viernes, agosto 25, 2006

Intelectuales aversos al riesgo - Risk-Averse intellectuals

Marcelo Birmajer en La Nación:


Cuando el prestigioso director Daniel Barenboim dirigió obras de Wagner en Israel, contra los deseos de un reducido grupo de sobrevivientes del Holocausto, fue tan sólo un escándalo mediático: no hubo ninguna medida represiva estatal contra su actitud. Pero ahora que Irán organiza un concurso de cómics para ridiculizar el Holocausto sería bueno que tanto Barenboim como muchos otros artistas amantes de la paz se movilizaran hasta Teherán para hacerles saber a los mulás iraníes su desacuerdo. ¿No sería realmente un acto transgresor, rebelde y pacifista escuchar a Barenboim dirigir a su orquesta interpretando una melodía en recuerdo del Holocausto, en Teherán, y luego en Damasco?



La triste realidad, nuevamente, es que en ese caso la libertad y la vida de Barenboim correrían peligro; padecería la misma ominosa saga de Salman Rushdie o la de cualquier intelectual disidente en dictaduras como la iraní o la siria.



Entonces, venimos a dar con artistas que sólo protestan o reclaman contra aquellos países que les garantizan poder protestar o reclamar sin peligros, mientras que omiten alzar su voz contra aquellas organizaciones y países que les harían pagar caros sus reclamos o disidencias.


Leanlo todo



Gracias Ary.


Marcelo Birmajer in La Nación:


When the prestigious director Daniel Barenboim directed Wagner plays in Israel, against the wishes of a small number of Holocaust survivors, it was only a media scandal: there wasn't any reppresive state measure against his attitude. But now that Iran organizes a cartoon contest to ridicule the Holocaust it would be nice that Barenboim and many other peace-loving artists movilized to Teheran to show the Iranian mullahs their disagreement. Wouldn't it be really a transgressor, rebellious and pacifist act to listen Barenboim direct his orchestra playing a melody in memory of the Holocaust, in Teheran, and afterwards in Damasque?



The sad reality, again, is that in that case the freedom and the life of Barenboim would be in danger; he will suffer the same ominous saga of Salman Rushdie or of any dissident intellectual in dictatorships like the Iranian or Syrian.



Then, we come to find artists that only protest or claim against those countries that guarantee them to protest or claim without dangers, while they omit to raise their voices against those organizations and countries that would make them pay dearly for their claims or dissidences.


Read it all (in Spanish)



Thank you, Ary.