jueves, mayo 18, 2006

Olas civilizatorias - Civilizations waves

Civilization

Primera Ola: Agricultura.
Segunda Ola: Industria.
Tercera Ola: El Futuro.

Los tecnorrebeldes:

Este movimiento, a menudo atacado como reaccionario, constituye, en realidad, una parte vital de la emergente tercera ola. Pues sus miembros son la vanguardia del futuro en una batalla política y económica en tres frentes que corre pareja, en el campo de la tecnología, con la lucha por la energía que hemos descrito antes.

También aquí vemos fuerzas de la segunda ola a un lado, reversionistas de la primera ola al otro y fuerzas de la tercera ola que luchan contra las dos. Aquí, fuerzas de la segunda ola son las que favorecen la vieja e insensata forma de enfocar la tecnología: "Si funciona, prodúcelo. Si se vende, prodúcelo. Si nos hace fuertes, constrúyelo." Imbuidos de anticuadas nociones indusreales de progreso, muchos de estos partidarios del pasado de la segunda ola tienen intereses en las irresponsables aplicaciones de la tecnología. Desdeñan los peligros.

Al otro lado volvemos a encontrar un pequeño fleco de extremistas románticos hostiles a todo lo que no sean las más primitivas tecnologías de la primera ola, que parecen favorecer un retorno a las artesanías medievales y el trabajo manual. Pertenecientes en su mayoría a la clase media, hablando desde la privilegiada posición de una panza repleta, su resistencia al progreso tecnológico es tan ciégamente indiscriminada como el apoyo que las gentes de la segunda ola dispensan a la tecnología. Fantasean sobre un retorno a un mundo que la mayoría de nosotros -y la mayoría de ellos - encontrarían destestable.

Alineados contra estos dos extremos existe en todos los países un creciente número de personas que forman el núcleo de la tecnorrebelión.


De Alvin Toffler, La Tercera Ola, Plaza y Janes, Colombia, 1992 (primera ed. 1980) p. 181


Civilization
First Wave: Agriculture.
Second Wave: Industry.
Third Wave: The Future.

The technorebels:

This movement, often attacked as reaactionary, constitutes, actually, a vital part of the emerging third wave. Because its members are the avant garde of the future in a political and economic battle in three frongs that runs paired, in the field of technology, with the struggle for the energy that we have described before.

We also see here the forces of the second wave on one side, reverters of the first wave to the other and forces of the third wave that fight against the two of them. Here, the forces of the second wave are those that favor the old and foolish way to approach technology: "If it works, produce it. If it sells, produce it. If it makes us strong, build it." Imbued by antiquated indusreal notions of progress, many of these supporters of the past of the second wave have interests in the irresponsible uses of technology. They don't care about the dangers.

On the other side we meet again a small group of romantic extremists hostiles to everything that is not the primitive technologies of the first wave, that seem to favor a return to medieval handicrafts and manual work. People who belong in the majority to the middle class, speaking from the privileged position of a stomach full, their resistance to technological progress is so blindly indiscriminated as the support that the people from the second wave give to technology. They fantasy about a return to a world that the majority of us - and the majority of them - would find detestable.

Aligned against these two extremes exists in every country a growing number of people that form the nucleus of the technorebellion.


From Alvin Toffler, The Third Wave, 1980.