jueves, mayo 11, 2006

Saber descompuesto - Decomposed knowledge

Así habla en "El campo sexual en el Islam y la modernidad" (párrafos selectos) la Profesora Fehti Benslama de la Universidad de París, una psicóloga francesa arruinada por Foucault y Lacan:

Hablar de sexualidad en el Islam ya es operar una traducción de una lengua a otra, de una cultura a otra, puesto que la noción de sexualidad data de mediados del siglo XIX en Europa, y pertenece a un conjunto discursivo marcado por la que Michel Foucault denominó la emergencia de la scientia sexualis, el saber sobre el sexo, y que opone a culturas donde el sexo no es asunto de saber, sino el objeto de un ars erotica, de un arte erótico. Recuérdese que entre las sociedades que disponen de un arte erótico Foucault menciona a China, Japón, India, Roma y las sociedades árabe-musulmanas; por lo tanto, tratándose de interrogar al Islam sobre la cuestión de lo sexual, es importante tener en cuenta la operación de traducción que hacemos. Dicho de otro modo, es importante restituir el empleo de nociones y de conceptos en su contexto para que el sexo sea devuelto al universo del discurso y del lenguaje en el que se encuentra.



Así comienza la sanata. Establece su base teórica, la cual es...nula. Perdón, es una serie de generalizaciones foucaultianas completamente embrolladas y falaces. Pero queda muy bien eso de que tenemos que "traducir". (por supuesto, luego de embrollar y oscurecer a piaccere el discurso con psicoblabla). Para traducir el choclo que queda se necesita un traductor. ¿Y no es buenísimo que necesitemos un traductor? Bueno para ella, por qué si no, ella y media universidad francesa se morirían de hambre. Y sigue:

¿Cuál es esa verdad? Es la verdad de un asunto que no es propiedad del hombre, sino que concierne a la referencia absoluta al otro; el objeto inestimable, sexo, quizás identificado aquí como figura de la falta absoluta, lugar del otro en el cuerpo. El hombre no sería sino su depositario; tendría sólo el usufructo del sexo; la no-posesión del sexo. La segunda dimensión de esta verdad remite al agujero, la abertura, el defecto, la falta, que, como vimos, se halla en la etimología de este término: es el nudo del ser humano, es el núcleo inaugural en el hombre. Es esencial relevar esta tercera dimensión de la verdad del sexo en tanto material de abismo: ese agujero es un abismo sin el cual no se ve por qué la ley tendría que ver con el goce, es decir, por qué el hombre, portador de absoluto, es llevado siempre hacia esa hiancia originaria.



Ah, por Dios, ¿Qué carajo es una hiancia? ¡Arghhh! ¿Y no queda inteligente eso de "figura de la falta absoluta"? Por supuesto que no quiere decir absolutamente nada. El texto mismo de la Fehti es una falta absoluta de verguenza. Y la pucha, por qué no metió cuatro dimensiones en lugar de tres? ¿Qué le costaba? ¿O estará guardando la sorpresa para su próximo libro?

Esta operación catastrófica, estos acontecimientos en el interior del lenguaje, son no sabidos, y éste es a mi juicio el punto más importante: producen lo que denominaré “increencia no sabida”. En cuanto se introducen las nociones de “relación sexual”, “sexualidad”, etcétera, se destruyen todas las articulaciones que recién indiqué, pero esta destrucción permanece ignorada, la gente no tiene conciencia de ella. La introducción de la concepción científica ha producido lo que propongo llamar la descomposición de la religión. Esta descomposición de la religión no es, claro está, un fenómeno voluntario, sino que opera por mecanismos referibles propiamente a lo no sabido; no se trata de lo inconsciente, sino de algo no sabido.



"Increencia no sabida"...¡increencia no sabida"! La operación catastrófica sobre el lenguaje es hablar así. No puede decir simplemente ignorancia, tiene que inventar una frase retorcida. Y no me digan que es un término técnico porque no lo és y no estamos hablando de superconductores o metabolitos. Me cago en la...

Por todo esto, no pienso en absoluto que en el campo del Islam haya un retorno de la religión: hay una descomposición de la religión. Si la religión vuelve, lo hace bajo la forma de una descomposición. Se lo puede demostrar; lo que se denomina integrismo no es tal; está muy mezclado con el discurso científico. Estamos en presencia de fenómenos de descomposición de la religión, a partir de una operación que sobrevino en el campo del sexo. Esta operación desencadena la sexualidad bajo la forma de un goce que ya no encuentra freno o atenuación en el lenguaje. A partir del momento en que se des-solidarizan lenguaje y sexualidad, se opera este desencadenamiento; y, para intentar ponerle un dique de contención, se recurre a las formas más crueles del superyó, es decir, a la figura del dios oscuro. En el discurso de algunos a quienes se denomina integristas islámicos se ve bien cómo, así desencadenada la sexualidad, no encuentra más posibilidades que el recurso a la figura de ese dios oscuro.



O sea que el superyó del islamista se oscurece cuando se mezcla con...¿el discurso psicológico? ¿compost? ¿descompostura? y con tanto discurso en mal estado... Acá inventa una relación completamente falsa y absurda entre Bin Laden y el discurso científico (el verdadero, al que evidentemente odia). Como si un terrorista como Zarqawi hubiera sido posible sólo gracias a Einstein. ¡Por favor! ¡Como si en el Islam hubiera un "retorno de la religión"! ¿Cuándo se fue, podría yo preguntar? Dios oscuro...que ensalada, Dios mío.

En un tema tan central a nuestro tiempo como la relación del Islam con el sexo y con las mujeres (o "lo sexual", como le gusta decir Fehti), lo único que puede escribir son tonterías. Esta mujer trabaja para el enemigo.

Por desgracia, al lado del producto descompuesto de la Universidad de París tenemos a la realidad. Y así habla la realidad sobre "el Islam y el campo sexual":

Estadística UNICEF del 2003: 97% de las mujeres egipcias han sufrido la ablación del clítoris.

Esto es, que las han agarrado una noche cuando tenían 7 u 8 años y mientras dos personas las sostenían de los brazos, una vieja les ha extirpado el clítoris con una navaja oxidada o una piedra filosa. Y nada de anestesia. El 97% de las mujeres egipcias no siente ningún tipo de placer durante el acto sexual (ni en ningún momento ni nunca jamás lo podrá sentir) y sí mucha molestia. En el peor tipo de ablación, los labios restantes de la vulva (los labios menores son cortados y extraídos también junto con el clítoris) son cosidos juntos y sólo se deja un agujero del tamaño de un fósforo para que pueda salir la micción y los fluidos menstruales. (Y en ese espacio reducido también tiene que entrar el pene del hombre).

Otra estadística: el 91% de los estudiantes universitarios jordanos está de acuerdo con que el marido le pegue a la mujer.

La realidad grita claro todos los días. Pero no en la Universidad de París.


Like this talks in "The Sexual Universe in the Islam and modernity" (selected paragraphs published in Pagina 12 an Argentinian newspaper for "progressists") Proffesor Fehti Benslama of the University of Paris, a psychologist ruined by Foucault and Lacan:

To talk about sexuality in Islam it is already to operate a translation from one tongue to another, from one culture to another, given that the notion of sexuality dates from the middle of the nineteenth century in Europe, and belongs to a discursive group marked by what Michel Foucault called the emergency of the scientia sexualis, the knowledge about sex, and that opposses cultures where the sex is not an issue of knowledge, but the objecto of an ars erotica, of an erotic art. Remember that among the societies that possess an erotic art Foucault mentions China, Japan, India, Rome and the Arabic-Muslim societies; therefore, when trying to question the Islam about the issue of the sexual, it is important to have in mind the operation of the translation that we do. Putting it differently, it is important to return the employment of notions and of concepts to their own context for the sex to be given back to the universe of discourse and language in which it is found.


Thus begins the nonsense. She establishes her theoretical base, which is...null. Sorry, it is a series of muddled foucaltian oversimplifications and falacies. But it is really good this need of translation. (of course only after obscuring and muddling a piaccere the text with psyco-talk). To translate the amorfous bulk that will be offered next you will need a translator. And isn't it excellent that we need a translator? Excellent for her, because if we didn't, she and half French university wouldn't be able to pay their rent. And she continues (in another paragraph):

¿What is that truth? It is the truth of an issue that is not property of man, but that concerns the absolute reference to the other: the invaluable object, sex, maybe identified here as a figure of the absolute deficiency, the place of the other in the body. The man is only its depository; he would have only the use of sex; the non-possesion of sex. The second dimension of this truth remits to the hole, the opening, the defect, the deficiency, that, as we saw, it is found in the etymology of this concept: it is the knot of the human being, it is the inaugural nucleus in man. It is essential to make relevant this third dimension of the truth of the sex as material of the abyss: this hole is an abyss without which we can't see why the law should have to do anything with pleasure, I mean, why the man, carrier of absolute, is taken always to that original béance [Note: hiancia in the Spanish original, which was in turn a translation from French made by the Argentinian newspaper].


Oh, my God, What the fuck is a béance? Arghhh! (later, a Google search showed me that is a Lacanian term in French for "desire, intention", but it was the first time that I heard the word in Spanish). And doesn't it look smart to use the phrase "figure of the absolute deficiency"? Of course that it doesn't really mean anything. This text itself of Fehti is a figure of an absolute lack of shame. And, why didn't she introduce us to four dimensions instead of three? Was it expensive? Or is she saving the surprise for her next book?

This catastrophic operation, these events in the interior of the language, are not-known, and this is, to my judgement, the most important point: they produce what I will call "not-known unbelief". As soon as the notions of "sexual relation", "sexuality", etc, are introduced, all the articulations that I had just indicated are destroyed, but this destruction remains ignored, people have no awareness of it. The introduction of the scientific conception has produced what I propose to call the decomposition of religion. This decomposition of religion is not, of course, a voluntary phenomenon, but it operates through mechanisms that can be referred properly to the not-known; is not the unsconscious, but something not-known. [Note of Fabian: I have translated the phrase in Spanish "no sabido" for not-known, rather than by "unknown", because it was used as a noun, not as an adjective, and it was a really weird way of speaking in Spanish, just like "not-known unbelief" conveys the absurd linguistic construction "increencia no-sabida" in Spanish.]


"not-known unbelief"...not-known unbelief! The catastrophic operation on the language is to talk like this. She can't say simply "ignorance" that means the same, she has to invent a twisted phrase. And don't tell me that it is a technical reference because it isn't, and we are not talking about superconductors or metabolites. Oh f...!

Because of all this, I don't think at all that in the universe [Note: "champ" in French, another Lacanian nonsense concept] of Islam there is a return to religion: there is a decomposition of religion. If religion is back, it is back in the form of a decomposition. You can demonstrate it; what is called fundamentalism is not such a thing; it is very mixed with the scientific discourse. We are in the presence of phenomena of decomposition of religion, which come through and operation that happened in the universe of sex. This operation initiates the sexuality in the form of a pleasure that don't finds limits or atenuation in the language. In the moment that language and sexuality are un-supported, this unchainment is operated; and, to try to put a dike of containment, resort to the cruelest forms of the super-ego, which means, the figure of the dark God. In the speech of some who are called Islamic fundamentalists you can see clearly how, unchained sexuality in this way, it doesn't find any other possibility but the resort to the figure of that dark God.


So, the super-ego of the Islamist is darkened when it is mixed with...the psychological discourse? Compost? Bellyaches? and having so much decomposed knowledge... Here she invents a completely false and absurd relation between Bin Laden and scientific discourse (the real scientific discourse, the one she evidently hates). Sort of saying that a terrorist like Zarqawi couldn't exist without Einstein! Please! A return of religion in Islam? When did it go away, if I may ask? Dark god...what a salad, my God.

In this central subject of our times that is the relation between Islam and women, and sex, she can only utter nonsense! She works for the enemy, I tell you.

Unfortunately, besides the idiocy that is produced in the University of Paris about Islam and sexuality, there is also reality. And reality speaks like this:

UNICEF survey 2003: 97% of Egyptian women have suffered the clitoridectomy (female genital mutilation).

This means that they have been taken one night, when they were 7 or 9 years old, and while two persons held them by their arms, an old woman has extirpated their clitoris with a rusted blade or a sharpened stone. And no anesthesia. 97% of Egyptian women have been utterly traumatized and now they don't feel any kind of pleasure during the sexual act (or anytime and will never be able to feel some) and they do feel pain. In the worst kind of removal, the big labia are sewn together (the minor labia are cut and extracted jointly with the clitoris), to leave only an opening the size of a match so urine and menstrual fluids can get out. (And the husband's penis get in).

Another statistic: 91% of Jordanian university students approve of wife beating.

Reality screams clearly every day. But not in the University of Paris.