miércoles, mayo 09, 2007

Where Europe fails - Donde falla Europa

Gerald Steinberg in the Jerusalem Post today.

Within the boundaries of Europe the rhetoric of multiculturalism and integration are still dominant, while an extreme version of political correctness prevents any serious analysis of reality. Rejecting their own violent history, Europeans project peaceful "post-nationalist" objectives on the rest of the world. But for outsiders, this society remains a distinctly European and generally Christian culture.



The calendar celebrates Christmas and Easter, Sunday is the official day of rest, and in many countries there is a dominant and often official church. The debates over the European constitution and admission of Turkey include references to "Christian heritage" and values, and in the just-concluded French election campaign Nicolas Sarkozy pledged to preserve French culture and warned that anyone who rejects this core requirement has no place in France.



WHILE THESE examples illustrate the desire of the majority population to maintain its identity, Europeans pretend that they are multicultural, and that there are no barriers to the integration of minorities. The failure of this formula in the case of the millions of alienated Muslim and Arab immigrants is conveniently attributed to economic and other forms of discrimination, which can be corrected. Terrorism and other forms of violence are blamed on anger triggered by the manipulated images of Israeli "war crimes" and "the occupation," reinforcing the still-potent dimensions of European anti-Semitism. The real causes - the myth of multiculturalism and the refusal of many Muslims to accept de-facto minority status - are buried deep within Europe's political correctness. When a few intellectuals such as the French philosopher Alain Finkielkraut dare to examine these slogans, they are silenced and ridiculed.

It is a subject that I use to bring up in my blog. There is nothing wrong in wanting to promote your own culture in your state. But please don't deny that you are doing it, and don't preach multiculturalism to others who want to do the same as you.



Gerald Steinberg en el Jerusalem Post hoy.

Dentro de las fronteras de Europa la retórica del multiculturalismo y la integración es aún dominante, mientras que una versión extrema de la corrección política previene cualquier análisis serio de la realidad. Rechazando su propia historia violenta, los europeos proyectan objetivos pacíficos "post-nacionalistas" al resto del mundo. Pero para los de afuera, esta sociedad sigue siendo una cultura distintivamente europea y generalmente cristiana.



El calendario celebra la Navidad y Pascua, Domingo es el día oficial de descanso, y en muchos países hay una iglesia dominante y muchas veces oficial. Los debates sobre la constitución europea y la admisión de Turquía incluyen referencias a los valores y la "herencia cristiana", y en la terminada campaña de las elecciones francesas, Nicolas Sarkozy prometió preservar la cultura francesa y advirtió que el que rechace este requerimiento central no tendrá lugar en Francia.



MIENTRAS QUE ESTOS ejemplos ilustran el deseo de la mayoría de la población de mantener su identidad, los europeos pretenden que son multiculturales, y que no hay barreras a la integración de las minorías. El fracaso de esta fórmula en el caso de los millones de inmigrantes alienados musulmanes y árabes es atribuido convenientemente a la discriminación económica y de otros tipos, las cuales pueden ser corregidas. La culpa por el terrorismo y otras formas de violencia es de la furia desatada por las imágenes manipuladas de los "crímenes de guerra" y la "ocupación" israelíes, reforzando las aún potentes dimensiones del antisemitismo europeo. Las causas reales - el mito del multiculturalismo y el rechazo de muchos musulmanes a aceptar el estatus de minoría de facto - son enterradas profundamente dentro de la corrección política europea. Cuando algunos pocos intelectuales como el filósofo francés Alain Finkielkraut se animan a examinar estos slogans, son silenciados y ridiculizados.

Este es un tema que a veces trato en mi blog. No hay nada malo en intentar promover o mantener tu cultura en tu estado. Pero por favor, no nieguen que lo hacen, mientras predican el multiculturalismo para otros países que desean hacer lo mismo.