sábado, mayo 20, 2006

Jerusalem



El 11 de julio de 1965, el fuego intenso desde la muralla de la ciudad vieja hacia el barrio fronterizo israelí de Musrara mató a dos personas e hirió a cuatro. Los disparos no fueron devueltos. Esta vez, la MAC (Comisión de Armisticio mixta Israelí - Jordana) emitió una condena contra Jordania, anunciada en un despacho oficial. Y así, el patrón se repetía: Israel era reivindicado sólo si enterraba a sus víctimas calladamente y se quejaba; si devolvía el fuego, incluso en auto-defensa clara, entonces saber quién disparaba primero se transformaba en algo "poco claro", y la culpa era compartida por las dos partes, en el mejor de los casos. Sin embargo, si Israel reaccionaba con fuerza y desproporcionadamente, era seguro que iba a cargar con la mayor parte de la condena. Las declaraciones públicas de Egipto, la OLP, y otras organizaciones árabes de que se consideraban hostiles a Israel, raramente se tomaban como explicación suficiente de la violencia en las fronteras israelíes. Cada caso era negado por los autores, y tapado por el país que lo permitía, y el peso de la prueba de demostrar la intencionalidad caía en Israel.


Esto cuenta Raphael Israeli en Jerusalem Divided. The Armistice Regime 1947-1967, Frank Cass, London, 2002, p. 85 sobre el acoso constante que los soldados jordanos primero, y luego los mafiosos de la OLP le infligían a la población civil israelí en la época en que la ciudad de Jerusalem estaba dividida. Me hace pensar en Gaza y en el enfoque internacional "No sé quién la empezó" hacia el problema de los Kassam palestinos. En 1954 Jordania incluso disparó morteros desde la muralla de la ciudad vieja contra las calles de Jerusalem occidental, matando a una mujer e hiriendo a 20 personas. Las cosas no eran tan diferentes en ese entonces.


On 11 July 1965, intense firing from the Old City wall into the Israeli border quarter of Musrara killed two and wounded four. The fire was not returned. This time, the MAC (Jordan - Israel Mixed Armistice Commission) issued a condemnation of Jordan, announced in an official statement. And so, the pattern repeated itself: Israel could be vindicated only if she buried her casualties quietly and complained; if she returned fire, even in clear self-defence, then it became 'unclear' who fired first, and the blame was shared by the parties, at best. However, if Israel reacted forcefully and out of proportion, it was likely to take the brunt of the condemnation. The public declarations of Egypt, the PLO, and other Arab bodies that they were hostile to Israel, were rarely taken as sufficient explanation for violence on Israel's borders. Each case was denied by the perpetrators, and covered up by the host country which permitted it, and the onus fell on Israel to prove intent.


So speaks Raphael Israel in Jerusalem Divided. The Armistice Regime. 1947-1967, Frank Cass, London, 2002, p. 85 about the constant harassment that first Jordanian soldiers and afterwards thugs from the PLO inflicted on the Israeli civilian population of Jerusalem, during the years that the city was divided. It makes me think of Gaza, and the international 'I don't know who started it' approach to the problem of the Palestinian Qassams. In 1954 Jordan even fired mortars from the Old City into the streets of Western Jerusalem killing one woman and injuring 20 people. Things weren't so different then.