miércoles, junio 27, 2007

Dilemas

Ok, nos fuimos de Gaza, hasta el último soldado. Les deben gustar los soldados israelíes porque lo primero que hicieron fue secuestrar uno. Gilad Shalit está secuestrado en forma ilegal, ya que todos los prisioneros deben poder ser visitados por la cruz roja o la estrella de David roja para asegurarse de que está bien. No así con el soldado israelí.



Nos fuimos de Gaza y nos siguieron tirando cohetes. La izquierda (de acá) siempre dijo, "bueno, primero nos vamos, y si siguen tirando les daremos con todo así paran, ya no tendrán excusas, pero somos nosotros los que impedimos que se termine el conflicto con las colonias". Bueno, al parecer no era tan sencillo lo de "les damos con todo", porque un misil teledirigido, pero mal dirigido, es lo único que está esperando la comunidad internacional para sancionar a Israel y levantar el bloqueo contra el Hamás. Ni hablar de un bombardeo más tradicional con bombas de caída libre, o ¡Dios no lo quiera! el famoso "carpet bombing" (bombardeo de alfombra) que se usó siempre en todas las guerras desde que se inventó.



Nos fuimos de Gaza pero dijeron que no nos fuimos. ¡Si controlamos las fronteras! Claro, pero la gente se olvida rápido del barco Karine A que contrabandeaba armas iraníes pesadas solicitadas por la misma Autoridad Palestina, y más rápido todavía de que el Hamás pudo derrotar al Fatah porque Israel le entregó el control de la frontera sur de la franja de Gaza a Egipto, y Egipto no tuvo ningún interés en parar el contrabando de armas que benefició al Hamás. Si no se controlan las fronteras, esto es lo que pasa, y no hay nada que hacerle.



Nos fuimos de Gaza y subió el Hamás. Y a pesar de que no sólo han jurado destruir al Estado de Israel, mi país, sino que nos quieren matar a todos los judíos y son tan honestos que hasta lo ponen en su carta orgánica (los nazis se cuidaban de usar eufemismos, pero los árabes no los necesitan al parecer), les damos electricidad, agua y combustible a través de cañerías que salen de Israel y entran en Gaza. Y ya mis amigos me convencieron de que el Hamás lo único que desea es que le cortemos la provisión, para poder sacar fotos y decir "miren el Auschwitz que están haciendo los judíos". Así que nada de represalias, nada de cortarles la luz. Nada de que se queden sin nafta. Mientras tanto, los palestinos siguen tirándonos cohetes, porque saben que pueden hacer lo que quieran, ya que nosotros sí tenemos que preocuparnos porque ellos estén bien.



Nos fuimos de Gaza pero les proveemos la subsistencia a nuestros enemigos. Y para eso también tenemos que enviarles camiones de comida. ¡A nuestros enemigos! Entonces ellos, que son vivos, más vivos que vos que leés, comienzan a atacar los cruces entre Gaza e Israel. ¿A ver como me darás comida si yo te disparo al mismo tiempo? La situación ya es completamente surreal. Israel tiene que usar cruces secundarios, poner la comida en el piso, y escapar rápido, para que el monstruo del placard no lo atrape ni se muera de hambre. Pero el monstruo después de comer sale todas las noches y trata de matar a nuestros hijos, con granadas, ametralladoras y cohetes. El monstruo es vivo, más vivo que vos que leés y yo que escribo.