jueves, junio 28, 2007

Cloaca - Sewage

This is an interesting article about the relationship between environmental problems and political issues in Israel. Click here to read it.



Un artículo interesante en el Jerusalem Post que muestra como problemas ecológicos se entremezclan con problemas políticos.



La ciudad de Jerusalén está ubicada en una línea divisora de aguas. Es decir, está alta en las montañas, y el agua cloacal de Jerusalén Occidental corre hacia el Mar Mediterráneo, pero recibe tratamiento purificador a mitad de camino en Soreq, y se puede reutilizar para agricultura e irrigación. Parte del agua de Jerusalén corre hacia el norte, y allí también Israel construyó una planta purificadora y de reciclaje del agua. Pero el agua cloacal de Jerusalén Oriental (la zona árabe y los barrios judíos) corre hacia el este, y no hay ninguna planta purificadora entre Jerusalén y el Mar Muerto, donde desemboca sin tratamiento.



El único lugar razonable para construir una planta purificadora es en los territorios, pero los palestinos se oponen porque dicen que parte del agua viene de los asentamientos judíos, y que realizar un convenio conjunto para tratar todo el agua cloacal sería como legitimar a los asentamientos. Por su parte, Israel no desea tratar aguas cloacales provenientes de ciudades árabes si los palestinos no están dispuestos a aportar su parte para la construcción y el mantenimiento de la planta.



Mientras tanto, el desecho crudo comienza a dañar el agua del Mar Muerto y se filtra hacia las napas en el desierto de Judea, contaminando el agua que los mismos palestinos deben tomar.



Los acuerdos de Oslo preveían la cooperación entre las partes para el tratamiento de residuos, pero sujeta a la buena voluntad de las dos partes. Y cuando esta falta...



Así que Israel está ahora investigando la posibilidad de tomar una acción unilateralmente, para resolver el problema. Los palestinos no quieren firmar nada que parezca comprometerlos en sus reclamos políticos, pero entienden que tienen un problema mayúsculo de contaminación en su territorio si todo sigue igual. Así que quizás la única solución sea unilateral: construir la planta y cobrarle a los palestinos su parte del costo a través de descuentos en el dinero que Israel le pasa por el arreglo impositivo entre las dos partes.



Para los que leen inglés, aquí está el artículo completo.