Isaac, que vino a nosotros de la ciudad de Rhodez en Francia. Este hombre Reuben fue una vez un hombre muy rico; poseía plata, oro y tierras más que todos [sus compatriotas]. Pero cayó en las trampas de los malvados hombres de su país y se transformó en su víctima.



Un día mandó a su único hijo con sus sirvientes a trabajar en el campo. De repente fueron atacados en un bosque por unos rudos bandidos cristianos, resueltos a destruirlos. Mataron al hijo y a los sirvientes a su lado. Esto fue conocido por el padre, y él encontró a su hijo muerto en el bosque y no había nadie que pudiera ayudarlo. Abrumado por esta catástrofe, el padre se arruinó y cayó en la desesperación. Apeló al gobernador del distrito, pero éste no respondió porque eran... Gentiles, e incluso se transformó el mismo en su enemigo cuando vio su desgracia. Le robó y lo deprivó de toda su propiedad y lo tiró a un lado como un recipiente vacío, despojado de todo. Le dijo: "Tú eres un anciano y no tienes un hijo. Por eso tomaré posesión de toda tu fortuna." El padre, aislado y en desesperación, dejó el lugar y vino a nosotros. Se volvió a nosotros con esta súplica: "He sido arrojado y forzado a vagar de mi lugar al de ustedes, burlado por mi lengua. Ustedes han oído my historia y no he necesitado una carta hasta ahora. Pero ahora les debo pedir, mis hermanos, el favor de escribir una carta sobre todo lo que me ha acontecido, para que sea mi vocera en todas las santas comunidades del otro lado del mar, porque soy ignorante de su lengua. En el nombre de El en lo Alto que dirije los pasos del hombre, tengo la intención de ir a Eretz Israel y a Jerusalén para morir allí, porque he llegado a los días que no me agradan."



Cuando nosotros, los que escribimos esta carta, vimos su sufrimiento y la depresión de su alma... escribimos estas líneas. Y ustedes, nuestros hermanos, estimados hermanos, nuestro orgullo, apúrense y sean piadosos con él, ayúdenlo, dénle fuerza...

Nada más se sabe de la vida de Reuben, hijo de Isaac.