domingo, octubre 15, 2006

Sobre antisionismo - About Anti-Zionism



En la foto del barco cargado de refugiados judíos hacia Palestina el cartel en hebreo dice "Mantengan la puerta abierta".




(Only in Spanish, you guys already know this)



El movimiento sionista que fundó el estado de Israel y este mismo estado no pueden ser entendidos sin hacer referencia al antisemitismo europeo que le dio su razón de ser, su necesidad y su apremio. A su vez, una vez que se entiende que Israel existe para ser un refugio seguro(1) para los judíos que se sientan perseguidos, discriminados o vistos como extraños por el hecho de ser judíos (sean creyentes, agnósticos o ateos) y que sólo puede haber un refugio seguro si existe un estado judío independiente, “porque en el mundo moderno, una minoría nacional no puede gozar de seguridad en los marcos de una comunidad autónoma, o de una minoría que goza de privilegios especiales o que se halla bajo el protectorado de las grandes potencias”(2) no puede mantenerse una posición anti-sionista. Porque en un país que tenga una mayoría no judía, no hay ninguna seguridad de que el estado mantendrá abiertas las puertas para que los judíos puedan inmigrar, ni tampoco que los judíos gozarán de completa seguridad siendo una minoría en un país árabe.(3)



La posición anti-sionista es insostenible lógicamente, porque viola el derecho a la autodeterminación del pueblo judío mientras que respeta el de otros pueblos. Como digo, es ilógica, salvo en los siguientes casos:



• Cuando su fuente es una discrepancia teológica. Los Neturei Karta son 1000 personas de una secta judía que creen que Israel debe dejar de existir porque sólo Dios puede y va a establecer el reino de Israel (y de paso terminar con el mundo y con todos los no creyentes). Los NK tienen el derecho a su posición, pero no es una posición que pueda sostener quien no comparta su teología. Tener a los NK como compañeros de ruta es absurdo para una persona progresista. Mencionarlos como ejemplo, es una impostura.


• Cuando proviene de una creencia total y absoluta en el pacifismo. Es decir, la idea de que los judíos no tienen derecho a defenderse y deben (como todos) sufrir a los violentos sin responder. Esta es la posición de los cuáqueros. El pacifismo extremo es a su vez una postura ilógica, a menos que se esté dispuesto a sobrellevar la aniquilación total de uno mismo y de otros inocentes a los que se nos impide defender. Pero es una contradicción ética que los cuáqueros deben resolver por sí mismos. Por suerte para ellos, no existe anti-cuaquerismo en el mundo, pero todos sabemos lo que es el antisemitismo.



Los anti-sionistas pasan a argumentar que Israel es por su naturaleza judía, peor “esencialmente” que otros países. Pero cualquier mirada a un índice de desarrollo, libertad de expresión, libertad religiosa o igualdad económica demuestra que, al contrario, Israel es uno de los países más libres, igualitarios y democráticos que hay sobre el globo (y eso aún cuando el 20% de su población es hermana de los históricos enemigos del país - otros países se han comportado muy distinto con sus minorías). Por ejemplo, los descendientes de los palestinos que se quedaron en Israel (los árabes-israelíes) viven mucho mejor que los descendientes de los palestinos que están encerrados en campos de concentración en los países árabes.



La critica anti-sionista de que el estado mantiene activamente símbolos y valores religiosos y éticos judíos cuando debería ser laico se convierte en absurda cuando se toma en cuenta que la Navidad y la Pascua es feriado nacional en los países cristianos, que muchos de estos países sostienen el culto católico, que la Iglesia es una fuerza política importante y que tienen partidos llamados “demócratas cristianos”(4). De los países árabes ni hablar: la religión musulmana es la religión estatal y sus leyes están basadas en la sharía, entre otras fuentes. Sólo la ignorancia de los interlocutores puede dejar este argumento pasar. Por eso es fundamental conocer la historia de Israel.



Finalmente, los anti-sionistas atacan a Israel por problemas que otros países también comparten: racismo, desigualdades, violencia o drogadicción. Aquí piden que Israel sea primero perfecto para poder defenderlo, y como no llega a ese ideal, debe ser aniquilado. Eso es algo que no se le pide a ningún otro país en el mundo. Alemania tranquilamente podría aspirar a ser el país que ha tenido el peor comportamiento moral de la historia de la humanidad. Sin embargo, el día de su reunificación fue una fiesta, y nadie se ha asociado a un movimiento internacional para eliminar su derecho a la existencia. Todo lo contrario. Eso es un doble estándar claro: los no-judíos pueden tener países que funcionen muy mal y nadie dice nada, pero los judíos sólo pueden tener un país perfecto o tienen que tirarlo a la basura.



A pesar de que el anti-sionismo es auto contradictorio, los anti-sionistas creen que pueden eliminar el derecho ala autodeterminación del pueblo judío (mientras colocan momentánea y convenientemente en el congelador la cuestión del derecho de los otros pueblos) por medio de dos estratagemas:



• Negar que el pueblo judío sea un pueblo, y sostener que es sólo una religión.

• Negar que haya antisemitismo.



Negar que el pueblo judío sea un pueblo es algo sostenido por la carta fundacional de la OLP(5), y sirve para eliminar su derecho a la autodeterminación. Lo que esta visión olvida es que el antisemitismo no depende del grado de religiosidad del judío. Hitler mató a todos, incluso a los judíos ateos, de aquí la necesidad del refugio seguro. También olvida muchos aspectos que hacen de los judíos un pueblo (lo que dice la misma Torá, las prácticas propias y originales, por ejemplo la circuncisión, la transmisión matrilinear de la etnía, la historia común y la realidad de que existen judíos ateos).



La otra estratagema, es fingir desconocer los hechos de antisemitismo que existen en sus propios países o los reportes sobre antisemitismo que se han hecho o poner en duda sus resultados. La manera más común de poner en duda sus resultados es discutir sobre la definición de antisemitismo hasta restringirla tanto que se la convierte en inútil y ya nada resulta ser un acto o una declaración antisemita si no está hecha por alguien que calza botas y usa la cruz gamada.



Es por eso que el anti-sionismo lleva directamente a la minimización del antisemitismo, lo que favorece su proliferación ya que los crímenes quedan impunes. ¿Por qué es necesario hablar así, tan cláramente y con tanto énfasis sobre las cosas judías? Porque el antisemitismo existe, no es una ilusión, y hay que combatirlo. Y el antisionismo es sólo otra derivación del antisemitismo. Y porque el anti-sionismo en acción puede llegar a impedirme contarles estas cosas más adelante, por ejemplo si se llevan a cabo boycotts académicos contra israelíes como se trama en ciertos círculos "progresistas" de Europa.


Notas:



1. “Un refugio seguro, significa un refugio definitivo. Un refugio del cual no hay necesidad de pasar a otro. No es el refugio mejor en la actualidad, pero es un refugio, que en última instancia ofrece las mayores seguridades. Un refugio en el cual el judío será el dueño de sí mismo y de su destino; que esté abierto a todo judío que se hallara alguna vez en una situación de apremio”. A. B. Iehoshua, “La Nueva Izquierda y el sionismo”, Dispersión y unidad. Reseñas y ensayos sobre los problemas contemporáneos del pueblo judío, OSM, Jerusalem, 1970, p. 67.



2. A. B. Iehoshua, Ibíd.



3. Robert Alter, “El sionismo en la década del 70”, Dispersión y unidad. op. cit., p. 19.



4. Cuando no tienen partidos directamente racistas contra todos los que no sean del pueblo cristiano y local: el BNP en Inglaterra, el Frente Nacional en Francia, el Freedom Party en Austria, el LAOS en Grecia, la Liga Norte en Italia, no olvidar que España tiene partidos "volkishes" en cada una de sus regiones linguisticas, el Vlaam en Bélgica, el Centre Party en Holanda, el Swiss People's Party en Suiza, el NPD en Alemania, otra vez...



5. Carta que a su vez, considera que los palestinos sí son un pueblo, a pesar de que no se distinguían en nada del resto de los árabes, ni en cultura, ni en lenguaje ni en religión, y sólo se distinguían por el hecho de carecer de un estado y ser tratados como parias por el resto de los árabes.