viernes, agosto 18, 2006

Por qué perdimos y qué va a pasar ahora

Perdimos la guerra.



No pudimos parar los misiles que Hezbollah tiró sobre nuestra gente, y la obligamos a estar un mes bajo tierra. No pudimos recuperar a los soldados secuestrados.



Eso significa que sabemos que dentro de poco, quizás muy poco, vamos a tener que pelear otra.



¿Por qué perdimos la guerra?



Varias razones.



En el aspecto militar, aunque nuestros soldados pelearon valerosamente y dieron muchas veces la vida para salvar a sus compañeros, el comando militar falló terriblemente. ¿Cómo puede ser que se repita lo de 1973, cuando las fuerzas sirias atacaron nuestros tanques con nuevos misiles anti-tanques rusos, exáctamente igual que ahora? En ese momento el comando militar se dio cuenta de que no había dotado a los tanques con morteros y armas efectivas contra grupos de dos o tres soldados armados con misiles antitanque. Otra vez nos volvieron a sorprender de la misma manera, y la mitad de nuestros soldados murió a causa de esas armas.



Hay asimismo relatos y rumores bien fundados de unidades que tuvieron que pelear sin comida y sin agua por más de 24 horas. Terrible.



Pero es en el aspecto político donde los peores errores se cometieron. Muchos señalan que si se sale a la guerra hay que salir con todo. Que la estrategia de atacar desde el aire fue un error total, y que había que mandar tropas desde el principio. Que cuando se mandaron tropas ya era muy tarde (y esto es cierto, la orden de tomar territorio hasta el río Litani fue tomada cuando la resolución de cese de fuego ya había sido aprobada) y muchas unidades apenas llegaron a su posición de destino fueron ordenadas retirarse. Y que se aceptó un cese de fuego que favorecía a Hezbollah, y una resolución (1701) que iba a ser obviamente violada y ya lo fue. Y encima que se comenzó la retirada en el mismo momento en que estuvo claro que la resolución era letra muerta y que nadie iba a desarmar a Hezbollah.



¿Pero por qué se dio esta calamitosa dirección política de la guera?



Yo creo que fue porque se peleó la guerra con un ojo puesto en la reacción internacional. Y eso fue un error. El Primer Ministro israelí no puede pensar como si fuera el Ministro de Relaciones Exteriores, o un encargado de prensa de la embajada de Israel. Ya hay gente bastante buena que ayuda en forma independiente en esta tarea tan difícil que es revertir una imagen negativa de Israel que se ha impuesto en el mundo. La tarea del Primer Ministro es conducir la guerra en la práctica. Pero no fue lo que se hizo.



Primero se disparó pausadamente contra los puestos de Hezbollah en la frontera israelí mientras los terroristas se escondían tranquilamente en sus bunkers y tomaban posición. Se perdió un tiempo precioso mientras se intentaba convencer al mundo que Hezbollah fue el que "la empezó".



Luego se tiraron bombas al aeropuerto de Beirut para "parar el rearme de Hezbollah" cuando todo el mundo sabía que las armas llegaban no desde el Oeste, sino desde el Este, a través de la frontera con Siria. Eso fue para demostrarle al Líbano que iba a sufrir las consecuencias... como sí ellos pudieran o quisieran hacer nada contra Hezbollah.



Luego se bombardearon areas de Hezbollah en Beirut. Y ahí por supuesto, provocaron bajas civiles. Y ahí la prensa que estaba esperando agazapada se nos vino encima. Y no importó que cada uno de los más de 3000 misiles que Hezbollah lanzó contra nosotros fuera un misil terrorista, apuntado contra civiles. Y no importó la cantidad de falsedades que Hezbollah armó en Qana y otros sitios para aumentar el número de muertos que Israel había provocado, desecrando tumbas y transportando muertos de un lugar a otro para que las cámaras los filmasen y que sólo ahora se está descubriendo en su totalidad, levantando la cloaca de la complicidad de las agencias de noticias con la propaganda de Hezbollah. La tarea del ejército era entrar al Líbano en masa. Pero el Primer Ministro comenzó a llevar una guerra sin cuartel contra... los medios de comunicación internacionales. Y pasaron semanas donde en lugar de realizar acciones decisivas, se trató sólo de apuntar mejor las bombas y defendernos de acusaciones de crímenes de guerra. Pero cosas como Qana son inevitables en una guerra. Me hubiera sorprendido mucho que no pasara nada de eso. Pero no por eso se regula la acción como si fuera un calefón. "Uy, estamos en verano, bajalo un poco".



El ojo puesto en los medios en lugar de ponerlo donde hacía falta. Israel todavía no aprendió que en esta nueva situación en que sacar fotos luego de la caída de una bomba y publicarlas en internet para todo el mundo no tarda más de 20 minutos, y en que un grupo terrorista como Hezbollah tiene un canal de televisión y encargados de Relaciones Públicas, no vas a ganar jamás la batalla por los medios en el medio de la guerra. Eso se puede dejar para después y ni aún así el éxito está asegurado. Pero prefiero que nos acusen de barbaridades si los cohetes dejan de silbarnos sobre nuestras cabezas.



Atacar a la BBC en lugar de atacar a Hezbollah. Escalar de a poco la guerra en lugar de jugarse el todo por el todo desde el principio. No preparar planes de combate decisivos. Esos fueron los errores.



Pero, ¿Estaba la sociedad israelí preparada para entrar al Líbano con toda la fuerza necesaria? Es una buena pregunta, y un amigo que fue llamado a pelear tampoco me pudo dar una respuesta certera.



Pero si no lo sabíamos entonces, y Olmert no pudo liderarnos como debía y convencernos, ahora sí lo sabemos. Quizás lo único positivo es que ahora sí como sociedad, sabemos que vamos a tener que entrar al Líbano una vez más. Porque nadie lo va a hacer por nosotros.



Mientras, Hezbollah está retomando sus antiguas posiciones y limpiando de polvo sus bunkers.