viernes, mayo 05, 2006

De aquí, de allá y de otro lugar también - From here, from there and from another place

Bueno, volví ayer de un partidito de fútbol en el parque con 12 argentinos inmigrantes como yo. Lo acompañamos con el tradicional asado israelí (sólo pollo, snif, snif!). Estuve presente en varias conversaciones sobre la vida y el trabajo acá en comparación con la Argentina. Todas eran prácticamente iguales. Este se rompió el lomo trabajando de cualquier cosa y al cabo de dos años consiguió un puesto de jefe en un shopping. El otro laburó en un depósito hasta que tuvo la oportunidad de ser corredor de ventas para una óptica. El otro está por buscar otro laburo para subir su sueldo. Cuentan que el nivel de vida que tienen acá es mucho más alto que el que tendrían en Argentina si estuvieran en el mismo trabajo (auto cero kilómetro, celular, internet banda ancha, pagando una hipoteca por la casa, etc). Contentos. Experimentados. Con hijos que hablan hebreo mejor que el castellano. Nostálgicos. ¿Cómo se puede olvidar a la Argentina?

Incluso había un ruso (si de Rusia, o mejor dicho, ahora la zona le pertenece a Ucrania) que estaba con nosotros y que vivió en Saladillo, Provincia de Buenos Aires durante 6 años, hasta que lo agarró la crisis del 2001 y se vino a Israel. ¡Un ruso en Saladillo! El medio de la nada. Charlamos mientras tomaba vodka y soñaba con el vino argentino. "Al principio" -me dice con un fuerte acento- "quería matar a todos los argentinos. Eran boludos", cuenta. La hija salió de mochilera. Le pregunté si no quería ir a visitar Ukrania. Pero ella no tiene recuerdos de allá, no tiene a nadie tampoco. extraña la Argentina. Prefirió pasear 4 meses por América Latina (anda justo por Argentina ahora). La cuñada (que estaba en el asado) vinó hace un año y medio y lucha con el hebreo. ¿Cómo hiciste? me pregunta. Tiempo, respondo. ¿Qué le voy a decir?


Well, so I got back yesterday from a soccer play in the park with 12 other Argentinian immigrants like me. We supplemented the sport with the traditional Israeli asado (just chicken, snif, snif). I was present to several conversations about life and work here, compared to Argentina. They were all practically the same. This one worked hard in any work available and two years later he got a job of director in a shopping center. The other worked in a storehouse until he got the chance to be a travelling salesman for an optics chain. The other wants to change jobs to raise his salary. They say that the quality of life that they have here is much higher than the one they would have doing the same job in Argentina (new car, cell phone, high speed internet, paying mortgage for their homes, etc). Happy. Experienced. With children that speak better Hebrew than Spanish. Nostalgic. How can you forget Argentina?

There was even a Russian (yes, from Russia, although the place belongs now to Ukrania) who was with us and who lived in Saladillo, Province of Buenos Aires, for 6 years until the 2001 crisis caught him and came to live to Israel. A Russian in Saladillo! It is the middle of nowhere. We talked while he drank vodka and dreamt of Argentinian wine. "In the beginning" -he tells me- "I wanted to kill all the Argentinians. They were boludos (literal 'big balls', translatable as 'dicks')", he says. His daughter is abroad, backpacking now. I asked him if she didn't want to visit Ukrania. He says no, she has no memories from there, she has no one there as well. She misses Argentina and speaks in Spanish. She preferred to travel 4 months around Latin America (she is somewhere in Argentina now). His sister in law (who was at the asado) came to Israel only 1 year and a half ago from Ukrania and struggles with Hebrew. She asks me, how did you do it? Time, I answer. What else can I say?